Etiqueta: cerebro

  • Lo que SOMOS y lo que QUEREMOS SER…

    Y llegamos a un punto crucial en estas reflexiones, ya que nos permitirán asumir en parte lo que nos cuenta la sociogenética sobre el comportamiento humano, en una faceta vital y al mismo tiempo muy misteriosa.

    ¿Cómo funciona la mente, a partir de cada ADN que posee un determinado ser humano?… Y, lo importante, relacionándolo con lo que le pasa a dos mentes independientes, ¿qué puede pasar con una sola mente (un solo ADN), que intenta disociarse?

    En la imagen tenemos a un escritor romántico, trasunto de un músico real (Mahler), que sublima en un adolescente ruso lo que él considera es la belleza. Más bien La Belleza, esa sobre la que tanto dialoga el amigo Platón, usando a Sócrates de intermediario. Tadzio viene a representar, en esta historia, La Belleza en estado puro.

    Lógicamente el músico, y el escritor (Mann), como en cierto modo el director de la peli, se sienten atraído por él, sin necesidad de ser un deseo sexual físico. No deja de ser un amor platónico de intensidad extrema. O una atracción profundamente censurada.

    ¿Qué puede ver Tadzio en alguien que lo (ad)mira tanto, aparte de pensar que pueda ser un simple, aunque muy romántico, pedófilo? O decirse, simplemente, «este tío es tonto», si no ha madurado (Tadzio) lo suficiente. La cuestión es que, al final, los dos se preguntan lo mismo : ¿quién es cada uno?

  • En la MENTE… del joven

    Analizando la forma de pensar del joven fotógrafo, seducido o seductor, vemos como algunos genes biológicos, relacionados con la capacidad para adaptarse al medio, como son el de sentir afecto por otros componentes del ecosistema (importante para esa adaptación) y, en este caso concreto, una buena capacidad creativa, para adornar sus acercamiento a los otros, son precisamente una ayuda esencial en el proceso de atraer a la mujer protagonista… una mujer no muy madura y con más interrogantes de los necesarios sobre su vida marital.

    Eso es lo que podemos ver que viene de fábrica. Al nacer. Pero a eso hay que añadir las capacidades artificiales, que el sujeto va incorporando a lo largo de su proceso de maduración, sobre todo como adolescente. Y que es el famoso injerto mental (adn) del que tanto hablamos aquí, que la SAD realiza en las crías humanas.

    En este caso, estas capacidades sociales, ligadas a las anteriores, suponen una potente readaptación, que puede hacer que de ser un chico adaptado a una sociedad de forma natural y libre, se convierta en un inadaptado social… debido, por ejemplo, al enorme plus de egoísmo ,que esa misma SAD le fue injertando como gen social negativo. Sus sucesivos «triunfos» amorosos con las mujeres, por ejemplo. En vez de fomentar el gen social positivo , que le ayudara en su maduración afectiva y creativa.

    Con lo cual, tenemos a un joven capaz de mostrar una disposición «casi natural» (aunque sea artificial), para destruir todo lo que toca. Primero amarga su novia, abandonándola cuando quiere «ir de ligue/caza». Y luego entra a saco en la relación con la protagonista, provocando en ella una serie de reacciones malsanas, como es la de que lo deje ahogar, para poder sentirse liberada de su mezquina opresión.

    Porque sí, parece que al final no es el joven desvalido, que nos pintaba su madre en la novela de su vida, sino un activo y maduro maltratador de las mujeres. Lo que se puede ver, cuando miramos como es debido.

  • ¿Nos vemos cómo somos, o cómo nos ven… los OTROS?

    Puede que ahora se empiece uno a dar cuenta, como lector del blog, de por qué el coñazo de diferenciar claramente el mirar del ver… ¿o no? Porque la inteligencia es resolver el dilema que la realidad te plantea : ser uno u otro, en función de las elecciones que vayas tomando a partir de ahora. Pero tal proceso de elección exige saber ver bien esa realidad, que tanto te preocupa descifrar.

    Y tienes que elegir, tanto para ti, como para el otro que te observa. Vas a interactuar con un ser humano, que es una incógnita, como lo eres tú para él. La función de tu inteligencia es resolver esa duda.

    Pero cuidado, la inteligencia no es infalible, necesita mucha ayuda… mucha información antes de tomar ese tipo de decisiones.

    Porque puedes empezar un camino como un seductor, para rematarlo como un seducido. En el fondo será más fácil, si juegas las cartas con mucho mimo, ya que resultará ser una combinación de varias posibilidades. Lo que está claro, como pasa en la adolescencia cuando tienes que elegir, es que ni tu ADN (biológico), ni tu adn social anterior, serán determinantes en lo que te espera. No existe el llamado libre albedrío, pero sí hay una capacidad natural, que puede estar reforzada o anulada por lo social, para elegir el paso que vas a dar. Por muy dificultado que esté.

    Algo cuántico hay en nuestro comportamiento. Y por eso no está totalmente determinado. Interviene mucho el azar, aunque podamos combatir contra él, siempre que nos hayamos preparado!!!

  • Porque… ¿hasta qué punto SOMOS?

    ¿Hasta qué punto nos dejan ser lo que queremos? ¿Hasta qué punto somos lo que otros quieren que seamos? Lo llevamos diciendo desde hace días… Y también llevamos tiempo dando la paliza con el mirar distinto de ver, de observar la realidad con atención… y, últimamente, que la inteligencia, incluso en animales irracionales, es la capacidad de elegir entre dos alternativas (o más). Aunque, en el caso de los irracionales es más una capacidad instintiva que muestra de verdadera inteligencia, como sí lo es en los humanos.

    Y elegir puede ser fácil o difícil. Muy fácil si queremos salir de casa vestidos con traje o de informal. Pero mucho peor si se trata de escoger una carrera para estudiar… o, simplemente, decidir si dejamos lo estudios, que nos están agobiando, o no. Y ya no digamos, si nos queremos apuntar voluntariamente en las FF.AA., mucho peor en tiempo de guerra

    Pero en toda ocasión, que haya una elección por el medio, por ejemplo las elecciones políticas, es la inteligencia lo que nos permite saber que tipo de opción escoger. Salvo los que consultan algún tipo de bola de cristal (o a la mafia que las tiene controladas). Por ese motivo decía el digno Sócrates, que la democracia era imperfecta, mientras los electores no tuvieran un nivel cultural apropiado, para saber elegir. Luego, el mismo, metió la pata, «haciéndose» matar porque una panda de trescientos jurados decidieron que era culpable. Cómo si supieran lo que estaban juzgando!!!

    Porque, en ese proceso de elegir, está precisamente el meollo de esta cuestión de “quién somos”. ¿Acaso los que juzgaron a Sócrates, sabían de verdad quien era él? Acaso era el corruptor de niños, que decían los acusadores… ¿o era un simple pensador, que trataba de hacer(se) preguntas, para saber cosas sobre la realidad que le rodeaba?

    Dejamos un enlace dónde se reflexiona sobre el doble comportamiento (real y ficticio) que muestra la serie de la imagen. Allí están todos los personajes que participan en la liada comportamental.

  • El peligro de las SECTAS…

    … puede pasar desapercibido. Pero es muy simple, a lo largo de la historia casi todos los llamados movimientos de liberación social, mudaron en movimientos sociales coercitivos. De liberadores se pasa a opresores, en menos que canta un gallo revolucionario.

    ¿Qué pasó, por ejemplo, con el cristianismo, tan perseguido en sus primeros tiempos por los romanos?

    Eran perseguidos por los paganos, adoradores de otros dioses. Y eso antes de ser llamados paganos por los cristianos, que acabarían vencedores y, en poco tiempo, hacerse ellos los perseguidores de esos mismos paganos.

    Y llegando a quemar en la hoguera a todo humano que fuese declarado hereje… ya no les valía con, simplemente, echarlos del Paraíso. Se hicieron los cristianos más antihumanos que el propio Yhavé.

    Y quién señalaba a los herejes no era otro, que lo que podemos llamar lobby cristiano romano. Así que sí , puede que haya, actualmente, algún tipo de lobby gay, que decide quién es gay guay y quien no!!!

  • Y por qué miramos… y necesitamos VER?

    Y siempre con el eterno retorno, camuflado de blog…

    Mirar, ver (con atención = observar), recoger información, organizarla adecuadamente en la memoria (MOP), fabricar ideas (cartesianas!!!)usando esa información… en principio en forma de preguntas… pero, para todo ESO, tenemos que aprender a ver.

    Y luego ponerse a elaborar repuestas… o a buscarlas por donde sea!!!

    Para hacerse una idea de quién es el que se piensa a sí mismo, así como ese otro al que pensamos, porque lo necesitamos, esencialmente, para que a su vez nos piense a nosotros. Y al final de ese proceso, más o menos largo, ya podemos estar seguros (casi, nunca absolutamente) de que existimos.

    Y bien venido, ya de paso, al universo de la aproximación. Porque si has construido ideas cartesianas, en vez de creencias religiosas, tendrás que bregar toda tú vida con las medidas aproximadas. Quiere decir esto, que si mides algo que tenga una longitud de 7’5 cm… cálmate, porque alguien puede obtener una medida de 7’50 cm o 7’51 cm… y aún otro puede obtener 7’500 cm o 7’513 cm… y así sucesivamente. Es algo que tiene que ver con el concepto de precisión.¿Entendemos ya lo que quiere decir un universo de aproximaciones sucesivas, siempre unas más precisas que otras (y no confundamos con la exactitud)? Tiene mucho que ver con el límite matemático… y, como no, con los límites humanos (de los que hablaremos mucho, más adelante)!!!

  • ¿Y para qué vale… el APRENDIZAJE?

    El aprendizaje vale básicamente, para tener un conocimiento de la realidad, sea esta una simple hormiga, sea un elefante o los restos fósiles de un dinosaurio… incluso conocer algo de cosas más abstractas, como la justicia o la amistad. Es más, nos puede valer para dirimir si, lo que vemos, es la realidad, o algo que no existe realmente.

    En el caso de la hormiga pastora, que defiende a los pulgones de las mariquitas, podemos conocer como son la hormiga y la mariquita, así como su diferente relación con los pulgones.

    Y ese conocimiento o saber es lo que se almacena en nuestra memoria de registro permanente, esa que hace tiempo llamamos MOP (memoria organizada permanentemente), una información que nos queda para usar en cualquier momento de nuestra vida, en que deseemos expresar, sacar al exterior, ese conocimiento adquirido. Sea en un examen o tomando un café.

    Resumiendo, el proceso de aprender, no es más que completar el proceso de aprehender, que viene a ser su primera parte : coger la información que nos entra por los sentidos (función vital de relación).

    Pero es importante no confundir con la simple memorización (chapatoria), ya que ese proceso solo consigue un almacenamiento de los datos, muy temporal y, sobre todo, muy poco organizado. Viene a ser como si habláramos de una memoria RAM en un ordenador. Aquí le podríamos llamar MONP (memoria organizada no permanente).

  • Pero de nada vale … lo APRENDIDO…

    … en el viaje, si no llegamos a algún SITIO. Dónde practicarlo!!!

    Y aunque en esa vuelta a seguir el nuevo camino, seamos algo diferentes de lo que éramos al empezarlo. Y puede que esto ligue con las creencias hinduistas y budistas sobre las otras vidas.

    En este sentido, de tener otra vida, hay un fallo en la peli que usamos como referencia (2001…)… ya que no tenemos porque retornar con la misma figura humana con la que «partimos»… una vez mutados en otro ser humano (o lo que sea), ya no necesitamos tener el cuerpo de un bebé… podríamos ser una gata o algún tipo de sobrehumano. Ser incluso solo un cierto tipo de energía con vida.

    Pero es fundamental llegar a algún lugar dónde nuestro bagaje cultural (la mochila de la adolescencia, ahora ya adulta), nos sirva paa empezar una nueva vida… o complementar la anterior.

    Porque, como Odiseo, no somos nada sin nuestra Ítaca. Lo que no quiere decir que debemos ser nacionalistas, al modo siglo XIX. Cualquier puerto diferente de esa Ítaca primitiva, puede ser nuestro nuevo ecosistema. Sea en la galaxia que sea…

  • Porque las PALABRAS, ya están dentro de nosotros… cuando nos CONCIBEN

    No necesitamos la ayuda de ningún monolito divino (o alienígena), ya que en nuestro interior (cerebro) tenemos todo lo necesario para articular signos de comunicación. Podemos construir nuestro propio lenguaje, sin ayuda externa de ningún tipo.

    En el fondo no es tan difícil, aunque sí muy trabajoso. Porque la esencia de la comunicación, mediante un lenguaje hablado ya está en nuestro cerebro. No tenemos los signos que forman un determinado alfabeto, pero sí está la capacidad de ir buscando determinados signos, que nos sirvan para establecer esa necesaria, imprescindible, comunicación con otros seres humanos. No llega solo con «pensarlos», es preciso que podamos hablar con ellos. Entonces es cuando se confirma nuestra mutua existencia!!!

    Porque debemos considerar a la mente, «parte del cerebro» que sirve para pensar, como una mera expresión conglomerada de nuestro ADN. Un enorme y complejo desarrollo celular, a partir de un código que lleva el propio ADN, que nos permite la construcción de tejidos y órganos, imprescindibles para mantener nuestra energía vital y para ir perfeccionando el sistema de lenguaje que tenemos ya codificado.

    Nuestro ADN ha favorecido un entramado neuronal (base de la mente), para establecer mediante circuitos precisos los signos, que han de transformar simples gestos faciales o guturales, en palabras bien definidas. Con la aportación de otros órganos (complejos celulares) que nos ayudan a encajar las piezas de este puzzle o meccano hablante.

    Por ejemplo, una garganta con cuerdas vocales, por donde puede salir un flujo de aire expulsado de los pulmones. Y un mecanismo de aprendizaje para usar la colocación de la lengua en diversas partes de la boca. Todo eso viene escrito en nuestro ADN. Y la mente, es decir el complejo neuronal que el propio ADN ha desarrollado, solo tiene que leerlo. Un «simple» proceso comunicativo interno. Para así poder comunicarse con el exterior.

  • Porque, lo que queda, ya… NO ES…

    … pero sigue siendo importante. Si lo era de vivo!!!

    Porque, si somos sinceros, nada desaparece del todo. La naturaleza nos dio la memoria para algo. Entre otras cosas para recordar lo que el pasado nos ha podido enseñar… incluso aunque nosotros hiciéramos lo posible por no aprenderlo.

    Pensemos en los primeros años de escuela, cuando nos sentimos atrapados en una jaula y solo consideramos importante escapar de ella.

    Incluso después, cuando maduramos algo y ya tenemos inteligencia para comprender que la realidad es bastante jodida, y podemos sentir que tenemos armas para modificarla… pero aún seguimos pensando que el esfuerzo de armar tu inteligencia, racional y emocionalmente, no vale la pena.

    Y así nos va.

    Infancia y adolescencia despreciadas, como campamentos de supervivencia en el tiempo, para aprender el combate de la vida. Y con especial refuerzo del abandono, por la dejadez manifiesta o clandestina de los adultos, que debían ser nuestros tutores.