
… UNO en UNO.
Cada uno con su punto de vista. Un punto de vista distinto uno de otro, y seguramente distinto del nuestro.
Un punto de vista que va a ocupar parte de nuestra mente. Y con tal intensidad como si fuera un producto propio, elaborado con nuestra propia maquinaria de pensar. La parte más original de nuestro cerebro.
Un punto de vista que s eva aacomodar d etal forma en nuestro cerebro,q eu pasaraa a sr consisedrado por él, como una aelaboracaión propia de nuestro Yo principal. O, como mínimo, de algún otro Yo secundario.
Un punto de vista que, al hacerse individual, resulta más penetrante, porque puede parecer cercano, mucho más convincente. Es más personal que si fuera el típico ruido de fondo, que no consigue clavarse bien en nuestra mente. Que es molesto, pero no tiene porque dejar huella.
Un punto de vista que va quedar como un mantra, o como las tablas de Moisés, algo que nos va a marcar los pasos futuros el resto de nuestra vida. Y que repetiremos mecánicamente, porque un maestro gurú nos lo dice, aunque no podamos entenderlo racionalmente.
¡Anímate!