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  • La PROPIEDAD tampoco es algo natural

    El poder es la capacidad de ejercer la violencia sin recibir un castigo. Y por eso, el macho humano puede ejercer «su» poder sobre «su» hembra.

    Cuando un león mata en la sabana no tiene a nadie que lo castigue. Luego vino el hombre que lo puede castigar, incluso sin haber matado para comer. Y por eso el hombre tiene más poder.

    Cuando Yahvé ordena a Abraham que mate a su hijo Isaac, está ejerciendo el poder por primera vez. Porque, al decirle que no lo mate, lo ejerce por segunda. Impidiendo así que Abraham lo pueda ejercer, a su vez, desobedeciendo el mandato de Yahvé. Lo que no hizo antes lo podía hacer ahora. Para fastidio de Isaac. Y de Yahvé claro, por desobedecer la segunda vez.

    Pero el poder de Yahvé es absoluto. Abraham tiene un poder parcial, al poder decidir la muerte de su hijo. Ese poder le permite ejercer la propiedad sobre su hijo, aunque la vida de Isaac siga dependiendo realmente de Yahvé. Es lo que podemos llamar Esencia del Pensamiento Mafioso.

    Venimos de hablar sobre la propiedad que el macho quiere ejercer sobre la mujer. Paremos un momento a generalizar ese falso derecho de propiedad. Sea privada o pública. Usando el hueso simbólico de 2001, una odisea…

  • Haciendo «natural» la existencia de… las MANADAS

    Y decimos natural (su existencia), aunque sea una generación artificial. Porque es un producto meramente social, la existencia de las manadas de machos humanos, que se dedican a ser depredadores con cualquier ser humano diferente a ellos. Pero en especial, si es hembra. Y más si se ve indefensa.

    Pero se puede llamar «natural», en cierto modo, porque a estas alturas ya forma parte del adn social negativo de todos esos machotes , que se siguen considerando amos de la hembra, aunque no hayan salido aún de su armario megamachista. Es el típico fenómeno social, que todo el mundo se empeña en considerar natural.

    Porque existe el armario de los homosexuales, pero hay otros muchos armarios, como el del supremacismo. Sea estrictamente sexual o global. Del que se sale en general, solamente después de haber cometido un acto colectivo de maltrato, mejor si es grave, y del que después se necesita autojustificarse por lo hecho.

    Entonces es cuando declararse supremacista no debe suponer castigo, al contrario se empieza a disfrutar de cometer fechorías de supremacista. Entre otras cosa porque te devuelve a la manada humana, con tus iguales, y suele tener el premio de entregarte a tu macho alfa.

    Porque , en el fondo, todos los armarios de humanos, suelen tener buenos cordones umbilicales, entre unos y otros. Sobre todo si guardan especímenes del mismo tipo de especifidad. Eso sí que es algo natural, ya que a fin de cuentas todos venimos de la misma cepa.

  • Y dando paso, así, a… un MALTRATO permanente

    Permanente, constante y generalizado… y que está enlazado, para más inri, con el maltrato del adulto sobre la cría humana.

    Una vez pasada la adolescencia, los machos pueden ya gozar de un cierto grado de libertad especial… las hembras no.

    Porque el sentido de propiedad del macho no es solo una idea que se le inculcó a determinados machos por educación/domesticación, no… es un gen social negativo que se va transmitiendo, como una herencia, de macho en macho y, lo que peor de macho a hembra. Además no tiene una transmisión hereditaria biológica (de padres a hijos), sino que ese injerto social de un gen negativo se hace de forma independiente de las relaciones biológicas.

    Su transmisión es por mecanismos sociales (familia, amigos, escuela, iglesia, club social…). Y por muy negativos que vayan a ser sus efectos, suelen ser insertados bien rodeados de afecto y respeto intelectual por los injertadores. La confianza es un don humano que se pierde con mucha dificultad.

    ¿Por qué, si no, las personas maltratadas suelen mantener una fijación afectiva (Síndrome de Estocolmo) con sus maltratadores?… «Es que en el fondo me quiere», dicen desconsoladas. Seguras en su interior, para colmo, de que son ellas las culpables, de que la relación de pareja no funcione.

  • Fundándose así, la ESCLAVITUD doméstica de la mujer!!!

    Porque se habla mucho de la domesticación de animales salvajes, pero se pasa de puntillas por la primera domesticación del ser humano… no fue sobre un animal irracional, al que domar… ni un simple caballo salvaje… la primera domesticación de la humanidad, fue la que llevó a cabo el macho humano con la hembra… la que, a partir de ahí, siempre consideró SU hembra… ¿o estaremos exagerando?

    Se habla mucho de la mala organización de los pueblos de la antigüedad, al tener la esclavitud como un hecho social, que no se necesitaba discutir de lo «natural» que era. Ni siquiera el gran Sócrates se dignó preguntarse sobre esa anomalía social humana.

    Y menos se preguntó sobre el papel de la mujer, encadenada a la casa que era propiedad del hombre. Y de hecho considerando a esa mujer como una aparte de las propiedades de ese hombre.

    Sócrates no se asustó. ¿Por qué se iba a asustar el pueblo corriente, la plebe? Era una tradición, había que respetarla.

    Pero las mujeres no se merecen esto. Y los hombres no se merecen (aún) a las mujeres.

  • Y el TRABAJO doméstico…

    Que tampoco apareció de forma natural, cuando la distribución de roles sociales, sino como una imposición social en una comunidad humana dominada por los machos. Una sociedad androcéntrica, como tanto gusta de repetir (con mucha razón) el movimiento feminista actual.

    Porque sí, a veces parece que las cosas (costumbres) salen de la nada… o surgen como actividades sociales en un manantial de la naturaleza… o, mucho peor, como decisiones que algún dios tomó, para favorecer la vida de los hombres.

    Pero de los hombres-hombres, en su acepción de ser como Adán. No el simple homo latino. Por eso Yahvé castigo a Eva y no a Adán.

    Y por ese motivo, aduciendo además que era «por su bien», se recluyó en la cueva a las hembras de la familia. Para cuidar de las crías. O, porqué no, a cuidar de las primeras plantas que se cultivaron. Y así hasta podían salir de la cueva, presumían los hombres de liberales, para hacer ese trabajo doméstico

    Y así por los siglos de los siglos… diciendo, para colmo, que el trabajo doméstico (de las amas de casa) no es trabajo.

  • Así aparecieron los CAZADORES…

    Y no por arte de magia, ni por evolución natural.

    Aparecieron, como dijimos ayer por una división social que los machos dominantes realizaron. A sabiendas y bien a fondo!!!

    A sabiendas de que dejaban sin derechos civiles a la hembra humana. Tanto que ni siquiera un Sócrates se atrevió a preguntar(se) por ese sinsentido natural.

    Y bien a fondo, ya que, al no hacerse preguntas sobre lo antinatural que era tal decisión, los machos dominantes establecieron una norma social, una costumbre, incluso una tradición, totalmente irracional, que pasó a ser un gen social negativo, insertado en la mente del macho y de la hembra, y que enmarcaría el progreso machista de la sociedad futura. Nada que envidiar a los genes biológicos que tenemos en nuestro ADN.

    Y no entramos al trapo de si hubo mujeres cazadoras, porque lo más seguro (de existir) es que solo abarcaba a una minoría de adolescentes. Algo que abandonarían al hacerse mujeres. De todas formas no hay datos, por ahora, que nos obliguen a incluir esa posibilidad en estas reflexiones.

  • Porque la DIVISIÓN del trabajo en la familia… no fue nada NATURAL

    Pero, que la condición de ama de casa sea una versión algo mejorada de la monja de clausura, no es un hecho que provenga de la evolución natural de las cosas. Ni siquiera en su versión bíblica abrahámaica, tan machista ella. Y aunque en ese terreno bíblico la mujeres no salgan muy bien paradas.

    La división social del trabajo, tanto doméstico como andar a buscar el alimento, fue un constructo social muy claro. Es decir, responde a una decisión política, que tomó la sociedad adulta dominante (SAD), una vez declarado, por el motivo que fuera, que la mujer no tenía ni voz ni voto. O, por lo menos, no tenía derecho al voto.

    Y así empieza a construirse la sociedad humana androcéntrica. Con el control social del macho humano y teniendo a la hembra bajo su dominio. En cierto modo, como si fuera su propiedad. Y de las hipotéticas amazonas, por ahora, pasamos.

    Pero esa pesada losa la seguimos arrastrando, cuando un marido del siglo XXI sigue diciendo que mató a su esposa o amante, porque era SUYA.

  • Y así poder decidir lo que… ella DEBE HACER

    Ya que, como insinuamos ayer, suele ser la otra, es decir la hembra, la que debe pandar con ser relegada allí donde manda el macho… sea en la casa doméstica o en el lugar de trabajo. De hecho, con la casa, como diría ET, ellos dicen «MI casa».

    El enclaustramiento solo lo padece la hembra. Ya llegaremos a si lo padece también el macho transformado en mujer. En caso de que sea un fenómeno social que perdure (el enclaustramiento).

    Se llega a decir que «la mujer en la cocina… y atada a la mesa si es posible». Y, para algunos (quizás aún demasiados) parecerá un dicho popular algo exagerado.

    La imagen lo dice todo. Representa una familia caciquil franquista, bien guardada por la Guardia Civil a la salida de la misa del domingo… donde, seguro, han comulgado todos… pura parafernalia nacionalcatólica, que durante 40 años tuvimos que sufrir los españoles demócratas.

    Y sí, toda dictadura tiene final, menos la opresión del macho sobre la mujer, que ni su horizonte lejano de liberación se puede atisbar.

  • Sobre todo para desear… la POSESIÓN del otro

    Y a veces se practica la conquista del otro, sobre todo si es otra. Aunque en este caso hay que aclarar un matiz importante . Aunque citamos ayer El graduado, se trata de un gen social negativo característico del macho.

    Algo debe haber en su ADN, proveniente del carácter alfa, que el instinto animal tiene tan desarrollado, que lo hace ser muy influyente, al juntarse con el gen social negativo correspondiente (machismo). Es un carácter genético, que la naturaleza hizo recesivo al seleccionar las mutaciones que dieron lugar a la especie humana, con sus sucesivas mejoras, pero que, como un apéndice intestinal, quedó sumergido entre los demás genes del ADN.. pero algo en su momento le volvió a dar esplendor. Un proceso de retome en el que la SAD juega aun papel importante, con sus implantes de genes sociales negativos.

    Y aquí llegamos a un punto crucial en esta senda del estudio sociogenético del comportamiento humano : la extrema importancia del machismo en una sociedad adulta dominante, controlada por una genética de la herencia social, que el feminismo suele llamar carácter androcéntrico en la evolución social, y que, por supuesto, podemos asumir como muy apropiado en estas reflexiones.

    No sabemos cómo pero en algún momento del proceso histórico, que acompaña al proceso evolutivo del ser humano, hubo una suplantación de roles, a la hora de tomar decisiones que afectaban a la sociedad que se iba generando, y que, natural y lógicamente, iba ganando en complejidad.

    En algún momento hubo que barajar un reparto del poder, y ahí aparecieron las divergencias. Empezando ya por la creación del pensamiento religioso, con sus ideas totalmente machistas. Y no por declarar a Adán como humano preferente, cuando es la versión no mejorada. Más bien, al declarar preferente la condición de macho, para tomar las riendas del sacerdocio, por ejemplo. Paralelamente se tomaría la decisión de enclaustrar a las hembras en el trabajo doméstico y campesino. Eso es una auténtica traición a la especie.

  • Y nos gusta mucho la aventura de… lo PROHIBIDO

    Cuando somos crías humanas, en las etapas de maduración intensa, nos llenan la cabeza de normas sociales, y a montones, para hacernos funcionar mejor como piezas en la maquinaria social.

    Pero, al mismo tiempo, los adultos juegan con esas crías, para meterle en esa cabeza la idea de que se puede jugar a romperlas. Eso sí, cuando te haces mayor.

    Porque la mayoría de las religiones comercian con el perdón a los pecados. Aunque estén constantemente hablando de ellos, para que las crías humanas se sientan atrapadas por ese miedo a pecar. El miedo a pecar funciona como un localizador de almas. Con él los sacerdotes saben muy bien por dónde navegan las almas de sus ovejas. Y, en una guerra civil como la española, y su dictadura posterior, vale para que los párrocos sepan lo que hacen sus feligreses. Y lo que les cuentan aunque no sea cierto.

    Así que la SAD se mueve entre la represión y el exceso de libertad, falsa libertad ya que siempre debe evitar que ponga en un brete la estructura social establecida. No se puede admitir juegos libertarios, que revolucionen el cotarro más allá de lo previsto. Es como el porcentaje de pérdidas en unos grandes almacenes.

    Y así podemos jugar a cortejar a la madre del amigo (American Pie), o que la madre del amigo nos seduzca a nosotros (gran peli El graduado, no?). Romper algunos tabues se vuelve un juego típico de la burguesía.