Etiqueta: comportamiento

  • Una  IA (?) nos ayuda a “encontrarnos” por la red…

    Parece que Gemini lo hace algo mejor que Grok… más información y mejor organizada. Eso está claro.

    Solo ponemos una entrada, porque ella ya nos permite avanzar en las reflexiones, a partir de sus propuestas.

    Nos indica tres elementos esenciales para ello : una perspectiva interdisciplinaria, una identidad humana y una interacción social. Son tres elementos que nos llevan a poder analizar la conducta humana, teniendo en cuenta diversos campos del conocimiento científico. Y además nos habla de los matices, que se pueden aplicar en función de cómo sean los analistas.

    Es decir, lo que tratamos de hacer en este blog, ni más ni menos. Como mucho, puede que lleguemos a ser más concretos y algo más profundos.

    Démosle las gracias a Gemini , por su colaboración (gratis). Y llegado a este punto del relato “bibliográfico”… sigamos con lo nuestro.

  • La pobreza también se «hereda»…

    … y gracias precisamente al llamado (aquí) adn social negativo. Porque el positivo seria el que favorece la desaparición de esa pobreza familiar.

    Tocamos el sociogén que nos hace sentirnos criados (y sentirnos bien incluso)… Luego tomamos a un príncipe de Juego de Tronos (Oberyn Martell), para reflexionar sobre el hecho de que tiene un sociogén que lo hace príncipe y otro que lo hace vengador de su hermana… de ahí su pelea con el llamado Montaña.

    Pero en esa serie sale un barrio característico, por residir en él los humanos más pobres de los Siete Reinos. El Nido de Pulgas… un lugar abandonado de todos, humanos y dioses, que es también donde nace el llamado «caballero de los 7 Reinos». Una serie de TV, de dónde está tomado el fotograma de arriba…

    ¿Qué nos puede decir una ojeada sobre este barrio, a la hora de estudiar el comportamiento futuro de este caballero?

    ¿Qué puede diferenciar al príncipe Martell, de este futuro caballero, que aún no tiene siquiera un nombre.? Es decir, es un ser (existe), pero no tiene un yo propio.

  • Sin desalentarse, en caso de que no nos dejen preguntar !!!

    Aunque nos den un coscorrón en la clase, o nos metan en la cárcel, si preguntamos en la calle… O si pedimos libertad para poder hacer preguntas.

    Y si protestamos después, cuando vemos que no las quieren contestar.

    Porque los adultos son maestros en NO contestar las preguntas que se le hacen, sobre todo por parte de las crías humanas… y, aún más, son expertos en reprimir a quien protesta por la falta de respuestas. Y eso ya se aprende en la escuela.

    Así funciona el mundo adulto. Esa SAD (sociedad adulta dominante) de la que tanto se habla en el blog.

    Porque es una sociedad que marca la conducta de las crías humanas, de tal forma (negativa) que debe ser denunciada por un análisis sociogenético de esa misma sociedad, que se halla controlada férreamente por los adultos con poder.

  • Y… ¿Si volvemos a EMPEZAR?

    Y empezamos con una idea NO cartesiana (el útero protector), porque ahora todo aquello de mirar y ver, de observar y pensar… ya nos queda algo sobrepasado. Salvo lo de pensar, porque, esa mala y necesaria costumbre, tiene que seguir viva hasta que nos apaguemos vitalmente. Pero ahora ya no partiremos del vacío anterior, ahora partiremos de las ideas cartesianas ya trabajadas, de esas que SÍ lo son, para reiniciar nuestras reflexiones sobre el comportamiento humano. Que a veces parece bastante simple, pero siempre, siempre, será muy complejo.

    Porque debe estar claro que el útero solo nos puede proteger parcialmente, ya que no es un búnker muy protector, solo un hogar donde esperar nuestro nacimiento. Dado que somos tan poca cosa, aún no tenemos ni siquiera identidad fetal, por lo que necesitamos que nos protejan a tope… pero el peligro de ser atacados es demasiado evidente, como para pensar (si pudiéramos hacerlo) que estamos seguros al 100%. Y es por un simple motivo : Ya, antes de nacer, los adultos interaccionan con el futuro ser humano que será el feto una vez nacido. Ya nacemos con una mochila, aunque esta sea muy pequeña.

    Lo que nos interesa ahora es que, mientras estás en el útero, ya desde que eres un embrión, con muy pocas células indiferenciadas, estás siendo influido por el comportamiento de tu madre biológica (directamente). Así que, en esta nueva etapa de las reflexiones que aquí desarrollamos, podemos empezar por analizar el comportamiento de un adulto, antes de pasar a repetir algunas cosas que ya dijimos sobre la cría humana, mientras tú estás dentro del útero. En tu primer hogar.

    Lo que sí cambia, es que ahora tenemos en la mente (del blog o de sus lectores) algunas ideas (cartesianas), que, hasta este momento flotaban un poco difusas. Nos faltaba apuntalar determinadas nociones, provenientes del campo de la Química y de la Biología… y eso también está.

    Puede que, a estas alturas de blog, ya asumamos mejor esas ideas que fueron quedando tiradas en los últimos días. Muy en especial sobre los cambios epigenéticos, que se pueden reproducir en el ADN de la criatura que se está formando en el útero materno. Ello nos permitirá seguir con los otros cambios que se darán después de haber nacido, aunque esos ya no tengan un origen directamente biológico, sino más bien un carácter fuertemente social.

  • Un apunte sobre la CONDUCTA…

    ¿Cómo acercarnos a eso que llamamos comportamiento humano o conducta humana?

    No nos llega con la Psicología (con su conductismo), ni siquiera esta Ecología del Comportamiento, que citamos en la imagen, ya que se aplica al estudio del comportamiento general, de animales irracional y racionales… y a nosotros nos interesa únicamente estudiar el comportamiento de un animal que es racional, para poder inferir que tipo de estructura mental le hace ser objeto de una intromisión cerebral (mental) ajena, tanto natural (biológica) como artificial (social).

    A nosotros nos interesa ver (ver, NO solo mirar)como puede variar la mente de un ser humano, en un ambiente determinado. Si en vez de sufrir el proceso de maduración natural y libre, es decir, una influencia adulta positiva (gen social positivo), lo que sufre es una influencia negativa (gen social negativo).

    Retomando el dicho de que todos los caminos llevan a Roma, digamos que aquí es todo lo contrario… unos llevan a Roma, otros al Infierno directamente.

    ¿Qué vienen a ser esos «caminos a Roma», en la dura realidad cotidiana del comportamiento humano?

  • Un segundo apunte…

    Aquí no intentamos hacer nada de lo que parece ser la materia de estudio de ciencias como la antropología biológica. Por ejemplo…

    O eso nos parece…

    La singularidad que nos interesa, tal que agujero negro no estudiado hasta ahora, es el comportamiento del individuo humano, cuando se ve sumergido, voluntaria o involuntariamente, en un entramado social… que, para colmo, debía ayudarlo a madurar libremente, pero que, en la más pura realidad, trata desesperadamente de mantenerlo cautivo (racional y emocionalmente).

    Empezando por el ya consabido objetivo genético (biológico) de ser, cuando cría humana, un regenerador de la organización social… quitando todo aquello que la hace agobiante y opresora…. caduca… especialmente en esa práctica anquilosada de las llamadas TRADICIONES.

    Ese ataque directo de la llamada tradición, es lo primero que encuentra como muro inamovible cualquier cría humana, que empiece a analizar su situación social en un determinado ecosistema (eso que controla lo que aquí llamamos SAD).

  • Los pliegues del DESTINO

    Y es que el proceso es bien complejo. No necesitamos ningún oráculo que nos diga cuál será nuestro destino… pero, sí está ocurriendo en el útero de nuestra madre un fenómeno biológico tan complicado que, de alguna forma, podemos decir que está escribiendo nuestro destino… y no precisamente de forma muy suave. Y sí, también se puede asegurar que el azar tiene mucho, mucho, que decir en esta historia de formación.

    Por ejemplo, como un pliegue no se haga todo lo correctamente que es preciso, ya tendremos un embrión que va a padecer algún cambio genético, aunque no venga marcado de sus ancestros. Y la propia naturaleza no puede evitar que el azar determine que un pliegue se haga incorrectamente.

    Y puede parecer raro que en un estudio sociogenético le estemos dando tanto pábulo a los cambios genéticos que se producen, antes de nacer… pero es que, si nacemos con ellos, esos cambios imprevistos nos van a influir en la vida social futura ¿o no?

    Si el alcoholismo materno nos provoca una encefalitis, más o menos severa, ¿cómo afrontaremos nuestra vida social con esa tara? ¿Cómo será nuestro comportamiento, individual y social, en tales circunstancias?

    Podemos mirar para otro lado, pero los nueve meses de embarazo marcan mucho más, nuestro futuro comportamiento, de lo que la gente piensa o cree. Por un lado está el comportamiento social de la madre (rodeada de colegas fumadoras), y ,por el otro, está el futuro comportamiento de un recién nacido, con problemas, por fumar su amantísima madre. Así que sí, necesitamos un enfoque sociogenético de este asunto, tan primordial para su/nuestro futuro.

  • ¿Y algo sobre … COMPORTAMIENTO?

    Estamos llegando, estamos llegaaando…

    Ver y mirar, a sí mismo y al otro. Establecer comunicación o no con él. Sentirse atraído, repelido o indiferente. En el fondo, una especie de equilibrio dinámico.¿Como nos vemos? ¿Cómo nos ve el otro? ¿Qué hacer con él?

    Entramos en un terreno muy paaantanoso. Estamos hablando ya de la conducta o comportamiento de un ser humano, al encontrarse consigo mismo y con el otro, que está haciendo de vecino (bueno, malo o indiferente). Porque nuestro comportamiento no será el mismo, en función de lo que veamos después de mirarlo (atentamente o superficialmente)

    Y entramos, entonces, en el estudio de ese comportamiento humano, tanto individual como colectivo. Es decir, entramos en el territorio, no menos paaantanoso, de lo que aquí llamamos sociogenética. ¿Qué pasa por nuestra mente, una vez que veeemos algo que nos interesa (y mucho)?

    ¿Dispuestos a seguir?