Etiqueta: azar

  • Para SALIR del útero a toda prisa !!!

    Porque a velocidad no nos ganan una vez que queremos salir… y si “no queremos”… entonces vamos jodidos, tanto nosotros como nuestra madre. 

    El problema es como salimos… porque no toda salida es buena… y como dijimos el azar no tiene mucho que ver, pero algo sí. Por ejemplo influye algo en que, después de bañarse en la piscina amniótica durante nueve meses ,nos hayamos quedado mal colocados. 

    Porque , cuando el espacio no sobra, ya no es lo mismo que estemos orientados con la cabeza hacia la salida, o que estemos con los pies. Si estuviéramos saliendo de un campo de fútbol no estaría mal tener las patas para abajo, ya que no sabemos andar de cabeza…. Pero en el parto es muy fundamental, que primero salga la cabeza y luego el resto del cuerpo.

    Así que, además de desear que nuestra madre evitara la mala influencia de la SAD durante el embarazo, también debemos tener algo de suerte para salir de cabeza, para evitar que el cordón umbilical se enrolle en nuestro pescuezo.

    Así que sí, algo interviene el azar… aunque si el seguimiento médico se hace como es debido, no debería haber problema para tener un parto con buen final… Pero quién se puede fiar de algunos médicos???

  • La mano (de la SAD) que mece la cuna…

    O dicho de otro modo : no es el azar precisamente el que interviene en los injertos de los genes sociales. Y aún de otra forma , volviendo a la sociología… ¿que pinta la sociedad en todo este lío?

    En la formación y en los cambios naturales que sufre el ADN, es el azar, con un control protector (la selección natural) de la llamada naturaleza, el que determina realmente nuestro futuro… pero está bien claro que en la influencia, positiva o negativa, de los adultos (esos que «mecen la cuna») no hay azar que valga. Todo está ya escrito en las normas sociales, llámese tradición o leyes de gobierno, «libremente» votadas, para que nos manipulen los adultos que forman la SAD. De alguna forma tienen el permiso de la sociedad, para que nos manipulen a su antojo.

    Si maduramos libremente también recibimos ayuda de la sociedad adulta, y para ello refuerza los genes biológicos de nuestro ADN. Pero si esa sociedad nos quiere manipular, entonces no refuerza los genes biológicos, sino que intentará neutralizar aquellos que no le convengan.

    Como, por ejemplo, el tan traído y llevado gen biológico de regenerar la sociedad (el ecosistema), donde la cría humana debe madurar.

    Repetimos, si quiere ayudar a liberar al pequeño salvaje , de su atraso forzado, le dejará madurar libremente. Eso sí, maduración reforzada por la ayuda del adulto especialista, que le pueda enseñar todo lo que no aprendió en su momento. Pero si la SAD lo que quiere es evitar esa maduración liberadora, impedirá que ningún adulto le ayude, para así mantenerlo inmaduro y más fácilmente manipulable. Hará que siga siendo un «pequeño salvaje», para distracción de niños y adultos (como un zoo).

  • Los pliegues del DESTINO

    Y es que el proceso es bien complejo. No necesitamos ningún oráculo que nos diga cuál será nuestro destino… pero, sí está ocurriendo en el útero de nuestra madre un fenómeno biológico tan complicado que, de alguna forma, podemos decir que está escribiendo nuestro destino… y no precisamente de forma muy suave. Y sí, también se puede asegurar que el azar tiene mucho, mucho, que decir en esta historia de formación.

    Por ejemplo, como un pliegue no se haga todo lo correctamente que es preciso, ya tendremos un embrión que va a padecer algún cambio genético, aunque no venga marcado de sus ancestros. Y la propia naturaleza no puede evitar que el azar determine que un pliegue se haga incorrectamente.

    Y puede parecer raro que en un estudio sociogenético le estemos dando tanto pábulo a los cambios genéticos que se producen, antes de nacer… pero es que, si nacemos con ellos, esos cambios imprevistos nos van a influir en la vida social futura ¿o no?

    Si el alcoholismo materno nos provoca una encefalitis, más o menos severa, ¿cómo afrontaremos nuestra vida social con esa tara? ¿Cómo será nuestro comportamiento, individual y social, en tales circunstancias?

    Podemos mirar para otro lado, pero los nueve meses de embarazo marcan mucho más, nuestro futuro comportamiento, de lo que la gente piensa o cree. Por un lado está el comportamiento social de la madre (rodeada de colegas fumadoras), y ,por el otro, está el futuro comportamiento de un recién nacido, con problemas, por fumar su amantísima madre. Así que sí, necesitamos un enfoque sociogenético de este asunto, tan primordial para su/nuestro futuro.