
Dicen sobre todo algo de quién los usaba. De quién podía ser y de quién sería realmente. Y más si era una cría humana, a la que le cortaron las alas.
Y sí, no son mudos, lo que puede pasar es que nosotros queramos ser ciegos.
Para algo este blog ha machacado mucho, en sus inicios, la necesidad vital de diferenciar el ver del mirar.
Como no escuchar, siendo un ser humano normal y corriente (no abducido), al zapato infantil, que nos habla de la existencia de una importante cría humana, que lo ha usado o estuvo a punto…
Que nos puede incluso insinuar, dado dónde lo recogemos, que pudo sufrir un naufragio, no tan famoso como el del Titanic, pero, para él, muchísimo más importante.








