
Cuando el amor se disfrazaba con el ropaje de amigo… ¿Cuántos amores nacidos de la amistad? Y, como no, cuántos amigos perdidos?
Ser un juglar medieval no venía en el ADN de los mozos que se metían a pergueñar poemas musicados. Era como enamoriscarte de aquel chico de la panda de barrio, fueras tú chica o chico. Eso sí viene en el ADN.
Como montarse un grupo musical tipo The Beatles, tampoco es una capacidad genética heredada de sus antecesores.
Entramos en el campo de la sociogenética… un intento de explicación del hecho evidente, de que unos acaban siendo trovadores y otros herreros.
Y, como no, del hecho de que unos nazcan en cuna regia y otros en un jodido establo, aunque luego te llamen Rey de los Cristianos, antes de crucificarte. ¿Cómo explicar los diferentes comportamientos del ser humano?
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