
… esta preciosa melena.
Que ni flor parece. Pero debemos ser capaces de descifrar su escritura y llegar a la conclusión de que «debe ser una flor». Ya más difícil será saber si tiene sexo. Porque hasta ahora nunca hablamos de que en la flor también se puede ver, mejor sería decir entrever(o estudiar), si es que tiene sexo y cual puede ser.
Claro que para eso se necesita mucha ROM/MOR. ¿Amor por las flores?
Y eso nos hace tomar el punto de vista científico, al observar una flor. Para indagar su mecanismo reproductivo. Comparando lo que ya sabemos y aquellos nuevos datos, producto de nuestra observación actual.
Un buen momento reflexivo, para remachar el asunto de la biodiversidad. Ya que precisamente fue la naturaleza (sea lo que eso sea), quien se empeñó en usar la diversidad como filtro muy preciso, para hacer más variado el colectivo de seres vivos, que iba produciendo.
En concreto fue con la reproducción sexual, como dio un avance enorme en el proceso evolutivo de los seres vivos. Porque permitió más variedad en las posibles mutaciones y consiguió, de paso, un método para hacer una selección más eficiente, a la hora de eliminar las mutaciones negativas.
¡Anímate!