
Así que nada mejor que reflexionar un poco sobre el caso de Daenerys Targaryen, que fue evolucionando de sus ideas libertarias, claramente antiesclavistas, a un deterioro ideológico tal, que acabó destruyendo toda una ciudad, por pura venganza personal. Y ver como, al mismo tiempo, era tan tan diferente del tiranuelo Geofrey. Quien ya era muy egoísta, y fuertemente imbécil, en su tierna infancia…
Porque, al contrario de lo que la gente cree, el poder no tiene dueño. Ni dueña. Incluso ni tiene dueñe. El amo del poder es el poder en sí.
Y, por ese motivo, podemos retocar la frase de Cersei en Juego de Tronos, cuando dice que en el juego de los tronos o se gana o se pierde, no hay término medio… diciendo aquí que, con el poder o se gana o se pierde, pero ganarlo es quedar a su merced.
Pobre rey, o emperador, o dictador, que se crea lo contrario.
El Poder devora mucho mejor que un león, a quien se le acerque demasiado.
¡Anímate!