¿Y, por qué no,… un capo de la mafia?

Ya dejamos fuera disfraces varios, que permitan controlar el poder indirectamente. Vamos al fondo de la cloaca social, dónde suele estar el poder verdadero. Porque la cloaca no está ubicada allí dónde moran los pobres. La verdadera cloaca está dónde habitan los ricos. Como nos da a entender el gran Victor Hugo, quien se comporta de forma miserable no es el pueblo, son sus gobernantes.

Se llame mafia o fondo de inversión, se vista con armas de fuego o con armas de ingeniería financiera… son los nuevos y asquerosos buitres, que están esperando a que Mowgli desfallezca, para hacerse con su cuerpo de niño.

Hasta los bancos tradicionales se van quedando obsoletos. En cuestión de mando y corrupción. Son tiempos nuevos. De nuevos disfraces para detentar el poder establecido. Aunque la podredumbre siga dentro de las conciencias.

En este sentido de buscar disfraces para conseguir poder, hay que reconocerle al Pato Trump una cosa, él no se viste de demócrata, le gusta mostrar su carácter neofascista en directo.

Porque el Trump , en el fondo, con su amiguito del alma, Mr Musk, en la campaña electoral de 2024, es el parapeto ideal para los poderosos empresarios y traficantes del planeta. El y los militares son el brazo armado del poder financiero.

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