Y nos da tanto tanto asco, que hasta nos impide MIRAR…

… para no VER ese horror directamente.

Porque entonces el asco se adueña de nosotros. Como le pasó a este coronel USA, que murió en Vietnam, como ser humano, y prefirió convertirse en un aliado del diablo. Un zombi cinematográfico, pero que representa la multitud real de soldados, que se volvieron locos durante su estancia en un campo de batalla. Como les pasará a los soldados que participan en el genocidio de Gaza.

Así les pasa a muchos humanos, se deshumanizan. Incluso muchos que empiezan su lucha llenos de energía y honestidad, para acabar siendo los putos funcionarios de una revolución inacabada.¡La enésima!

Ellos, suelen ser machos, son los que podemos llamar enterradores oficiosos (u oficiales)del proceso revolucionario que, algún día, empezó con mejores o peores intenciones. Algunos ya le llaman revolución a la toma del poder personal, para hacerse más rico que Salomón, incluso con la Reina de Saba.

Lo malo es que, para hacerse ricos unos pocos, se van sembrando los caminos de napalm con niñas que huyen despavoridas… o se quedan abandonados en la playa, como el pequeño Aylan, para ser abono de nuestra cruda desesperación. Sea tiempo de guerra o de paz. Y , lo mucho peor, ¡es que seguimos exactamente igual!

Porque somos tan tan mediocres humanos, que mandamos matar a todo aquel que nos denuncie como sicarios del mal. Tan miserables, que nos enriquecemos vendiendo nuestra alma/cerebro al mismo Lucifer. Pero, luego, vamos a comulgar como auténticos cristianos de quita y pon. O islámicos. O judíos. O budistas… o de la madre que nos parió (y que no tiene siempre la culpa de como somos nosotros, sus realmente putos hijos).

Comentarios

Una respuesta a «Y nos da tanto tanto asco, que hasta nos impide MIRAR…»

  1. Avatar de xaqun

    Y así llegamos a querer ver (repito VER), como algo ajeno a nosotros, el hecho de que Aylan acabe muerto en una playa perdida de Turquía… porque la banalidad del mal, que nosotros también portamos (en nuestro adn social negativo) nos impide ver (repito VER), que somos una pieza de la maquinaria social que favorece ese tipo de muertes … y de tantas crías humanas maltratadas a lo largo y ancho del planeta…

    Ya no estamos en la Edad Media, con el Marco Polo, en el siglo XXI el planeta se hace pequeño… y la banalidad del mal se instaura en nuestra mente, para quitarnos responsabilidad en lo que acontece en él…

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