No es bueno ser… un INCOMPRENDIDO

Y no se necesita ser un gordo e iconoclasta director de cine, llega con ser el típico chaval que se siente intimidado. Ya sea sentado en su pupitre, acosado desde cualquier otro, o mucho peor, querer desaparecer cada vez que sale al patio de recreo.

Ser diferente es una forma de ser incomprendido. Y ser igual que los demás, pero algo tímido, también resulta de una incomprensión segura. Ya alguna vez reflexionamos sobre el inconformismo… con todas sus aristas.

Y más nos influye en las edades más vulnerables!!!

Ser gordo o tener dificultades en el habla… simplemente, como dijimos antes, o no querer parlotear como un loro, en la aula o en el patio, no dan permiso para sufrir la incomprensión de tus iguales.

Y menos aún de los adultos que te rodean!!!

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