
… mirarse bien al espejo.
Por lo menos, de vez en cuando. Y a ser posible… ¡en un espejo sin filtros ajenos!
Porque los filtros están donde menos se esperan. Y no será necesario volver a la metaliberación anarquista, que se funda en fomentar la creación de un estado antiestado. La SAD siempre intentará que veamos la realidad que ella quiere que veamos. Seamos del sistema o nos creamos ser antisistema. Incluso manipulando el espejo que más libre de manipulación parezca.
No hay que ser la madrastra de Blancanieves, para sentirse controlado, aunque no lo quieras reconocer, por lo que dice tu espejo. Hoy en día las pantallas de cualquier móvil, con Instagram o Tik Tok, son peores que mil espejos de la madrastra.
Porque ellas nos devuelven una imagen de nosotros que no concuerda con nuestra imagen real… solo se acerca a algo que queremos ser o que quieren los demás que seamos.
Pero es lo que hay. ¡Y es gracias a nosotros ! No es «por culpa» de la tecnología…
¡Anímate!