
Si el átomo es la base de la materia, aunque realmente hay otras partículas fundamentales que lo componen, podemos decir que los genes que forman el ADN, son las partículas fundamentales que permiten construir el edificio de la vida. Pasa un poco como los cuarks, por ejemplo, si no tomamos las proteinas del ADN en su conjunto parcial (como gen) no son nada para la vida.
Así que toca entender un poco esa comparación que hacemos, para que el apantallamiento genético y el electrónico puedan ser parecidos en su uso, aunque en el caso genético social tenga una variante de mal uso (por la SAD).
La atracción eléctrica del núcleo atómico es lo que genera una pantalla electrónica, que relaja la atracción sobre los electrones exteriores de la nube electrónica (lo que antes se llamaban órbitas exteriores). Eso hace que los deje libres para reaccionar.
En el caso de la célula humana, con su ADN incorporado en el núcleo, el efecto pantalla se hace con los genes sociales, que la SAD va injertando en la mente de la cría humana. No actúa sobre los átomos y, realmente, ni siquiera actúa sosbre el ADN directamente, lo que ehace es interfereir en la ssórdenes que eemnana de lsos gene sbiológicos que forman ese ADN. Ataca al proceso de mensajería entre los genes biológicos y el resto del cuerpo.
Y no lo hace en las células que contienen el ADN, sino incidiendo sobre los circuitos mentales que el ADN ha generado en el cerebro del ser humano. Circuitos diseñados por los genes biológicos que lo componen y a los que, en su conjunto, llamamos mente humana. Algo duro, ¿no?
¡Anímate!