
Ayer comentamos la posible existencia de dos yos en la misma mente : uno era el músico/escritor, que no quería enamorarse del adolescente.. el otro era ese mismo músico/escritor, pero con un deseo ferviente totalmente contrario.
Luego, ya en la imagen de ayer, pusimos el famoso ejemplo literario sobre la doble personalidad, creada por Stevenson : el doctor Jekyll, que hacía de buen doctor por el día, y Mr. Hyde, que hacía de asesino por la noche.
El autor se inventó una droga que provocaba el fantasioso desdoble de personalidad. Aquí no necesitamos drogas químicas, aunque sabemos que el desdoble de personalidad… o, como aquí le llamamos, el desdoble de ADN (uno natural, el originario, y otro artificial, el social), es el que permite la existencia de dos yos en la misma mente.
Porque, igual que se genera el amigo imaginario en la mente de todo niño, que viva libremente su infancia, así van apareciendo otros posibles (y a veces muy probables, dado el tipo de vida) yos , durante la adolescencia. De forma que, al llegar la adultez ,tenemos enclavados en nuestra mente a dos yos, que tratarán de establecer un equilibrio dinámico, tal que impida te vuelvas loco.
Para exagerar un poco (más fantasía?), en la peli de la imagen (Múltiple), nos llegan a describir hasta 24 yos, 24 personalidades (como dicen ellos). Muchos parecen para una sola mente, aunque, si hay superdotados mentalmente, ¿por qué no puede haber también supermentalizados?
¡Anímate!