
Porque todo suele empezar por dejarse llevar… por los famoso prejuicios. Pero… qué son esos prejuicios?
Porque puede suceder, que tengamos una tangencia posible, a la hora de hablar de algo tan metido en la sesera del público, «los prejuicios»… con este algo, que andamos introduciendo aquí, «los genes sociales negativos».
Qué no son sino prejuicios los que hacen ver, aunque realmente solo lo miran, al hombre creado por el Dr. Frankestein, como un monstruo, cuando no haya pruebas de que actúe como tal. ¿Solo por sus presencia ya debe ser tratado como un monstruo, incluso con violencia extrema?
Y una pregunta importante puede ser esta : ¿Ya era un monstruo, la idea que germinó en la mente de Mary Shelley? ¿O lo hicimos tal monstruo todos sus lectores?
Porque ella simplemente lo imaginó diferente… pero nosotros pasamos el concepto de monstruo del creador a lo creado. Sería por conveniencia, era más fácil odiar al diferente.

