
…hasta nuestra propia muerte!!!
Porque hay cosas que no se borran, sobre todo cuando quedan muy bien grabadas en nuestro adn social negativo. Realmente será lo que veamos, esas imágenes normalizadas socialmente el resto de nuestra vida, miremos lo que miremos.
Es como si no pudieramos cambiar de canal en la TV. O ya más profundamente, pasará como en Matrix, que veremos un filete de carne allí donde lo único que hay es NADA.
Las imágenes emitidas por las SAD (sociedad adulta dominante)dentro de nuestro cerebro será la única realidad que seremos capaces de ver. Solo percibiremos aquello que pasó la censura de la SAD.
Esas grabaciones «clandestinas» son precisamente la base de lo que aquí se llama adn social negativo. Y es lo que nos llevará a una fase de reflexiones futuras, en las que comentaremos («veremos») aspectos relacionados con algo teórico de lo que produjo el cerebro de Jung : el inconsciente colectivo. Una profundización de lo que también se usa como imaginario colectivo, aunque en este caso, como pasa con la personalidad, en un contexto más light.
En fin, que todo se complica pero, por ahora, seguimos machacando lo difícil que resulta ver lo que se mira.
¡Anímate!