
… tienen juegos diferentes!!!
Y a les niñes los dejamos por ahora. Recordemos que aquí se reflexiona con la ciencia de base. Por lo que nos limitaremos a reflexionar, por lo de ahora, con las categorías científicas (y sociales, en la actualidad, mayoritariamente) de niños y niñas. Salvo que mis «yo»s» vivan todos en algún universo paralelo.
Toda la novedad informativa que suponen los aportes reflexivos de la que aquí llamamos Biblia Queer, quedan totalmente en suspenso, hasta que avancemos de forma significativa en nuestras propias reflexiones.
Hay demasiada subjetividad en esta Biblia Queer, como en todas las Biblias, para tomar en serio sus afirmaciones en una primera pasada por el territorio de la diferenciación sexual. Fanáticos de la BQ mejor abstenerse.
Por ahora nos quedamos con el hecho claro de que la SAD ha impuesto una idea de que los juegos deben ser diferentes, en función del sexo de las crías humanas que los practican.
Y como decimos, niñas y niños, por ahora… el posible «resto» (niñes y lo que venga)ya veremos.
¡Anímate!