Categoría: política

  • … hasta que el PODER justificó la propiedad

    Y como bien nos muestra esa maravillosa escena de 2001… el que tiene poder ejerce la violencia, usando la nueva arma que es el hueso. Así puede robar la charca de agua que, hasta ese momento, era de uso comunitario. Era de todos.

    Ahora ya tenemos dos clases de protohomínidos: los propietarios (usurpadores) y los robados (oprimidos)… pudiendo incluso instaurarse , a partir de ahora, lo que se va a llamar esclavitud.

    Porque una vez que unos ganan y otros pierden, los perdedores estarán a merced de lo que decidan hacer los vencedores.

    Con una versión menos mediocre de homo sapiens, les harían quizás pagar por el agua, pero no serían esclavos. Como, en una versión menos mediocre de homo sapiens, un Sócrates podía darse cuenta que la situación de humanos esclavos chocaba con un pensamiento racional (y emocional ) realmente humano. De un auténtico homo sapiens sapiens. ¿O no?

    Y fijémonos bien en un detalle muy importante. En el robo con fuerza de la charca aparece un líder, que ya formula lo que será en el futuro : La charca es MÍA. Está generándose un propietario. Puede que el nuevo poder ya no se vaya a repartir democráticamente.

  • Porque TODO era… de TODOS !!!

    Pero el poder es necesario solo para ejercerlo sobre otro grupo humano. En caso contrario sería totalmente innecesario. Si alguien no desea robarnos lo que es nuestro (y de ellos, de todos… al principio de los tiempos)… no necesitaría ejercerse ningún tipo de PODER.

    Es una primera mentira, que se instala en la mente humana, la falsa necesidad del poder… por ejemplo, para organizar la sociedad democráticamente. La democracia no necesita del poder. El poder siempre acaba matando a la democracia.

    Y, por eso mismo, la llamada democracia ateniense no puede ser una verdadera democracia. Porque era el gobierno de unos pocos (élite) sobre otros muchos (pueblo).

    ¿Qué importa que haya elecciones, si solo participan en ellas una minoría del pueblo (siempre los ricos)?

    Da igual que sea en la antigüedad, en la sociedad premoderna francesa o… seamos ya muy claros… en una sociedad soviética, dónde se está instaurando una nueva burguesía (la nomenklatura).

  • La PROPIEDAD tampoco es algo natural

    El poder es la capacidad de ejercer la violencia sin recibir un castigo. Y por eso, el macho humano puede ejercer «su» poder sobre «su» hembra.

    Cuando un león mata en la sabana no tiene a nadie que lo castigue. Luego vino el hombre que lo puede castigar, incluso sin haber matado para comer. Y por eso el hombre tiene más poder.

    Cuando Yahvé ordena a Abraham que mate a su hijo Isaac, está ejerciendo el poder por primera vez. Porque, al decirle que no lo mate, lo ejerce por segunda. Impidiendo así que Abraham lo pueda ejercer, a su vez, desobedeciendo el mandato de Yahvé. Lo que no hizo antes lo podía hacer ahora. Para fastidio de Isaac. Y de Yahvé claro, por desobedecer la segunda vez.

    Pero el poder de Yahvé es absoluto. Abraham tiene un poder parcial, al poder decidir la muerte de su hijo. Ese poder le permite ejercer la propiedad sobre su hijo, aunque la vida de Isaac siga dependiendo realmente de Yahvé. Es lo que podemos llamar Esencia del Pensamiento Mafioso.

    Venimos de hablar sobre la propiedad que el macho quiere ejercer sobre la mujer. Paremos un momento a generalizar ese falso derecho de propiedad. Sea privada o pública. Usando el hueso simbólico de 2001, una odisea…

  • Y sí, nada qué decir… SEÑORÍA!!!

    Y tan «natural» es el sentimiento de manada, que muchos otros machos, aunque no salieran del armario supremacista, se sentirán totalmente hermanados con los integrantes de una manada humana, que ha decidido cazar a una mujer, y más si es una chica joven (más indefensa por principio). Es algo que está muy ligado al sacrosanto derecho de propiedad (hablaremos de él).

    Un juez, sea macho o hembra, con un gen social negativo supremacista, comprenderá perfectamente la acción de una manada humana. Igual que puede sentir repudio de lo que hace una manada de lobos.

    Y da igual ser hembra juez, porque la acción demoledora del gen social negativo, actúa lo mismo en una mente de hembra que en la de un macho.

    A diferencia del gen biológico, que puede sufrir cierta relectura en función del sexo (nada obligatorio)… un gen social insertado en una mente humana, no tiene para nada interferencias propias del sexo.

    Así tenemos jueces mujeres o torturadores mujeres, que compiten en fiereza irracional humana con cualquier torturador macho que se precie, como auténtico carnicero. Lo único que le puede diferenciar a la mujer, es que en algún momento del proceso torturador le asome su gen biológico femenino, de «sentirse madre,» y pueda apiadarse un poco del torturado. Especialmente si este es del sexo femenino.

  • Haciendo «natural» la existencia de… las MANADAS

    Y decimos natural (su existencia), aunque sea una generación artificial. Porque es un producto meramente social, la existencia de las manadas de machos humanos, que se dedican a ser depredadores con cualquier ser humano diferente a ellos. Pero en especial, si es hembra. Y más si se ve indefensa.

    Pero se puede llamar «natural», en cierto modo, porque a estas alturas ya forma parte del adn social negativo de todos esos machotes , que se siguen considerando amos de la hembra, aunque no hayan salido aún de su armario megamachista. Es el típico fenómeno social, que todo el mundo se empeña en considerar natural.

    Porque existe el armario de los homosexuales, pero hay otros muchos armarios, como el del supremacismo. Sea estrictamente sexual o global. Del que se sale en general, solamente después de haber cometido un acto colectivo de maltrato, mejor si es grave, y del que después se necesita autojustificarse por lo hecho.

    Entonces es cuando declararse supremacista no debe suponer castigo, al contrario se empieza a disfrutar de cometer fechorías de supremacista. Entre otras cosa porque te devuelve a la manada humana, con tus iguales, y suele tener el premio de entregarte a tu macho alfa.

    Porque , en el fondo, todos los armarios de humanos, suelen tener buenos cordones umbilicales, entre unos y otros. Sobre todo si guardan especímenes del mismo tipo de especifidad. Eso sí que es algo natural, ya que a fin de cuentas todos venimos de la misma cepa.

  • Y dando paso, así, a… un MALTRATO permanente

    Permanente, constante y generalizado… y que está enlazado, para más inri, con el maltrato del adulto sobre la cría humana.

    Una vez pasada la adolescencia, los machos pueden ya gozar de un cierto grado de libertad especial… las hembras no.

    Porque el sentido de propiedad del macho no es solo una idea que se le inculcó a determinados machos por educación/domesticación, no… es un gen social negativo que se va transmitiendo, como una herencia, de macho en macho y, lo que peor de macho a hembra. Además no tiene una transmisión hereditaria biológica (de padres a hijos), sino que ese injerto social de un gen negativo se hace de forma independiente de las relaciones biológicas.

    Su transmisión es por mecanismos sociales (familia, amigos, escuela, iglesia, club social…). Y por muy negativos que vayan a ser sus efectos, suelen ser insertados bien rodeados de afecto y respeto intelectual por los injertadores. La confianza es un don humano que se pierde con mucha dificultad.

    ¿Por qué, si no, las personas maltratadas suelen mantener una fijación afectiva (Síndrome de Estocolmo) con sus maltratadores?… «Es que en el fondo me quiere», dicen desconsoladas. Seguras en su interior, para colmo, de que son ellas las culpables, de que la relación de pareja no funcione.

  • Fundándose así, la ESCLAVITUD doméstica de la mujer!!!

    Porque se habla mucho de la domesticación de animales salvajes, pero se pasa de puntillas por la primera domesticación del ser humano… no fue sobre un animal irracional, al que domar… ni un simple caballo salvaje… la primera domesticación de la humanidad, fue la que llevó a cabo el macho humano con la hembra… la que, a partir de ahí, siempre consideró SU hembra… ¿o estaremos exagerando?

    Se habla mucho de la mala organización de los pueblos de la antigüedad, al tener la esclavitud como un hecho social, que no se necesitaba discutir de lo «natural» que era. Ni siquiera el gran Sócrates se dignó preguntarse sobre esa anomalía social humana.

    Y menos se preguntó sobre el papel de la mujer, encadenada a la casa que era propiedad del hombre. Y de hecho considerando a esa mujer como una aparte de las propiedades de ese hombre.

    Sócrates no se asustó. ¿Por qué se iba a asustar el pueblo corriente, la plebe? Era una tradición, había que respetarla.

    Pero las mujeres no se merecen esto. Y los hombres no se merecen (aún) a las mujeres.

  • Y el TRABAJO doméstico…

    Que tampoco apareció de forma natural, cuando la distribución de roles sociales, sino como una imposición social en una comunidad humana dominada por los machos. Una sociedad androcéntrica, como tanto gusta de repetir (con mucha razón) el movimiento feminista actual.

    Porque sí, a veces parece que las cosas (costumbres) salen de la nada… o surgen como actividades sociales en un manantial de la naturaleza… o, mucho peor, como decisiones que algún dios tomó, para favorecer la vida de los hombres.

    Pero de los hombres-hombres, en su acepción de ser como Adán. No el simple homo latino. Por eso Yahvé castigo a Eva y no a Adán.

    Y por ese motivo, aduciendo además que era «por su bien», se recluyó en la cueva a las hembras de la familia. Para cuidar de las crías. O, porqué no, a cuidar de las primeras plantas que se cultivaron. Y así hasta podían salir de la cueva, presumían los hombres de liberales, para hacer ese trabajo doméstico

    Y así por los siglos de los siglos… diciendo, para colmo, que el trabajo doméstico (de las amas de casa) no es trabajo.

  • Así aparecieron los CAZADORES…

    Y no por arte de magia, ni por evolución natural.

    Aparecieron, como dijimos ayer por una división social que los machos dominantes realizaron. A sabiendas y bien a fondo!!!

    A sabiendas de que dejaban sin derechos civiles a la hembra humana. Tanto que ni siquiera un Sócrates se atrevió a preguntar(se) por ese sinsentido natural.

    Y bien a fondo, ya que, al no hacerse preguntas sobre lo antinatural que era tal decisión, los machos dominantes establecieron una norma social, una costumbre, incluso una tradición, totalmente irracional, que pasó a ser un gen social negativo, insertado en la mente del macho y de la hembra, y que enmarcaría el progreso machista de la sociedad futura. Nada que envidiar a los genes biológicos que tenemos en nuestro ADN.

    Y no entramos al trapo de si hubo mujeres cazadoras, porque lo más seguro (de existir) es que solo abarcaba a una minoría de adolescentes. Algo que abandonarían al hacerse mujeres. De todas formas no hay datos, por ahora, que nos obliguen a incluir esa posibilidad en estas reflexiones.

  • Porque la DIVISIÓN del trabajo en la familia… no fue nada NATURAL

    Pero, que la condición de ama de casa sea una versión algo mejorada de la monja de clausura, no es un hecho que provenga de la evolución natural de las cosas. Ni siquiera en su versión bíblica abrahámaica, tan machista ella. Y aunque en ese terreno bíblico la mujeres no salgan muy bien paradas.

    La división social del trabajo, tanto doméstico como andar a buscar el alimento, fue un constructo social muy claro. Es decir, responde a una decisión política, que tomó la sociedad adulta dominante (SAD), una vez declarado, por el motivo que fuera, que la mujer no tenía ni voz ni voto. O, por lo menos, no tenía derecho al voto.

    Y así empieza a construirse la sociedad humana androcéntrica. Con el control social del macho humano y teniendo a la hembra bajo su dominio. En cierto modo, como si fuera su propiedad. Y de las hipotéticas amazonas, por ahora, pasamos.

    Pero esa pesada losa la seguimos arrastrando, cuando un marido del siglo XXI sigue diciendo que mató a su esposa o amante, porque era SUYA.