
… queriendo matar a OTRO niño (esperemos).
Porque «esto» es dos niños jugando a la guerra. O a los policías y ladrones. O a los sicarios del narcotráfico… o, simplemente, al desesperado panorama ambiental, que sufren en su día a día… en Gaza, por ejemplo. Porque no es una simple tradición que las crías humanas aprenden de los belicistas adultos que presumen de protegerlos.
Porque oprimir y matar al OTRO, no viene escrito en el ADN humano. Es un injerto metido, con violencia o con la más absoluta suavidad, en la mente del ser humano. Especialmente en sus etapas madurativas, donde está más indefenso, infancia y adolescencia.
La violencia desaforada de un ser humano sobre otro ser humano es algo aprendido socialmente. También existe la violencia más sofisticada, que parece hacerse por el bien del otro. Disfrazada de ayuda. Esa cuesta más aprenderla, podemos considerarla de nivel universitario.
Ese comportamiento social, que a veces ,se le simplifica con el término personalidad, es lo que aquí llamamos adn social negativo. En contraposición del adn social positivo, que se lleva a cabo cuando la sociedad solo favorece un desarrollo natural y libre de las capacidades marcadas por el ADN.
Y a su estudio, totalmente aficionado, le llamamos sociogenética. Algo más amplio que el estudio de como influye la educación en el comportamiento social humano, ya que aquí nos metemos con los sociogenes, que son algo más profundo que «la influencia temporal de un sistema educativo (o del ambiente, en general)». Aunque sean parientes próximos en muchos de sus contenidos teóricos, por lo que se puede ver en la wikipedia. Pero aquí no es la génesis social del comportamiento, lo que nos importa, sino el hecho de que existen unos genes sociales (artificiales, pero algo más profundos que la simple o compleja acción previa del ambiente)que van determinando nuestro comportamiento social. Y de tal forma, que si pasamos a vivir ene una isla desierta, tendríamos un comportamiento parecido, hasta borrar del todo esos sociogenes, que sí son borrables, a diferencia de los genéticos naturales.
¡Anímate!