Categoría: política

  • La INTERVENCIÓN social…

    Y con todo esto, ¿qué venimos a decir aquí?

    Hablamos de todo lo que puede influir en las modificaciones genéticas , que no son mutaciones naturales de los genes biológicos previas a la fecundación, sino mutaciones naturales postfecundación : estas que ahora estamos llamando epigenéticas. Para luego seguir hablando, una vez efectuada la fecundación, o el mecanismo reproductor que se decida, empiece el bombardeo social. Ya en el útero materno (o de un Matrix analógico)!!!

    Algo que ya nos insinuaba una novela distópica como es Un mundo feliz (A. Huxley), donde se preparaba a los embriones «fabricados», para recibir diversas normas de vida social, ya antes de nacer.

    O sea que la adaptación natural debe competir contra la adaptación social… y esto solo te dejan dos opciones : o ser una cría humana que madura natural y libremente, o ser una cría humana que madura manipulada socialmente, total o parcialmente.

    Lo más fácil es ser la pieza de la maquinaria social, que le dejan respirar un poco, para que se sienta algo libre… o la misma pieza de esa maquinaria, pero que ni puede ser consciente de que no es libre. Llegarían a ser las crías humanas de Un Mundo Feliz, que se consideran felices, tomando las migajas que los adultos poderosos les dejan.

  • Y provoca CAMBIOS (graves o no)…

    Cada vez está más claro (en este blog) que hay un mecanismo de intervención genética, que empieza a funcionar ya desde el momento de la concepción… cuando una célula sexual masculina se funde con una femenina, para dar una célula nueva, que lleva tanto el ADN materno como el paterno.

    Lógicamente estamos hablando de una fecundación natural. Otra cosa diferente puede ser si la fecundación es in vitro o mediante una clonación, por ejemplo. Aunque el mecanismo epigenético seguiría siendo una explicación válida para las posibles (y muy probables) modificaciones genéticas que sufra el embrión una vez iniciada su generación. Sea por el método de fertilización que sea.

    En la imagen tenemos la producción de un fenómeno epigenético, causada por la interacción de un grupo metilo (-CH3) al pegarse a la cola de una histona… lo que hace que el enrolle del ADN sobre esa histona, y las cercanas se haga irregular (como si taponara partes del ADN , al juntar varias histonas), haciendo que se quede una porción de gen o de genes totalmente inactivos… que no puedan mandar lo que tienen escrito.

    Así tenemos a un gen biológico inactivo, por la acción de una sustancia química que «anda por ahí». Algo totalmente natural, pero que nos lleva a esta pregunta : ¿Por qué no puede pasar algo parecido, con la interacción de ideas sociales con las ideas naturales y libres, que surgen de tu mente?

    Sobre todo en la etapa de maduración, como crías humanas… y sin que determinemos ya, que esa interacción es negativa o positiva… es decir, que consiga apantallar totalmente la idea original (e incluso cambiarla por otra)… o bien refuerce la idea original, dándole más poder de acción (que la idea promocionada por tu gen biológico pase a acto). ¿Por qué no tirar por ahí?

  • Porque el MEDIO interviene en el ADN…

    El medio, todo lo que nos rodea, tanto natural como artificial (el «ambiente» hecho por humanos) influye, y mucho en nuestra forma de vida. Es cierto que el ADN tiene un diseño, para que se vaya desarrollando esa vida humana (que somos), pero no solo él marcará el futuro que seremos.

    El ADN nos capacita para adaptarnos al medio, que está en cambio constante (de forma natural o artificial), pero esa adaptación debe moldearse a cada segundo que pasa por esos cambios que sufre el ambiente.

    Y tenemos que adaptarnos de la forma más natural posible, a los cambios que la naturaleza condiciona, pero, mucho más (con más esfuerzo), a los cambios artificiales de esa naturaleza. Los que la sociedad nos pone como desafío constante.

    No se madura solo de forma natural y libre, se madura en contra de las imposiciones sociales… esas normas y leyes, que tratan de hacernos una pieza más, y cada vez más modélica, de la maquinaria social. Tenemos que dar ejemplo.

    Esa maquinaria social, que es controlada por el sector adulto de la sociedad. Eso que aquí llamamos SAD (sociedad adulta dominante). Que no siempre es la misma, pero siempre es adulta y dominante.

  • ¿Y qué puede pasar con ESTOS genes intervenidos?

    Hasta ahora se sabía que podía haber cambios genéticos naturales, pero no estaba claro el fenómeno. Era más fácil «ver» el cambio por manipulación tradicional (ingeniería genética), ya que el mecanismo es más evidente.

    Otra cosa es que sea tan simple y mecánico como dicen los profetas de dicha área experimental. O acaso sabemos mucho de la reorganización espontánea que se puede dar en los alrededores del cambio artificial producido. Como si el resto del ADN estuviera sometido a la sonrisa estática del científico operador.

    Cuando se anda en el hígado de un enfermo, es normal que los demás órganos se sientan afectados… Pero, ¿eso no vale para las moléculas (y átomos) cercanas al gen mudado? ¿Desde cuando la reacciones químicas se dejan guiar por el santón científico de turno?

    Así que nada evita, con una intervención natural o una artificial, que el entorno desarrollado por el nuevo gen, no sea incluso hereditario. Que se vaya con los descendientes del individuo, que sufrió ese cambio epigenómico.

    Y no olvidemos nunca, que los cambios naturales están vigilados/controlados por la naturaleza (sea lo que eso sea). Mientras que los cambios artificiales no están vigilados/controlados por nadie (por mucho mucho EGO que tenga el científico ingeniero genético), al menos de una forma tan eficiente.

  • INTERFERENCIAS genéticas…

    … sean biológicas o sociales.

    Decíamos ayer que la SAD intentará frenar el efecto que tendrán los genes biológicos. Así que, para rematar este toque genético, podemos hacer hincapié en esa tremenda posibilidad de que el ADN, tal como está en las células reproductoras de la madre y el padre, en la reproducción sexual, no permanezca sin interferencias durante todo el proceso de la reproducción… e incluso más allá del embarazo.

    La célula inicial, resultado de la fecundación de un espermatozoide y un óvulo, debe dividirse en dos células nuevas… y para ello tiene que duplicar su ADN, ya que necesita darle uno completo cada célula. Eso implica que debe separar la cadena de ADN y, con ayuda del ARN, conseguir replicarla y así obtener dos moléculas de ADN, una para cada nueva célula…. algo simple (pero no tanto).

    Y luego tiene que enrollarse sobre si misma, para evitar que el ADN sea una ristra enorme de proteínas. Para ello forma los cromosomas, que ocupan mucho menos volumen.

    En ambos momentos del proceso el ADN está muy expuesto a que alguna sustancia química o radiación pueda interactuar con él, provocándole mutaciones genéticas naturales. Sin intervención humana. Son los puntos que hemos denominado PIA1 y PIA2, en el esquema de la imagen… o sea, Puntos de Intervención Ambiental 1 y 2. En esos precisos momentos, el ambiente puede hacer una de las suyas y jorobarnos.

  • El fundamento de la VIDA !!!

    Si el átomo es la base de la materia, aunque realmente hay otras partículas fundamentales que lo componen, podemos decir que los genes que forman el ADN, son las partículas fundamentales que permiten construir el edificio de la vida. Pasa un poco como los cuarks, por ejemplo, si no tomamos las proteinas del ADN en su conjunto parcial (como gen) no son nada para la vida.

    Así que toca entender un poco esa comparación que hacemos, para que el apantallamiento genético y el electrónico puedan ser parecidos en su uso, aunque en el caso genético social tenga una variante de mal uso (por la SAD).

    La atracción eléctrica del núcleo atómico es lo que genera una pantalla electrónica, que relaja la atracción sobre los electrones exteriores de la nube electrónica (lo que antes se llamaban órbitas exteriores). Eso hace que los deje libres para reaccionar.

    En el caso de la célula humana, con su ADN incorporado en el núcleo, el efecto pantalla se hace con los genes sociales, que la SAD va injertando en la mente de la cría humana. No actúa sobre los átomos y, realmente, ni siquiera actúa sosbre el ADN directamente, lo que ehace es interfereir en la ssórdenes que eemnana de lsos gene sbiológicos que forman ese ADN. Ataca al proceso de mensajería entre los genes biológicos y el resto del cuerpo.

    Y no lo hace en las células que contienen el ADN, sino incidiendo sobre los circuitos mentales que el ADN ha generado en el cerebro del ser humano. Circuitos diseñados por los genes biológicos que lo componen y a los que, en su conjunto, llamamos mente humana. Algo duro, ¿no?

  • La conducta del ESPECTADOR !!!

    Y repetimos eso de que ”los tres salen perdiendo” (unos más y otros menos), porque el resultado final dejará huellas en los tres, aunque sea uno solo el que acabe en el suelo o con más golpes. E incluso el espectador que interviene parece no llevarse ni un rasguño.

    Pero lo importante es resaltar que la intervención de un espectador en el conflicto, solo puede hacer que este ya ano se resuelva de forma “natural”… la intervención de un tercero va a tener consecuencias para cada uno de los tres interventores.

    Por ejemplo si el espectador va por uno de ellos , dándole un golpe al otro. Incluso sin querer ya influirá también en el resultado.

    Y si interviene a favor del otro, pasarán tres cuartos de lo mismo, influirá en el resultado final.

    Esta pequeña gran cuestión , del cambio en el resultado final, es lo que nos explica la mecánica cuántica. Aunque, en este caso, lo apliquemos a unos fenómenos macroscópicos. Pero el razonamiento es el mismo, si dejamos de  ser simples espectadores… y, a veces, incluso así, porque la sola presencia de público puede animar más a un contrincante que al otro (dependerá de su ego). Aquí dejamos algo para quien desee profundizar un poco.

  • Explicar una CONDUCTA no es fácil

    Todo el mundo cree tener una explicación para el hecho tan evidente y tan frecuente de que dos crías humanas, normalmente de sexo masculino, se peleen… incluso constantemente.

    Y da igual el espacio tiempo utilizado : el patio del colegio, la calle del barrio… o la pista de la disco/verbena. Con tres añitos, con doce o ya con veinte.

    Algunos siguen disfrutando en la guerra… o, como sucedáneo, en la mili. Yo vi gente que se lo pasaba teta en Ceuta, cumpliendo el servicio militar obligatorio. Y en Regulares!!!

    Y qué fácil es decir que lo llevamos dentro, que nacemos con ello… incluso decir que va en la sangre… o, si ya hicimos un bachiller, aducir el no va más de que forma parte del ADN humano. Joder.. y con que tranquilidad lo dicen muchos… y lo repiten!!! Además, desde cuándo, tener el bachillerato, impide decir tonterías???

    Pero está claro que, así, es muy fácil explicar la violencia callejera

  • Un apunte final de Química…

    Antes de pasar al campo de la Biología (unos microapuntes), para luego volver al campo de la sociogenética, veamos un elemento clave en las reacciones químicas. Tanto como el concepto ya visto de los electrones libres.Aparece cuando la energía que necesitan los electrones libres, para ser liberados (y reaccionar) no llega para esa liberación… y, por lo tanto, necesitan la ayuda de algún otro tipo de moléculas, que les dé la posibilidad de rebajar esa energía necesaria , pero sin que participe en la reacción como reactivo : son los catalizadores químicos.

    Como dice el tercer párrafo, solo interviene disminuyendo la energía de activación necesaria, pero no por hacer que se use menos, sino haciendo que la suma total de energía se consiga por esa aportación temporal dela molécula catalizadora… igual que si un donante de sangre, pudiera ceder su sangre temporalmente, para luego recobrarla.

    Y como no participan materialmente en la reacción, como reactivo, al final de la misma, esas moléculas aparecen tal cual estaban al principio.

    Son gajes de la química vital.

    Y sucede algo parecido en el injerto de genes sociales, ya que para algo es más fácil un injerto usando un amigo que un enemigo. Por algo se le puede llamar facilitador del injerto. ¿O no? El problema es que los humanos no somos moléculas inertes y podemos sufrir algo en ese proceso de injerto… siempre nos pasará factura, por muy fuertes (mentalmente) que nos consideremos… por ejemplo, podemos quedar tocados, si hemos ayudado a que un amigo deba sufrir un trauma que lo haga menos empático. Los catalizadores químicos no sufren efectos colaterales al hacer su trabajo. Pero los catalizadores/facilitadores humanos, sí… pero también son gajes del oficio.

  • Átomos y moléculas para la VIDA…

    Sin entrar en profundidades muy microscópicas, donde reina el abismo cuántico, podemos quedarnos con un hecho bien claro : cualquier material complejo es el resultado de combinar químicamente materiales más simples.

    Por ejemplo la molécula de agua, esencial para la vida de una planta, es el resultado de unir átomos de hidrógeno y átomos de oxígenos, que ya estaban unidos formando molecúlas de hidrógeno y moléculas de oxígeno.

    Y una vez que se formó el agua inicialmente, luego ya forma el llamado ciclo del agua. O sea que los componentes del agua que bebe una planta, son los mismos que los que están en el aire, como molécula de hidrógeno (H2O). Solo están colocados de forma diferente.

    Tras la reacción tenemos exactamente los mismos átomos, pero colocados de forma diferente produciendo diferentes moléculas. Y todo se basa ene esos electrones semilibres (reactivos), que tiene tanto el hidrógeno como el oxígeno. Aunque el caso del hidrógeno es especial, ya que solo tiene un electrón, pero, al tener solo un protón, la atracción del núcleo no es muy difícil neutralizarla. Podemos decir que el hidrógeno es un dador natural de electrones.

    Porque son esos electrones semilibres los que, debido a no ser estables en la nube electrónica del átomo, van a hacer lo posible para reaccionar, siempre que se acerque un átomo que tenga predilección por ellos. En este caso, es el oxígeno, al que le apetece mucho cogerle carga electrónica al hidrógeno por ser (el oxígeno) un átomo «necesitado de electrones»(electronegativo), mientras que al protón del hidrógeno no le molesta quedar solo… sencillo, ¿no? Hay una especie de «robo natural» de electrones. No es la «lucha por la vida» del reino animal, pero algo se le parece.