Y ¿cuánto puede cambiar, cuando miras algo,…

… el dichoso punto de vista?

La posición del mirador, corporal y anímica. La atención que pongamos en el acto de mirar. Pero sobre todo, el cuidado que pongamos en el proceso de «ver algo». Ahí juega su papel el estado anímico y el interés que tengamos en ver una cosa o la otra.

Por ejemplo en internet lo típico es «dejarse llevar». No nos esforzamos mucho en ver (a fondo). Solo miramos y nos quedamos con la primera visión (superficial), que se ha colado en en nuestro cerebro. ¿Para qué filtrarla?¿Para qué buscar datos en nuestra ROM/MOP, que aseguren lo visto o, mejor/peor, lo contradigan.

Por ejemplo, te separas de la mesa donde tomaste un café y notas, de repente, que se formó sobre la mesa una imagen que no habías visto al sentarte. El polvo del café te ha dejado formada un corazón inacabado o, si te gusta mucho la fauna, una especie de ave voladora.

¿Con qué figura te quedas? Con la más fácil o con alguna difícil, que requiere un esfuerzo extra de interpretación. Esa ayuda extra de la ROM, trayendo alguna imagen de aves, que tengas guardadas de otras veces.

Porque, para ver bien, no llega con usar la RAM (una memoria superficial, del momento). Necesitas un aporte extra de la ROM/MOP (la que guarda de forma permanente). Ella te permitirá completar la visión. Y, lo más importante, validarla como real… o, al contrario, como una simple manipulación virtual de alguien que te quiere confundir.

Comentarios

Una respuesta a «Y ¿cuánto puede cambiar, cuando miras algo,…»

  1. Avatar de xaqun

    ¿A quien no le intentaron colar aquello de leer su futuro en los posos del café? Siempre hay alguien para vendernos la lavadora de que sabe más de nosotros, que nuestros propios padres… aunque dada la mediocridad del ser humano actual, todos sabemos que hay muchos padres que NPI de sus hijos… que si muy ocupados, que si pasan de ellos, que si están prisioneros en alguno de los conflictos que tiene el planeta, como auténticos forúnculos humanoides.

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