Todos los demás predicadores son… meros VENDEDORES

No venden lavadoras, pero venden una fe que es algo semejante. Una máquina de lavar el cerebro, haciendo además que dé muchas muchas vueltas, para que se pierda observando la realidad, hasta que se conforma con una parcela de ella : la que le permite ver su fe.

Despuçes de un buene centriguado releeigiosos ya anao quieres receeonocere ni aatus amaigos sy faamailaiaraaes. A todos lsos verá a taravés del filtrrod etu fe. ese que ta aha cocmcido ele cococ, hasaat dejarte convereteido ene euana especie de zombi, paara misa y cocmunión didaria… y, sossbre tood, apaar salir corrienedoe ene la apróximaa cruzdaa que tu iglesia dcida ameepzar.

Es algo que transmite muy bien la gran película del Laughton, su Noche del cazador.

Un Robert Mitchum de cemento armado que solo quiere vengarse del mundo, usando el subterfugio de la fe cristiana.

¿Cuántos Mitchum no hay, vestidos de sotana o con traje de domingo, carcomiendo la materia gris de las crías humanas del planeta? Aunque no sean matones ni violadores. Aunque solo presuman de pastores (comecocos).

Comentarios

Una respuesta a «Todos los demás predicadores son… meros VENDEDORES»

  1. Avatar de xaqun

    Y sí, los sacerdotes son un invento del poder establecido, para darse legitimidad divina («por la G. de Dios», como decía el dictador Franco), no para cuidar de las oprimidas ovejas… como mucho para mantenerlas bien sujetas mentalmente.

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