
Al menos por lo de ahora (2025)…
Se necesita, a estas alturas del siglo XXI, de un espermatozoide y un óvulo para concebir una vida humana. La clonación solo se ha experimentado con animales inferiores, aunque mamíferos (oveja Dolly).
Así que el proceso iniciado hace millones de años, al buscar la diversidad sexual en los seres vivos, complicado por el hecho de que el ser humano es un ser vivo altamente complejo, hizo que la naturaleza descubriera una forma muy positiva para la reproducción humana.
Lo que en las proteínas iniciales era una sencilla duplicación química, se convirtió ee un process supercomplejo de fusión de gametos, tras su elaboración previa, y toda la parafernalia que debe llevar al hecho de que, de esa unión, salga un embrión factible… que nos lleve al ser humano recién nacido. La naturaleza tuvo una inspiración : primero separar, para luego unir…
Y, por si eres un lector no feminista, ya te puedes ir preparando para que te demos sopas con letras, en la comparativa que iremos haciendo sobre las bondades operativas de un espermatozoide y un óvulo. Prepárate!!!
¡Anímate!