
Un comportamiento humano, que nos coarta e impide madurar emocionalmente. No puede seguir un proceso natural y libre. Lo que conlleva ciertos problemas adyacentes en la maduración racional… ya que deben ir interactúando en su proceso de maduración.
Los genes sociales negativos, irán ocupando el lugar que debían tener los genes sociales positivos… en este caso, para interferir en el proceso de elección de tu ser amado.
Ya no es un asunto de amor platónico, por imposición social, sino que te hacen elegir como amado al que realmente no sería el elegido, en un contexto de libre elección. La familia y los amigos te condicionan, para que escojas , como pareja amorosa, a alguien que realmente no corresponde a tus íntimos deseos. Es decir, no corresponde al que tú elegirías en función de tus capacidades genéticas biológicas, porque la elección la haces en función de tus capacidades «genéticas» sociales, las que te eincuclcaron ene la afmilia como las «verdearas». Incluso le pueden llamar las tradicionales.
A eso llamamos aquí, injerto de un adn social negativo, que te hará creerte enamorada del hermano del que realmente estás enamorada.
Nada que decir, que no esté ya muy bien reflejado en el cine. Aunque la censura hollywoodense lo consiga oscurecer tras alguna cortina narrativovisual que otra. Que solo el genio de grandes directores, como John Ford, saben traslucir para nuestro deleite visual.








