Categoría: política

  • ¿Un viajero… del FUTURO?

    Alguien no se tomaría en serio la entrada en la que hablamos de la importancia de considerarnos cuerpos en 4D. Pero es que el futuro nos marca mucho más de lo que pensamos/creemos. De hecho algo más que el pasado.

    Tan sencillo como el hecho de que dos segundos después de nacer ya no somos el mismo ser humano que salió del útero, como un feto casi formado… pero aún no formado del todo como humano.

    Somos una estructura en formación, que varía con el tiempo, aunque sea de forma imperceptible. Ya hablamos de las células epiteliales que mueren y nacen en una sucesión temporal constante.

    Y no, no se trata de hacerse un Nolan y hablar de improbables viajes al futuro. Solo decimos que la cuarta dimensión, la temporal, está en nosotros, con tanta fuerza (o más) que las dimensiones espaciales.

    Y decimos «más» por una razón muy simple : podemos volver a la posición de partida, en todo momento, incluso cortándose esa extremidad que nos nació a partir del hombro izquierdo, mientras estábamos en el útero… pero no podemos volver al instante inicial… ni de nuestra concepción, ni de nuestro nacimiento, ni de nuestro primer beso… en fin, nunca podremos echarnos atás de nuestro primer robo o nuestro primer asesinato… una vez efectuados. No somos seres digitales, somos seres analógicos, por lo que no se nos puede borrar el pasado… como mucho sí se nos puede quitar un futuro (para darnos otro).

  • O puede que… una mujer IDOLATRADA

    Pero, antes de entrar en el debate de lo que significa ser mujer, necesitamos tocar algunos aspectos de nuestro asunto actual : ¿Qué tratamos de ser, una vez que nos han puesto en el camino de la vida?

    Qué grados de libertad poseemos, como elemento materia (con una mente) de un ecosistema, donde se nos pone… y a partir de la «puesta» nos toca empezar a andar… con la ayuda de unos padres (biológicos/adoptivos) o no… con un sol de primavera o cayendo auténticos chuzos invernales…???

    Ser mujer o hombre (en principio), ser mujer querida, mismo perseguida, o ser mujer odiada… ser criada o princesa… incluso ser madre o no serlo… porque, por algo, no somos animales irracionales y eso significa que nos han dado la capacidad de tomar elecciones.

    Lo que no nos dieron, por ciencia infusa, es la capacidad de saber elegir… eso se va aprendiendo a lo largo de un tiempo, que se llama maduración, y que supone un gran esfuerzo… porque no se madura for free (ni tampoco pagando en money).

    Podíamos decir que se inicia un viaje , fantástico pero tremendo, en el que es fundamental ir llenando la mochila ingrávida, que nos dan al salir del útero. Suponiendo que durante nuestra estancia en él, no nos aportaron algún tipo de sustancia que pueda ya ser una tara mochilar inicial.

  • Quizás sí… una mujer FELIZ

    Aunque las apariencias engañen. Y es que no es fácil combinar mujer con felicidad… precisamente es su opresión la que mejor la define. Y, por otro lado, la felicidad no existe ya que es un constructo social, para embaucar a los incautos humanos, haciéndonos creer que sí puede darse.

    Y también vamos a pasar de puntillas, por el hecho evidente actual de que haya muchos hombres haciendo la transición , hacia el lado de la hembra. Ya no se trata de «cambiar de acera» (o salir del armario), sino de cambiar de sexo. No está claro lo que buscan con ese cambio tan profundo, ni siquiera si calibran la profundidad que tiene el pozo existencial femenino. Tan oscura y tan difícil de salvar.

    Sí podemos decir ya, que andamos cerca de reflexionar sobre ese fenómeno tan actual que es el transformismo sexual.

    Nunca como ahora el clásico dilema de Hamlet, ser o no ser, está en el candelero cultural… haciendo salir tal que hidra sus diversos tentáculos en todos los campos de la actuación humana.

    Así que también debe ponerse en el portaobjetos de nuestro microscopio sociogenético.

  • Pero nunca querremos ser… un DIFERENTE Quasimodo!!!

    Nunca le pediremos al destino que nos convierta en un Quasimodo de la vida. Incluso hacindo que fueramos un Charles Laugton de la interpretación teatral… tenemos muy arraigado que el triunfo llega mejor con un buen físico.

    Lo demás se considera ornamental.

    El mundo al revés, porque precisamente, si algo no es un adorno, eso es la organización eficiente de una mente.

    No hay belleza comparable con la buena disposición de una serie de ideas, para que se puedan expresar creativamente, en forma de palabras o de imágenes.

    La creación es eso precisamente, no el hecho de hacer una figura de barro. Aunque esta ocupación cerámica, pueda tener mucho de trabajo creativo. Pero siempre que estén detrás las ideas interesantes, antes referidas.

  • Queremos ser… un INDESCRIPTIBLE Paul Newman!!!

    Ser guapo y pendenciero… ante todo, natural y libre. Un luchador por esas cosas, que nos quiere quitar la sociedad adulta dominante (SAD).

    Esa sociedad que nos prohibe cosas que representan libertad.. pero, al mismo tiempo, nos facilita, en caso de no ser sumisos, que nos perdamos bajo la violencia social, desenfrenada y castigable, por ese mismo poder al que combatimos. Ese será el camino alternativo . El que nos lleva por la desesperación y el abismo.

    Y eso será independiente de si queremos ser religiosos o queremos ser científicos. A la hora de que la sociedad nos marque como perdedores, tanto pierde un trabajador de almas (sacerdote)como alguien que trabaja con la materia del universo (científico).

    Paul Newman representaba muy bien (en el cine) al típico perdedor social. No encajaba en la maquinaria social dominante y, por eso, debía brujulear como podía por el Mar de la Perdición Social. De ellos hablaremos más adelante.

    Pero, si queremos, le podemos llamar a esa alternativa social un camino de liberación… aunque liberarse en el fondo del abismo es lo menos liberador que existe.

  • Somos, como mínimo… BIDIMENSIONALES

    Porque estaba algo errado el amigo Marcuse, cuando limita el espacio mental del ser humano no reflexivo a las 3D, queriendo decir que solo usa dos de ellas (encefalograma plano). Pero, usando esta metáfora, se pierde la concepción de la idea cartesiana (ya hablamos de eso, cuando le añadimos la dimensión tiempo).

    Y es la única forma de adaptar esa idea mental teórica a la realidad que intentamos reflejar en nuestra mente. Como decimos, en 4D.

    Porque hasta el humano más monodimensional (mentalmente) que podamos imaginar, no deja de sufrir el paso del tiempo. Que lo puede aún encerrar más en una dimensión única, pero que no deja de tener una evolución temporal, que lo hace más inútil mentalmente.

    Estaríamos hablando de la pieza perfecta para la maquinaria social, la que solo tiene una dimensión física y otra dimensión temporal… como decimos avanzando en su decrepitud intelectual, ya que no deja de pensar planamente, aunque su cuerpo ocupe 3D.

    Es lo que podemos llamar apagón racional y emocional, quedando solamente la inercia del funcionamiento automático.

  • En principio la vida ya presenta… DOS caminos bien definidos

    En los dos te obligan a escoger diversas ideas, sobre los fenómenos reales (realidad) que te rodean. Pero en uno de ellos esas ideas deben confrontarse con esa misma realidad (experimentar con ellas), mientras que el otro camino no te obliga a experimentar con ellas… solo tienes que estudiarlas, bien estudiadas (para entenderlas y, en su caso, defenderlas) en la llamada iglesia… tenga o no tenga un edificio.

    En el camino científico, la experimentación te lleva a comprobar que tu idea es más o menos correcta y te afianza en ella. Y en caso contrario te anima a buscar otra idea que la mejore. Pero, te diga lo que te diga la experiencia, nunca podrás estar seguro de que esa idea no sea superada por una idea posterior. Así funciona la ciencia.

    Y te pueden matar por ello.

    Por el camino religioso, no necesitas experimentar nada. Salvo que le llames experimento al hecho (experiencia) de vivir un «posible» milagro. En este camino se trata de defender esa idea, contra viento y marea, por considerar básicamente que es lo mejor para la humanidad. Y en su variante política (mala, la de anteponer «la causa» a todo lo demás), más de lo mismo.

    Y sí, también te pueden matar por ello.

  • O por una vida… más bien COMPLICADA

    Una vez que piensas en tu futuro… y observas la realidad del ecosistema donde vives… es cuando empiezas a tener ideas sobre lo que serás en el futuro…

    Y eso conlleva tener datos sobre esa realidad, mirar y ver (bien, qué pesados somos!)… para observar con atención los detalles más importantes de esa realidad. ¡Ah, los famosos filtros (propios)!

    Eso nos dará más ideas y a partir de ellas iremos proyectando posibles escenarios vitales, por dónde podamos ir caminando sin demasiado peligro.

    Eso es proyectar un futuro : dilucidar si queremos ser «piezas simples del puzzle» (o de la maquinaria social), o si queremos ser piezas más complejas… todo ello hay que trabajarlo… y más cuánto más natural y libres queramos ser.

    Porque encima, y detrás y a los lados, tenemos al poder establecido, con sus filtros sociales, queriendo marcar nuestro camino. No lo olvidemos. En nuestro cerebro no solo hay ADN!!!

  • Optamos, por ejemplo, a una vida… relativamente SIMPLE

    Podemos ser la unión de dos bloques, más o menos uniformes. Que se piensan cartesianamente entre ellos, para darse existencia… y que tratan de colaborar en lo posible, para ir tirando dentro del ecosistema que les ha tocado vivir. Esto llevará a un determinado tipo de comportamiento social.

    Son los que se adaptan buenamente a él y no pretenden ir más allá de los cambios que la propia naturaleza va provocando en su realidad.

    Incluso cuando se hallan algo inclinados, colaboran amigablemente, para así soportar mejor las incidencias ambientales.

    No buscan más compañía, de forma que pueden soportar las malas decisiones que el tejido social, que se iría formando a su alrededor, les fuerce a tomar.

    Podemos decir, en cierto modo, que se salvan de la intervención de genes sociales, que puedan modificar lo que viene marcado en su ADN. O, al revés, ya se han dejado influir por ellos, los negativos, perdiendo toda conciencia de madurar natural y libremente. Ya que suponemos que esta especie de bloque es como un ser vivo, pero en modo de muy baja complejidad estructural.

  • ¿De qué forma queremos que sea … NUESTRA VIDA?

    Bien, no queremos andar perdidos en modo Bambi, pero ¿qué podemos hacer?Como dijimos con el mono : ¿queremos ponernos a pensar?

    Y en ese pensar está el primer problema (diríamos que muy grave). Ya que nos lleva a lo que puede ser un buen ejemplo de pensamiento inicial. Sí, hablamos de la pregunta del título. Y una vez que hemos dado el primer paso de salir de la cueva (siempre bien acompañados).

    Porque… ¿Aún no está muy claro lo que se pretende, con este reinicio de las reflexiones blogueras sobre el comportamiento humano? ¡Qué le vamos a hacer!

    Tomemos, antes que nada, una reflexión sobre las formas de vivir, que puede tener un ser humano… Porque del cuerpo no nos vamos a preocupar, ya que aquí nos interesa más que nada la mente. Esa proyección del ADN, que defendemos aquí como idea cartesiana de partida.

    Así que, por un momento, nos ayudamos con las formas geométricas que nos proporciona la geometría en 3D. A fin de cuentas nos acerca mucho a nuestra reflexión básica sobre la idea cartesiana (en 3D) que él tenía de la fabricación, precisamente, de nuevas ideas. Algo que ya comentamos en unas páginas del blog.