Etiqueta: engaño

  • En qué rama evolutiva está, por ejemplo…

    … esta influencer???

    Y no estamos hablando de que se volviera simiesca. No, sigue siendo humana. Muy humana. Pero es una versión de homo sapiens tan tan deteriorada, que resulta fácil ponerla al nivel evolutivo de un chimpancé.

    ¿Por qué le mola hacerse un postureo instagrámico, ante el símbolo de la inhumanidad más terrible ( Austchwiz), antes del sionismo actual israelí? ¿Es posible tal nivel de desneuronamiento parcial en un ser humano? Y todo sin estar bajo la tremenda presión de sobrevivir en una trinchera bélica.

    ¿Por qué sus ideas, que va disparando virtualmente por la red segundo a segundo, pueden provocar en tu cerebro ese tipo de infección, que provocan? Al mejor estilo TLOU. Que no solo te parece bien, lo que hace, sino que aprendes a necesitarlo tanto, como si fuera una droga sintética, tipo crack.

    ¿Por qué, representando lo peor del ser humano, su interés por olvidar los malos momentos de la historia y así subirse al carro de un placer constante e infinito (algo imposible, por otro lado) es asumido como propio, por la mayoría de sus videntes?

    ¿Por qué somos adictos a la mierda, no siendo moscas? O a las malas compañías, sean reales o virtuales. Sobre todo cuando se nos dotó de una inteligencia, que fabrica los filtros mentales que nos pueden vacunar contra su mala influencia.

  • Y ya no digamos …

    … usando un móvil!!!

    Donde tenemos muy «cerca», a veces demasiado, muchos datos de lo que estamos viendo. La pantalla de cualquier dispsoisstivo nos puede taragar la acaapciadada de edisceernir los detalles concreteos delo que vemos. Nos da demasiada información, lo que nos impide concretar la visión con cierta calidad.

    No ayuda el exceso de pixeles (artificiales) a ver mejor la imagen obtenida.

    Porque el ruido de fondo, sea visual o auditivo, como si se trata del gusto o del tacto, no ayuda a concretar las imágenes. Las puede incluso oscurecer.

    Y no es un problema de la IA, ni mucho menos. Varias cabezas con IH nos pueden desvirtuar tanto lo percibido por alguno de los sentidos, que quizás no haya peor ruido que ese. El de las IH. Sobre todo si se consideran amigos y nos creemos que, lo que nos digan, puede ir a misa.

    Nada como un mal consejo «amigo», para tener que darse de bruces contra la jodida realidad.

  • Como ya dijimos algún día, incluso…

    … se puede «ver» lo que no existe realmente.

    Cuando hablamos del Bosque Animado, ya reflexionamos sobre esas imágenes que se forman en nuestro cerebro, pero que no tienen correspondencia real enfrente de nuestros ojos. Son imágenes virtuales que se han formado en nuestro cerebro ,a partir de diversas sensaciones de todo tipo, las que estamos viviendo y las que se vienen desde nuestra memoria, para completar huecos que nos resultan vitales. O nos parecen vitales , debido al estrés emocional que estamos a vivir en ese determinado momento de la observación.

    Es una falsa realidad que se puede «ver» estando simplemente dormido, o con algo tan simple como ponerse a mirar para cualquier parte de lo que tenemos enfrente. Sea real o no.

    Algo que podemos provocar fácilmente tomando sustancias químicas, naturales o artificiales, que nos ayudan a «viajar» sin moverse del sitio.

    Porque nada le gusta más a la mente humana, si la dejamos suelta, que viajar y viajar. Navegar por universos paralelos, que nos hagan sentir que vivimos otro tipo de experiencias más placenteras.

    Este tipo de experiencias viajeras, vienen a ser como cabalgar a lomos de un jaco, como ese filete que tanto apreciaba un tal Cifra, o como escuchar a tu influencer favorito, mientras te lame la oreja con su baba publicitaria. Todos te ofrecen un mundo mejor en el peor de los infiernos.

  • Demasiados datos para…

    … tan poco cerebro.

    Incluso teniendo un cerebro estratosférico.

    Porque son muchos datos, bastantes incluso erróneos, pero es muy poca información fiable. Pocos datos operativos para meter en tu memoria ROM/MOR. Poco que valga la pena, o, como dicen popularmente, demasiado hueso para tan poca chicha.

    La información que recibe un gorila en su selva natural (cada vez más pequeña), o en el jodido zoo, no tiene parangón con la cantidad de ella que le llega a un ser humano, en su selva urbana (cada vez más grande). Sobre todo con la omnipresente internet.

    ¿Cómo quedará, entonces, aquel gran problema inicial de «mirar a qué y cómo»? No llega con superar la masa cerebral del gorila, o del chimpancé, se necesita una organización especial de esa masa, para rentabilizar la información (el exceso) que nos llega. Y ahí sí que juegan un papel importante los filtros mentales propios, de los que ya hablamos unas cuantas veces.

    Porque una simple influencer (o uno), por ejemplo, solo es el tentáculo que la SAD (sociedad adulta dominante) dirige hacia nosotros. No deja de ser ese Cortyceps (recuerda TLOU), que se quiere introducir en nuestro cerebro, para hacer un cambio radical en su proyecto de futuro genético, ese con el que nacemos todos. Es una parte de esa sociedad que se injerta en nuestro cerebro, en modo adn social negativo, del que también ya hemos hablado un poco. ¡Y mucho más que hablaremos!

  • Porque VER es algo así como montar…

    … un puzzle de mediana dificultad.

    Puede que nunca viéramos lo que vamos a ver, pero sí tenemos seguro, si no estuvimos rascándonos la barriga durante la infancia, una ligera idea de algunas cosas que conforman ese puzzle visual. Hay piezas que nos resultan más conocidas que otras. Porque siempre hay parecidos, por lo que podemos alcanzar a ver elementos desconocidos, a partir de otros que ya vimos antes.

    Aún no tenemos su imagen en la memoria, pero podemos ir experimentando situaciones de encaje, simplemente por ensayo y error. Allí donde encaja, nos lo dirá «visiblemente». Y donde no encaja también, aunque necesitemos estar muy despiertos mirando. Poner mucha atención en la difícil tarea de ver.

    Y estamos con eso : el filtro de las emociones.

    Porque al mirar algo, podemos tener un choque de trenes emocionales de mucho cuidado. Por un lado se viene el tren bien cargadito de las emociones que nos llevan a querer ver determinada cosa. Por ejemplo, el cuerpo de nuestro hijo aún vivo… en un atentado. Esas son la emociones que nos hacen «ver» vivo al hijo…

    Pero por el otro, el tren viene cargadito con las emociones, que nos ofuscan el entendimiento y no no nos dejan ver cosas importantes, para, por ejemplo, buscar al culpable del atentado. Y así es como el puzzle se nos complica. ¡Y mucho!

  • Y qué decir de este hermoso pájaro…

    … que ha mudado en bella flor!!!

    Y viceversa. La flor se ha hecho pájaro, aunque sea incapaz de volar.

    Quizás fue la maldición de un olímpico dios, que decidió castigar al pájaro para evitar que volara libremente. Y tenerlo siempre sujeto en su jardín particular. Los dioses pueden ser enemigos muy envidiosos.

    O, por el contrario, algo más simple, como que la naturaleza le dio a la flor una capacidad para tomar alguna forma física, que permitiera desorientar a los posibles seres vivos que intenten acabar con su vida. Sean depredadores naturales o simples mamelucos humanos, con ganas de estropear la naturaleza (sea lo que eso sea… pero, como mínimo, un colectivo floral).

    Pero dejémonos de mitos y volvamos a lo nuestro : mirar es distinto de ver, y si mirar necesita un cierto esfuerzo, ver, lo que se dice VER, es toda una carrera casi universitaria o de formación profesional. Aunque la debamos realizar durante nuestras etapas de cría humana, la infancia y la adolescencia, las más desproteeidas.

    Pero es única forma de que lleguemos a adultos, con la mochila completa, en relación al sentido de la vista. Porque después, ya no tendrá remedio (nuestra insuficiencia visual, por mucho que la intentemos mejorar). Por el contrario, con la edad lo normal será ir perdiendo capacidad visual. Nos va disminuyendo el material de ayuda (las «aplicaciones») que portamos en nuestra mochila.

  • Porque hay campanas, que parecen una cosa…

    … pero son otra…

    En principio estas flores son acampanadas y hasta tienen un típico zumbido dentro, cuando ves a alguna abeja en su trabajadora tarea de recogida polenesca. Pero mucho cuidado si son avispas.

    Color y forma, si miras con atención sirven para disfrutar, viendo sus belleza.

    Si viviste tu infancia en una zona rural, sabrás perfectamente que se pueden usar (abusar?), haciendo que estallen entre las dos manos. En Galicia por eso se les llama «estalotes». Según la edad puede tener su punto de emoción, tanto el tacto como su sonido.

    No dan un fruto interesante para los humanos, pero es una planta medicinal (ahí entra la ROM/MOR), que tiene una sustancia química muy tóxica. Aunque curiosamente, nada es lineal en la naturaleza, también puede ser usada como remedio médico.

    Así que la dedalera (digitalis purpurea) puede llevarnos por la senda del conocimiento previo, del presente y del futuro, de una forma amena que nos hace más ricos e en esa moneda tan despreciada, a la que se llama sabiduría. Fíjate que acabas de meter en la ROM/MOR (si tienes ganas) hasta un nombre científico, usado en Biología. Dejemos por ahora de lado, que exista ese «rollo» llamado Botánica. No queremos cargar demasiados archivos de conocimiento en la ROM/MOR, a partir de lo que aquí reflexionemos. Vayamos ligeros, como el machadiano viajero.

  • Incluso si esa flor, parece que…

    … nos quiere deslumbrar.

    Porque sí, también somos algo ciegos, cuando es la propia luz quien nos ciega. Y por eso nos dicen que no miremos al sol directamente. Pero luego miramos directa y fijamente al famosete de turno, cantante o político, que nos deja estupefactos por un momento, o por toda una temporada. Haciéndonos perder la capacidad crítica de nuestros filtros propios.

    Adquiriendo así una ceguera temporal, que nos hará fans de ese personaje, aunque realmente no lo merezca. Y dejándonos con cierta dificultad, para admirar a otros personajes mucho más positivos. Como pasa con la ceguera parcial ante la flor, nos falta capacidad, como dijimos ayer, para ver los muchos matices que tiene lo que parece un solo color. O cuando nos cegamos para ver los matices que presenta el famoso de turno. ¡El guapo de la disco!

    La SAD (sociedad adulta dominante)es una experta en iluminar artificialmente a un ser humano que nos quiere vender como algo especial, algo así como la lavadora humana semiaveriada. Cuando ese fenómeno social solo es algo que venia de serie, pero fue perfeccionado en los talleres sociales del poder establecido. Que para eso paga a especialistas de todo tipo en disfrazar a un ser humano (el arte del disimulo), para que parezca algo interesante. O mucho peor, muy interesante.

    Es la función primordial de los focos que sobreiluminan al personajillo. Y, sobre todo, de los espejos humanos, que son los sicaaios dela SAD haciendo que sobresalgan cualidades del personaje, que no merecen ni ser tenidas en cuenta, en un análisis social de verdad. Esos son los peores filtros (ajenos).

    Es la publicidad, en su esencia más social y populista : convencerte de lo imposible. Porque así les conviene.

  • Y ¿cuánto puede cambiar, cuando miras algo,…

    … el dichoso punto de vista?

    La posición del mirador, corporal y anímica. La atención que pongamos en el acto de mirar. Pero sobre todo, el cuidado que pongamos en el proceso de «ver algo». Ahí juega su papel el estado anímico y el interés que tengamos en ver una cosa o la otra.

    Por ejemplo en internet lo típico es «dejarse llevar». No nos esforzamos mucho en ver (a fondo). Solo miramos y nos quedamos con la primera visión (superficial), que se ha colado en en nuestro cerebro. ¿Para qué filtrarla?¿Para qué buscar datos en nuestra ROM/MOP, que aseguren lo visto o, mejor/peor, lo contradigan.

    Por ejemplo, te separas de la mesa donde tomaste un café y notas, de repente, que se formó sobre la mesa una imagen que no habías visto al sentarte. El polvo del café te ha dejado formada un corazón inacabado o, si te gusta mucho la fauna, una especie de ave voladora.

    ¿Con qué figura te quedas? Con la más fácil o con alguna difícil, que requiere un esfuerzo extra de interpretación. Esa ayuda extra de la ROM, trayendo alguna imagen de aves, que tengas guardadas de otras veces.

    Porque, para ver bien, no llega con usar la RAM (una memoria superficial, del momento). Necesitas un aporte extra de la ROM/MOP (la que guarda de forma permanente). Ella te permitirá completar la visión. Y, lo más importante, validarla como real… o, al contrario, como una simple manipulación virtual de alguien que te quiere confundir.

  • No hay un punto de vista neutral, realmente, solo hay…

    … una intención/atención al mirar una determinada realidad.

    Y normalmente según quieras mirar, para ver lo real ou una burda imitación, por muy bien que esté elaborada (recordemos el filete del Cifra), así obtendrás una imagen, más o menos precisa de esa realidad que tienes enfrente. Todo va a depender de los filtros que uses, por ejemplo para tapar la basura que aparece en la imagen real (no manipulada), en una capital europea como es Bruselas. O bien usar algún filtro, que cambie sus características ópticas y nos dé una bonita imagen, especial para la estilosa revista X de lo que sea.

    Esto viene a ser otro ejemplo del uso del encuadre, del que hablamos usando al maestro Orson. Que no deja de ser una especie de filtro «no existente», para el que basta con manejar la cámara de modo conveniente.

    Por ejemplo en la imagen, puedes encuadrar la mitad de lo que se ve delante, y nos da una imagen típica navideña. Muy de la Bruselas turística. O encuadrar la mitad derecha, dando así una imagen de lo sucia que se puede hacer notar esa misma Bruselas. Muy turística sí, pero, en este caso, algo abandonada. Por lo menos en la época de mi visita (a la zona «europea» de la capital de Europa).

    En cada caso vemos una Bruselas diferente. ¿Con cuál imagen queremos quedarnos? Se trata del caso típico, cualquiera de ellas, de lo que se llama «media verdad». Por separado son una auténtica mentira. Solo juntas dan una idea real de como vimos ese «cacho bruselense» de realidad. Pegado para más inri a las GR Saint Hubert, una de las joyas turísticas de esa ciudad belga.

    Dos puntos de vista (o tres) diferentes, para una misma realidad. ¿Qué tal?