
Y es que el proceso es bien complejo. No necesitamos ningún oráculo que nos diga cuál será nuestro destino… pero, sí está ocurriendo en el útero de nuestra madre un fenómeno biológico tan complicado que, de alguna forma, podemos decir que está escribiendo nuestro destino… y no precisamente de forma muy suave. Y sí, también se puede asegurar que el azar tiene mucho, mucho, que decir en esta historia de formación.
Por ejemplo, como un pliegue no se haga todo lo correctamente que es preciso, ya tendremos un embrión que va a padecer algún cambio genético, aunque no venga marcado de sus ancestros. Y la propia naturaleza no puede evitar que el azar determine que un pliegue se haga incorrectamente.
Y puede parecer raro que en un estudio sociogenético le estemos dando tanto pábulo a los cambios genéticos que se producen, antes de nacer… pero es que, si nacemos con ellos, esos cambios imprevistos nos van a influir en la vida social futura ¿o no?
Si el alcoholismo materno nos provoca una encefalitis, más o menos severa, ¿cómo afrontaremos nuestra vida social con esa tara? ¿Cómo será nuestro comportamiento, individual y social, en tales circunstancias?
Podemos mirar para otro lado, pero los nueve meses de embarazo marcan mucho más, nuestro futuro comportamiento, de lo que la gente piensa o cree. Por un lado está el comportamiento social de la madre (rodeada de colegas fumadoras), y ,por el otro, está el futuro comportamiento de un recién nacido, con problemas, por fumar su amantísima madre. Así que sí, necesitamos un enfoque sociogenético de este asunto, tan primordial para su/nuestro futuro.
¡Anímate!