
Y a veces se practica la conquista del otro, sobre todo si es otra. Aunque en este caso hay que aclarar un matiz importante . Aunque citamos ayer El graduado, se trata de un gen social negativo característico del macho.
Algo debe haber en su ADN, proveniente del carácter alfa, que el instinto animal tiene tan desarrollado, que lo hace ser muy influyente, al juntarse con el gen social negativo correspondiente (machismo). Es un carácter genético, que la naturaleza hizo recesivo al seleccionar las mutaciones que dieron lugar a la especie humana, con sus sucesivas mejoras, pero que, como un apéndice intestinal, quedó sumergido entre los demás genes del ADN.. pero algo en su momento le volvió a dar esplendor. Un proceso de retome en el que la SAD juega aun papel importante, con sus implantes de genes sociales negativos.
Y aquí llegamos a un punto crucial en esta senda del estudio sociogenético del comportamiento humano : la extrema importancia del machismo en una sociedad adulta dominante, controlada por una genética de la herencia social, que el feminismo suele llamar carácter androcéntrico en la evolución social, y que, por supuesto, podemos asumir como muy apropiado en estas reflexiones.
No sabemos cómo pero en algún momento del proceso histórico, que acompaña al proceso evolutivo del ser humano, hubo una suplantación de roles, a la hora de tomar decisiones que afectaban a la sociedad que se iba generando, y que, natural y lógicamente, iba ganando en complejidad.
En algún momento hubo que barajar un reparto del poder, y ahí aparecieron las divergencias. Empezando ya por la creación del pensamiento religioso, con sus ideas totalmente machistas. Y no por declarar a Adán como humano preferente, cuando es la versión no mejorada. Más bien, al declarar preferente la condición de macho, para tomar las riendas del sacerdocio, por ejemplo. Paralelamente se tomaría la decisión de enclaustrar a las hembras en el trabajo doméstico y campesino. Eso es una auténtica traición a la especie.
¡Anímate!