
… depende, solo, de nosotros.
Ni de los otros que nos rodean, más o menos lejanos geográficamente. Porque TODO lo que vemos, exista o no realmente, va a depender también de nuestros afotunados/desafortunados ANTEPASADOS. Viene a ser la dimensión temporal de nuestra existencia tetradimensional. ¿Otra vez la visión cartesiana de la idea (versión «nuestra»)?
O sea que, si pensabas que los otros son solo los otros humanos que están vivos, no, también son los humanos que están muertos. Para ser precisos, incluso son los demás seres vivos que tuvieron existencia propia mucho antes de nosotros. Fauna y vegetación(sic) prehistórica, que nos dejó su presencia, aunque sea infinitésima, en nuestro actual ADN. Porque provenimos de simples y «estropajosas» bacterias.
¿A qué resulta grandioso, pero terriblemente complejo?
¿Cómo haremos para desenredar un poco esta inmensa madeja (de datos)?
¿Qué nos ha dejado escrito en nuestro ADN esa «eonabuela» llamada Lucy?
¡Anímate!