
… cosas que «en principio no se ven»?
Cosas que no existen, o bien que parecen no existir. Cosas que es muy difícil ver, si no te esfuerzas lo suficiente. Porque entonces, con este asunto tratado ayer de las creencias no comprobadas, que es lo antagónico del conocimiento, estamos ya de nuevo en la senda del VER.
Porque igual que tenemos la necesidad de ser libres, también tenemos la necesidad de usar nuestra imaginación. No podemos vivir sin libertad y no podemos evolucionar sin imaginación. Porque no todo lo que podemos ver está de hecho en la realidad que nos presentan. O, como en este caso (imagen), en la representación cinematográfica de esa realidad. A veces supone un esfuerzo considerable ver lo que parece oculto a nuestros ojos ¿Cómo diferenciar entonces entre lo que vemos y lo que creemos ver?
Escogimos una imagen icónica, del universo fílmico de un tal Houston (Centauros del desierto). En ella John Wayne parece que se está presentando, o, lo contrario, parece que se está despidiendo, de lo «poco» que aún le queda de familia.
¿Cuántas cosas podemos ver en esta «simple» imagen del Houston, con un JW que se va o se viene.?
¿Somos como la tribu que se cree todo lo que le cuentan, sean sus sacerdotes o los misioneros venidos de fuera, o queremos ser algo científicos… y amantes del cine, para buscar ese tipo de señales escondidas, que dejó el mago Houston dentro de esta mítica imagen? ¿y si, en el fondo, solo era el fantasma de JW, que venía a conversar con nosotros? Pero se tiene que ir, porque no estamos ya preparados para interactuar con fantasmas.








