
Tenemos que relacionarnos, para sentir la presencia del otro. Incluso, como dijimos, es necesario para confirmar su propia existencia (de paso que la nuestra).
Pero estamos en un ecosistema adulto y , por lo tanto, dependemos totalmente de lo que ellos decidan hacer con nosotros: o nos dejan madurar libremente o nos obligan a madurar como ellos mandan.
Y sí, de nuevo hay que decir : así de simple.
Si, en vez de ayudarnos como tutores, deciden domesticarnos, como si fueran nuestros amos, entonces la hemos jodido… y por partida doble (o triple).
Porque no nos dejarán vivir las relaciones interhumanas, que, de forma natural y libre, se deben establecer entre los seres humanos. Al revés, nos impedirán completar algunas, mientras que nos obligan a incorporar a nuestra función vital otras relaciones, que llamaremos negativas. En vez de relaciones de igualdad, serían relaciones de desigualdad.
¡Anímate!