
Ese dicho de la juventud rebelde, como si fuera un defecto del hecho de ser joven, solo lo pueden decir adultos, que ya han fracasado en su intento de renovar la sociedad anquilosada, y mudarla por una más justa. O puede que ya ni lo intentasen.
La juventud, incluida la infancia, no es rebelde, en su concepción social, simplemente es regeneradora socialmente. Tiene en su ADN la capacidad (y la obligación biológica) de renovar los aspectos obsoletos de la sociedad adulta dominante, que es su ecosistema naturoartificial donde le tocó vivir (y adaptarse, adaptándolo a su vez). Todo aquello que fue quedando algo oxidado, debido a la gran inercia que provoca el Poder establecido en los que ya son adultos, con o sin poder.
Los delegados del Poder suelen ir derivando en una dejadez social muy clara, incluso de forma involuntaria. La comodidad de seguir la tradición milenaria también tiene mucho que decir en esta tendencia a la no renovación de la sociedad, tal como ha llegado a establecerse el ecosistema global… la historia del Imperio Romano, y todos los imperios en general, es una lección excelente para ilustrar este tipo de decadencia social.
Porque, si naturalmente el ecosistema es cambiante, por estructura, ¿por qué el ecosistema social debe ser inmutable (o solo mudable para mal)? El adulto anquilosado es incapaz de promover cambio sociales POSITIVOS… esa es una función principal del adolescente… no solo descubrir su sexualidad!!!
Porque una cría humana no muerde si no se le provoca… y como los demás animales morderán si se sienten amenazados. Se llama instinto de supervivencia y es un claro gen biológico, que la SAD puede aminorar o reforzar.








