Etiqueta: muerte

  • Porque jugar, bien que gusta JUGAR… incluso con la muerte!!!

    Por ejemplo, con la baraja del tabaco.

    Porque no hablamos del alpinista, que se la juega subiendo un ocho mil para sentir la ración diaria de dopamina extra.

    Hablamos de jugar con la muerte usando las cartas de los pitillos, o de los ricos puros… incluso de la intelectual pipa. Nos acercamos al cáncer, con la sonrisa en la boca… pero luego nos asustamos cuando llaman a la puerta.

    Aunque no sea mucho mejor jugar con las cartas , siempre marcadas, de las drogas, sean naturales o sintéticas… sean liberadoras (falsamente) o simplemente matadoras.

    ¿A qué nos gusta jugar (y mucho) con la muerte, para luego repudiarla cuando ya ha llamado a la puerta? Somos muy inconsistentes

  • O, al contrario, DIALOGUE… con ella

    O lo intente, por lo menos.

    Como hace el caballero de Bergman en El séptimo sello, cuando trata de retrasar su muerte con toda la pachorra del mundo. A fin de cuentas, ¿que más da jugar una partida de ajedrez con la misma Muerte, y no con el típico colega del bar?

    Y jugar con la muerte no es precisamente invitarla a que viva cerca de ti, esperando que falles en cualquiera de tus descabelladas aventuras cotidianas.

    O sí… pero, entonces, tendrás que estar bien pertrechado, para que te lleve en cualquier momento en que te pones en peligro.

    ¿Por qué sorprenderse de su visita, en ese caso?

  • Aunque la gente se enfade… con la MUERTE

    Nada más natural que morir… si algo está muy claro en la vida del ser humano, como todo ser vivo, es que será mucho más fácil que muera, a que llegue a ser bombero, astronauta o presidente de su país.

    ¿Por qué preparamos con tanta intensidad unas oposiciones a determinada profesión, pero despreciamos una mínima preparación para morir?

    Que, además, no requiere nada de esfuerzo, solamente tener cuidado en no adquirir ideas malsanas, sobre que si debemos o no morirnos… y, sobre todo, cuándo nos pueden venir a buscar…

    ¿Tan difícil es asumir que el apelativo de vivo (en ser) lleva adjunto, implícito, el de muerto, aunque sea «en espera»?.

    El ADN es la molécula que marca nuestro nacimiento, una vez que se juntan (por ahora) el masculino y el femenino. Pero en él también va escrita la fecha de caducidad de nuestras células. Especialmente de las cerebrales.

  • O la imperiosa necesidad… de VIVIR

    Aunque sea para anotar los cambios tan necesarios. Incluso los innecesarios. Pero que te permiten precisamente experimentar tu capacidad biológica, para afrontar esos cambios en el ecosistema y en tu cuerpo/mente. Sobre todo las aportaciones sociales, que pueden estar modificando tus necesidades vitales naturales.

    Porque vivir es todo eso.

    Y todo eso no se pude vivir en cuatro años. Como les tenían marcados a los replicantes de Blade Runner, en su adn social negativo.

    Es lógico que Roy Bates quisiera notar como la lluvia le hacía llorar, al menos unos cuantos añitos más.

    Porque, hacerse mayor, es un cambio natural, pero estar preparado para la muerte, no implica querer ser citado por ella antes de tiempo.