
O esperar que todo se resuelva por si solo. Merced a la intervención divina, o del simple destino…o bien del poderosos de turno. Del jefe que nos controla.
Todo vale para no tener iniciativa propia y sobrevivir esperando órdenes. Uno de los genes sociales negativos que sostienen la desigualdad y la opresión en el planeta Tierra.
Y decimos Tierra, porque ya va siendo hora de que diferenciemos la realidad terrestre de la realidad marciana, por ejemplo. Ya que dada la orientación política tomada por el Dr. Elon, que se está pasando a ser Mr. Musk, ya no es seguro que el viaje a Marte no tenga derecho de admisión (solo para muy ricos).
El adn social trumpista tiene poca pinta de dejar, que los no ricos puedan trasladarse hasta el planeta vecino.
Porque si alguien tiene un aire de Palpatine que asusta, ese es el Pato Trump.








