
… son necesarias.
Y por eso el Yahvé bíblico usó primero el barro, para darle forma humsna, y luego le suministró la enegía (alma) necesaria, para darle vida.
En el fondo una prehistórica aplicación de la idea del genial Einstein : E = mc2. Eso sí, formulada de forma simplificada. Pero expresando claramente la idea que en ella subyace : la materiia es energía y la energía es materia.
En esto no cabe la duda hamletiana del ser o no ser, porque intrínsecamente son la misma cosa.
Y que el fuego salga de la tierra solo nos muestra lo cierto de tal afirmación. Así como lo complejo que resulta su proceso de transformación.
Hay que ser muy mediocre versión humsna, barro a fin de cuentas, para querer jugar a ser un dios, que controla ambos elementos, en su muy compleja formulación vital : formando eso que llamamos un ser vivo humano,
¡Anímate!