
… OTROS quieren que veas.
Porque la realidad puede ser muy dura. No ya granítica, sino metálica. De auténtico titanio reforzado. Y, lo peor, nos sentimos incapaces de traspasarla.
Pero se agrava, para nuestra desgracia, porque esa tremenda dureza no depende de nosotros.
Depende fundamentalmente de lo que podemos llamar «los otros». Y no solo los antepasados. También los demás seres humanos que conviven cerca o lejos de nosotros. Actualmente con la internet, podemos decir en cualquier recuncho del planeta. E incluso en algún recuncho de alguna pequeña estación espacial. Aunque va mucho más allá, porque si alguna vez tuvo sentido usar el concepto espaciotiempo es ahora : los otros no solo están a posibles años luz de esta Tierra que pisamos, también están a millones de años en la historia del cosmos. Fue/es el material viviente, que en algún momento tuvo/tiene algo que ver, con este universo que conocemos ahora (bien poquito!!!). Y puede que en alguno desconocido. Seamos abiertos de mente, porque cuánto más abiertos, quiere decir que podrá ser (esa mente) ocupada por más de los que podíamos pensar en un principio… y, además, que así seremos capaces de organizar su existencia dentro de un solo cerebro. ¡La evolución puede con todo!
Y todos ELLOS nos van a «ayudar» para ver la realidad. Pocas veces conseguiremos que su influencia sea mínima. Porque esa capacidad, de minimizar la influencia externa negativa, también será materia de aprendizaje. Como evitar la intromisión de los otros en nuestras propias visiones de la realidad. Incluso si esa realidad es solo aparente.
Hasta ahora sabíamos que no estábamos solos. Ahora toca presentarnos a esa pandilla de entrometidos, que son los demás seres humanos con los que interactuamos. Si están fuera de nuestro cerebro, con mucho mucho cuidado. Y si están dentro, con mucho más cuidado aún. Ah, y entramos en la era de interactuar, incluso, con algo parecido a una Inteligencia Artifical!!!
¡Anímate!