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  • Y otra pausa, sobre una fase vital : ESTAR preñada!!!

    El comportamiento humano de la madre es determinante, para el proceso de embarazo, pero no solo por el posible aborto. La madre va a ser la vía de entrada de los genes sociales que emite la SAD , para injertarse antes incluso de que hayas nacido. Porque hay que construir un cuerpo complejo, a partir de células totalmente indeterminadas, muy simples… ¿quién dirige el proceso? No solo el ADN (y el azar)!!!

    Hay que adaptarse al entorno desconocido, el útero materno. No del todo desconocido ya que la naturaleza dotó al gen correspondiente para saber lo que necesita diseñar y el como hacerlo…

    Para empezar hay que comunicarse con él… respondiendo a esos latidos tan precisos y característicos (para coger confianza, otro gen primordial)… y, para eso, están las pataditas, además de «para hacer ejercicio» (que se necesita). Sin olvidar la acción vital de reconocerse a sí mismo, a través de la acción involuntaria de chuparse el dedo.

    La influencia externa, los genes sociales (por ahora negativos), también se produce con el tabaco o el alcohol (como mínimo), que puede estar ingiriendo nuestra madre, voluntaria o involuntariamente. Drogas que modificarán nuestro comportamiento futuro. Es decir : su comportamiento marca nuestro comportamiento… no es genético, pero viene fijado por nuestra madre. Y lo adquirimos nosotros, sin comerlo ni beberlo. Al más puro estilo de gen social negativo (sociogenético).

    A lo que se suma la tensión nerviosa en la que viva nuestra madre. Sobre todo si es la típica profesional que, incluso siendo policía, no sabe retirarse a tiempo, para el cuidado del feto. Porque el proceso de cuidado no empieza tras el parto, realmente debe empezar cuando se considera la acción consciente de preñar. Caso del ácido fólico, por ejemplo. Aunque ya sabemos que, la mediocridad humana, está reñida con la planificación familiar. Y no fríamente planificada, sino emocionalmente buscada.

  • Y así se va conformando… un CUERPO

    Como decimos, la cosa se alarga en el tiempo y el espacio, pero sin parar… y con más rapidez de la que suele pensar una madre, que soporta el proceso de embarazo. Aún no somos un bebé, pero sí somos un feto… ya preparados para ir tomando la forma que tendremos, como el ser humano que va a nacer dentro de poco. Incluso si es antes del tiempo que tenemos programado.

    Nuestro ADN ya está empezando a construir eso que llamamos mente, dentro del cerebro que, como todos sabemos, enseguida coge volumen, para generar suficiente cantidad de neuronas.

    En principio tenemos una mente dislocada, sin casi circuitos neuronales, por lo que empieza actuando nuestra parte cerebral, que ya viene de los animales inferiores : solo tiene que preocuparse de algún movimiento reflejo (chupar el dedo o dar «pataditas al líquido»).

    El resto del trabajo diario se gasta en edificar el edificio con los tejidos, esos conglomerados celulares homogéneos, que van a constituir los diversos órganos que permitirán mantenernos con vida, una vez desatracados del muelle materno.

    Y no somos nada, o casi nada, pero, al mismo tiempo, como dijimos ya tenemos en esencia todo lo necesario para fortalecernos corporal y mentalmente.

  • Que, poco a poco, van… cogiendo FORMA

    Como dijimos, una vez construida su casa, ahora toca empezar a construir su cuerpo. Sin olvidarse de algo que va sostener ese cuerpo, sin ser su columna vertebral : su mente.

    Pero, como pasó con su entorno, de nada vale empezar a construir una mente, si antes no existe un conglomerado material (células óseas), muy complejo por cierto, que puede defender a ese cerebro, que, una vez contiene la futura mente, quede a salvo de todo tipo de ataque externo. Del «interno» ya seguiremos hablando. Ahora nos referimos al cráneo.

    ¿Para qué tener una gran mente metida en un cuerpo tan simple, como es un embrión, que una corriente de aire, o un golpe al vientre materno, la puede «matar»?

    Además se debe tener en cuenta que, en este viaje migratorio, nada que envidiar a los típicos desplazamientos masivos , que provocan las guerras, habrá muchos momentos de despiste, con posibles cambios en la orientación y ubicación final del material viajero : células que pueden acabar en un sitio diferente del que estaba programado.

    Nos acaban de contar (28/07/25), un ejemplo cercano, el caso de unas células pancreáticas, que se pueden estacionar en el estómago… y ahí se quedan. Y como eso… Y de hecho tenemos como ejemplo de desorientación celular, ya anterior a la formación del embrión, la emigración desviada del clásico embarazo ectópico.

  • Aún son CÉLULAS indeterminadas…

    Por ahora el ADN poco trabajo tuvo. Solo se producen células iguales, indeterminadas… que contienen un ADN diferenciador, pero que no lo usan por ahora, salvo los genes de reproducción general… aquellos que hacen fabricar células de relleno, indiferenciadas.

    Aunque ya vemos que las posiciones que van tomando, estas células iguales, son distintas. Porque unas van a la zona donde aparecerá el embrión, otras van conformando la placenta (la fijación y entrada de suministro), así como el saco amniótico (la piscina), mientras que desaparece el saco vitelino, que estaba lleno de material nutriente. Una vez acabado este y estando operativo el cordón umbilical, ya no se necesita almacén previo.

    Se supone que el ADN, en determinado momento, ha pasado una semana y hay fijación al endometrio, ya en posición definitiva, tiene que empezar el diseño de células diferenciadas. De tal forma que podrá ir montando un embrión, una vez acabado ese entorno protector/nutriente : saco y placenta.

    Ahora empiezan los genes especialistas, a fabricar tejidos diversos, que puedan formar los órganos necesarios, para dar vida propia a ese embrión en construcción.

    En este minuto llega con que sepan que unas deben ir hacia un extremo, que será la cabeza, y el resto se vayan acoplando a partir de ella, montando el resto del cuerpo. Empieza el viaje celular ya definitorio… y, con ello, el diseño del cuerpo humano : bípedo, con la cabeza en el extremo «superior«.

  • Un simple tubito, que será… nuestra COLUMNA !!!

    Porque se supone que habrás leído alguna vez, que los cuerpos materiales se mantienen de pie, gracias a que una columna que hace de soporte. Y que sin ella todos los cuerpos estarían aplastados contra el suelo… entre otras cosas debido a la gravedad terrestre (o lunar, o marciana…).

    Si el ser humano no tuviera su columna vertebral sería un simple reptil… qué bonito ¿no?

    Y puede que sea este un buen momento, por si el movimiento queer quiere llegar hasta aquí con su impostada bisexualidad, digamos que por lo de ahora (es la primera semana de vida) nada aparece en el embrión generado , como sexo femenino o como sexo masculino.

    Lo que podemos considerar como estado embrionario del sexo humano, es algo que ni se puede medir celularmente (no existe, porque no tiene forma definida, solo es un proyecto)… pero, sobre todo, debemos decir que está en formación, totalmente neutral, no hay distingos aún entre sexos … aún se están formado los nuevos cromosomas del embrión y, desde luego, no se ha despertado ningún tipo de sexualidad. Porque, para ese despertar sexual, necesita un cerebro ya formado. Y, precisamente, este dato será fundamental en la futura discusión sobre el comportamiento sexual : la madurez cerebral!!!

    Esto anterior, solo lo decimos para ir preparando el terreno, ese donde habrá que sacar la espada dialéctica (y, desde luego, científica)

  • Porque, al inicio, somos …un simple TUBO!!!

    Pero no es que salgamos de él (expulsados), es que, a partir de él, se nos forma el garrido cuerpo (o non tan garrido)… y todo lo que en él está contenido, como la mente, por ejemplo.

    De ese tubo neural se irán extendiendo una serie de células, para formar nuestra columna, con la médula espinal en su interior… y, al mismo tiempo, se va formando el cráneo, para contener nuestro cerebro… sí, así es, nuestro cerebro!!!

    Justo ese lugar del cuerpo humano es dónde estará situado eso que llamamos mente humana. Y conviene repasar ahora lo que dijimos sobre la mente en Descartes, ¿o no?

    O sea, que estamos viendo de dónde sale lo que va a regir nuestros propios pensamientos… y nuestras acciones. Lo que llamamos nuestra función vital de relación ¿ a qué mola?

    Pero también vemos como, de ese tubo neural, saldrá el sistema de limpieza antitóxica que necesitamos, así como todos los tejidos que van a formar el cuerpo del feto… es decir, todos los órganos que vamos a necesitar para ejercer eso que llamamos VIDA. Todo un mundo por descubrir/vivir…

  • ¿Y qué decir del plátano, que ya NO es… un plátano?

    Porque, a partir de cierto momento, se transforma en una obra de arte…

    Y no es que se reencarne, siguiendo los dictados de alguna religión, más o menos descolocada (intelectualmente), no… se trata de que alguien que se autoconsidera muy despierto (intelectualmente) decide que un simple plátano… cogido del platanero o de una mesa de alguna frutería, se convierta en una obra de arte, como si actuara algún tipo de magia y, a partir de ese momento, el plátano ya es otra cosa. No hay polvos mágicos analógicos, pero…

    Lo que quiera que sea la mente del ser humano que lo contempla.

    Y sí, podemos decir que está algo relacionado con el gran debate que se va acercando por el horizonte.

    Nada que ver con las mentiras del llamado Arte Lego (no Sacro), sino con el problema que se nos echa encima dentro de muy (?) poco, queramos o no… la transexualización. Una forma de pensar que también podíamos llamar transformismo sexual (cambio de sexo).

  • Acaso un gato, por ejemplo, es siempre … un GATO?

    Porque ya es difícil ver lo que es cada ser vivo, por más que lo miremos mucho… pero, si, para colmo, nos dejamos llevar por creencias tan peregrinas (y que perdone el que las tenga) como la reencarnación en otra vida… pues, entonces, ¿qué podremos decir de lo que podemos ser?

    Acaso, ¿mi gata Moka no puede ser la reencarnación de alguien querido por mí, que después de morir, decidió por sí mismo (o decidieron por él) encarnar a mi queridísima gata?

    No se trata de llegar a tanta profundidad, suponiendo que exista esa «personalidad» en el fondo de una mente humana… la cosa es mucho más fácil… se trata de aprehender algunos datos, que se pueden observar si miramos profundamente en los actos de un ser humano, para descifrar en la medida de lo posible las ideas que los promueven.

    Y así llegamos al meollo : porque los actos provocados por las ideas cartesianas (o no cartesianas, simples creencias) que nos mueven, es precisamente lo que podemos llamar comportamiento humano.

    Y llevamos mucho tiempo sugiriendo, que dicho comportamiento viene generado por las acciones que promueve el ADN , reforzado por un adn social positivo… pero que también pueden ser anuladas por otro tipo de acciones, que vienen promovidas por el adn social negativo. Y eso lo intentamos exponer con las reflexiones sobre la serie Disclaimer.

  • En resumen… ¿Qué vemos cuando miramos?

    Sí, ya sé, qué coñazo… todos sabemos mirar un charco… y todos sabemos (o creemos saber) lo que vemos… un charco.

    Aunque unos se fijen en una especie de polvo amarillo (polen de pino) que lo rodea, como si fuera la piel de una fruta. Pero otros no se fijan, total para qué???

    Unos miran y no ven… otros miran y ven. Incluso se puede ver más (y mejor) si observamos con atención lo que miramos. Debería ser evidente.

    Igual pasa con lo que creemos/pensamos ver en el otro : por más que lo miramos solo vemos una parte, muy parcial a veces, de lo que puede ser el otro.

    Resumimos (encuadramos) la imagen de una mujer, por ejemplo, como si fuera una simple piel rellena de agua… así de simplona la vemos. Incluso siendo nuestra propia madre!!!

  • Realmente, ¿ puede la mente DISOCIARSE?

    Ayer comentamos la posible existencia de dos yos en la misma mente : uno era el músico/escritor, que no quería enamorarse del adolescente.. el otro era ese mismo músico/escritor, pero con un deseo ferviente totalmente contrario.

    Luego, ya en la imagen de ayer, pusimos el famoso ejemplo literario sobre la doble personalidad, creada por Stevenson : el doctor Jekyll, que hacía de buen doctor por el día, y Mr. Hyde, que hacía de asesino por la noche.

    El autor se inventó una droga que provocaba el fantasioso desdoble de personalidad. Aquí no necesitamos drogas químicas, aunque sabemos que el desdoble de personalidad… o, como aquí le llamamos, el desdoble de ADN (uno natural, el originario, y otro artificial, el social), es el que permite la existencia de dos yos en la misma mente.

    Porque, igual que se genera el amigo imaginario en la mente de todo niño, que viva libremente su infancia, así van apareciendo otros posibles (y a veces muy probables, dado el tipo de vida) yos , durante la adolescencia. De forma que, al llegar la adultez ,tenemos enclavados en nuestra mente a dos yos, que tratarán de establecer un equilibrio dinámico, tal que impida te vuelvas loco.

    Para exagerar un poco (más fantasía?), en la peli de la imagen (Múltiple), nos llegan a describir hasta 24 yos, 24 personalidades (como dicen ellos). Muchos parecen para una sola mente, aunque, si hay superdotados mentalmente, ¿por qué no puede haber también supermentalizados?