
Y sí, somos poco bíblicos por aquí, pero esto es lo que nos dice la ciencia… en relación a los cambios que sufre una cría humana en su adolescencia.
Para tener una adultez en condiciones se necesita recorrer el camino de la adolescencia, con rigor y precisión (no saltarse nada), lo que supone un gran esfuerzo… aunque se pueda empezar a disfrutar de algo que hasta este momento estaba muy dormidito : su sexualidad.
Pero no es un paseo de rosas, así que el primer fallo, de adultos y de adolescentes, es abrir la puerta de la adolescencia, eso que llamamos preadolescencia, con la intención de hacer tabula rasa de todo lo anterior (incluidos ancestros) y querer vivir la vida, como si fuera un paseo por ese Edén, del que hace mucho, mucho tiempo, nos echaron.
Y digan lo que digan, el esfuerzo especial de la madre naturaleza al inventar la reproducción sexual, fue darnos dos pares de cromosomas diferentes en función del sexo que íbamos a portar. Y eso hace que el «XX» sea de característica sexual hembra y el «XY» sea de característica sexual macho.
También, digan lo que digan, aquí, a todos los efectos el cromosoma «Y» es una variante mutilada (deficiente)del cromosoma «X». Digan lo que digan (los titulados universitarios). Aunque no sepamos muy bien lo que iba en el brazo perdido. O, en paralelismo al relato abrahámico, podemos decir que fue incorporado como mejora al «Y». Por eso se usó una costilla ya hecha, en vez del barro original. Ya Yahvé conocía la extrema importancia de la experiencia.
¡Anímate!