
Porque, nos dejemos llevar por nuestros prejuicios (genes sociales negativos) o no, tenemos que acabar eligiendo… siempre hay una bifurcación como mínimo para optar. Y por eso era vital diferenciar, al principio, el hecho de mirar del hecho de ver… y… porque no parece que se escoja ser machista, pero sí SE ELIGE.
Necesitaremos nuestros filtros mentales propios, para analizar los datos que recibimos de la realidad y contrastarlos con lo de nuestra memoria, para tomar decisiones que no nos perjudiquen. O, al menos, que lo hagan mínimamente.
Para no dejarnos manipular por los filtros de la SAD.
Es la pregunta que se trabaja en una página del blog. La importancia de no dejarse llevar por la imagen que los demás tienen de nosotros. La suma importancia de trabajarse la imagen real de uno mismo, neutralizando al máximo las proyecciones mentales, que los demás hacen de nuestra realidad, para que se acople a lo que ellos quieren ver.
No se puede dejar que sean los otros los que escriban nuestra historia. Algo que muestra muy bien la serie de Cuarón, a la que antes hicimos referencia. Ni los prejuicios ni los postjuicios, pueden ser válidos para pintar nuestra imagen real.
¡Anímate!