
… pero sigue siendo importante. Si lo era de vivo!!!
Porque, si somos sinceros, nada desaparece del todo. La naturaleza nos dio la memoria para algo. Entre otras cosas para recordar lo que el pasado nos ha podido enseñar… incluso aunque nosotros hiciéramos lo posible por no aprenderlo.
Pensemos en los primeros años de escuela, cuando nos sentimos atrapados en una jaula y solo consideramos importante escapar de ella.
Incluso después, cuando maduramos algo y ya tenemos inteligencia para comprender que la realidad es bastante jodida, y podemos sentir que tenemos armas para modificarla… pero aún seguimos pensando que el esfuerzo de armar tu inteligencia, racional y emocionalmente, no vale la pena.
Y así nos va.
Infancia y adolescencia despreciadas, como campamentos de supervivencia en el tiempo, para aprender el combate de la vida. Y con especial refuerzo del abandono, por la dejadez manifiesta o clandestina de los adultos, que debían ser nuestros tutores.
¡Anímate!