
Nada más natural que morir… si algo está muy claro en la vida del ser humano, como todo ser vivo, es que será mucho más fácil que muera, a que llegue a ser bombero, astronauta o presidente de su país.
¿Por qué preparamos con tanta intensidad unas oposiciones a determinada profesión, pero despreciamos una mínima preparación para morir?
Que, además, no requiere nada de esfuerzo, solamente tener cuidado en no adquirir ideas malsanas, sobre que si debemos o no morirnos… y, sobre todo, cuándo nos pueden venir a buscar…
¿Tan difícil es asumir que el apelativo de vivo (en ser) lleva adjunto, implícito, el de muerto, aunque sea «en espera»?.
El ADN es la molécula que marca nuestro nacimiento, una vez que se juntan (por ahora) el masculino y el femenino. Pero en él también va escrita la fecha de caducidad de nuestras células. Especialmente de las cerebrales.
¡Anímate!