
Porque la típica presentación de las muchachas de 18 años, en épocas más de nobleza monárquica, adelantada ahora a los 15 años en la gente rica (de bien), típicas de la sociedad americana (del Norte o del Sur), no tiene otra función que exponer el ganado humano que se pone «a la venta» esa temporada.
Y algunos seguirán negando, que estamos ante claros ejemplos de incorporar genes sociales negativos a las crías humanas del planeta.
Y es que ser adolescente es muy complicado. Ya lo decía el Serrat en una canción, aunque en este caso no hablaba de venta. Era «solo» la marcha de la casa paterna. Que es una forma de hacerse mayor, ante un mundo adulto, que la querrá manipular de principio a fin del día.
Y, por otro lado, es la visión más o menos edulcorada de la adolescente occidental… nada, por ejemplo, comparable a una adolescente en Gaza.
Pero en esencia, tenemos (en la canción)el lamento de un adulto, que no ha conseguido comprender a una adolescente… y de ahí, la marcha. La pregunta es , ¿qué tipo de adn social positivo y negativo se lleva en la mochila esa muchacha? ¿Qué tipo de herramientas defensivas te deja forjar esta SAD?
¡Anímate!