Categoría: ciencia

  • ¿Y tener la mitad de los padres?

    ¿Qué supone socialmente. Porque la naturaleza en esto nada tiene que decir…

    Es cierto que está prevista la existencia de padre y madre, porque ya dijimos, bien de veces, que a la naturaleza le gusta la diversidad… y dos sexos marcan mucha diversidad (natural). Pero la evolución es un procesos totalmente natural, que no tiene previsto fin alguno. Así que pueden ir apareciendo otras formas de hacer familia, que se vayan separando de la tradicional… sin que ello suponga retraso evolutivo alguno… por ejemplo, el trío de «madre gestante – con padre colaborador – y descendiente(s) propio(s)»…

    En principio parece muy normal la adopción, por parte de otros adultos, si la cría humana se queda sin padres biológicos… el reto es una simple cuestión de adaptarse.

    Lo que nunca puede ser es una mera cuestión ideológica. Que un grupo humano determinado, vaya cogiendo poder, y decida cuestionar lo tradicional (biológico en este caso), por simples ideas sociales de querer cambiar lo establecido. Viene a ser una exhibición de poder, como el robo de la charca que vimos en 2001, una odisea

    Pero ya llegaremos a reflexionar sobre esos aspectos evolutivos (probables o no), como son los injertos sociales ligados al cambio de sexo, por ejemplo. Por ahora nos quedamos con un cosa muy clara : en las familias de un solo padre, no falta para nada «el otro». Como mucho se puede decir que habrá que completar algunas característica ligadas al otro sexo (sea madre o padre, el que falta). Pero si superamos la falta de padres biológicos, ¿qué impide solventar la falta de uno de los padres? Las amistades están para algo… y lo que sobran son padres maltratadores.

  • O, simplemente, haber nacido algo MÁS BAJO…

    Y luego están las limitaciones directamente sociales, que son un auténtico chiste, salvo para quien las sufre. Porque ser algo (o mucho) más bajo que otro ser humano, no puede ni llamarse limitación biológica. Son auténticas elaboraciones mentales (ideas regresivas) de la SAD, para que funcionen como genes sociales negativos. Recordemos que también los hay positivos, cuando responden a ideas progresistas.

    Son como toda anormalidad social, esa que sale de usar las matemáticas como si fueran conceptos cientifícos, que explican hechos meramente biológicos : tamaño medio, inteligencia media, atención media… cuando la realidad es lo que es, y nunca es ni será un conjunto de valores matemáticos.

    Porque el tamaño no importa. Como bien se dice para referirse al pene (científicamente).

    La capacidad operativa de un ser vivo, como la de cualquiera máquina es lo que lo hace valioso, sea para construir una mesa o sea para producir alguna sensación de placer.

    No es precisamente el tamaño físico lo que nos define como humanos, sino la capacidad de extender nuestra inteligencia hasta límites no conocidos. Y esa extensión imprescindible (evolutiva) nos lleva, entre otras cosas, a combatir todo aquello que impida la regeneración social, vestida de tradición o de modernidad (aparente)… recordemos el dicho del Gatopardo : cambiar todo, para que nada cambie.

  • Se pueden tener padres de DIFERENTE COLOR…

    El hecho de tener dos madres no puede ser una limitación natural, ya que la naturaleza solo ha determinado el emparejamiento sexual, para obtener las dos células que se van a fecundar. Y de hecho no marca, como normal, que sea un emparejamiento permanente. Ese aspecto limitativo ya es una obra humana.

    Pero la evolución ha permitido que la inteligencia humana descubriera formas de conseguir esa fecundación, sin usar el cauce natural de tener relaciones sexuales entre un hombre y una mujer. Ni, como hemos dicho, que deba ser siempre con la misma mujer. Hemos avanzado suficientemente, para que las ideas (científicas) del ser humano , en relación a la reproducción, se hayan ya solapado con las directrices naturales.

    Para algo nos dieron inteligencia.. ¿o acaso la tenemos de adorno (o solo para inventar armas de guerra y practicar «mejores» torturas)?

    Y si son dos padres de diferente color de piel, entonces ya estamos rozando el esperpento científico, si tratamos eso como un problema natural… cuando es absurdamente social.

    Y sí, este caso nos vale para observar un típico gen social negativo, que soportan muchas parejas en el mundo. con niños o sin niños… de un color o de otro… y hay que ver, lo bien que nos lo dejamos injertar en la mayoría de los casos. Es un acompañante perfecto para quedar bien añadido en la parte supremacista de un adn social negativo. Que, además, se puede ir madurando mentalmente sin que seamos muy conscientes de su gravedad… es algo que vamos tomando como un simple tic. No creemos que vayamos perdiendo empatía con los otros.Y, cuando nos queremos dar cuenta, somos simplemente supremacistas. Y, además, podemos ser muy simples… y muy muy cabrones!!! Porque todo se aprende, lo bueno y lo malo…

  • Puede haber DOS MADRES biológicas…

    Y hay más ejemplos… A veces , la limitación (posible!!!) no viene dentro de nosotros, sino que se va formando en nuestro exterior, en nuestro entorno vital.

    Podemos nacer ya con un letrero que va diciendo nuestra diferencia (con la mayoría). Que nacemos contra una norma social establecida. Por ejemplo, la norma de tener papá y mamá.

    Es lo tradicional, se dice, incluso «natural», tener padre y madre… pero, para nada, es «lo natural». Lo único natural (y por ahora, siglo XXI), es que seamos concebidos por la fecundación de un óvulo y de un espermatozoide. Pero la clonación humana está a la vuelta de la esquina. Eso sí, mucha mucha esquina (por lo difícil que debería ser doblarla).

    Pero dejemos los problemas futuros y atendamos a los presentes : ¿Por qué debe ser un estigma social, tener dos madres biológicas o dos padres biológicos?

    Es parecido al hecho de tener padres adoptivos… o vivir en una comuna hipi (no sectaria). Todo recién nacido tiene que tener las mismas garantías para poder crecer de forma natural y en total libertad. La limitaciones posibles, que se puedan tener al nacer, no deben coartar su libertad para madurar como un ser humano global.

  • Se puede tener una DIFICULTAD biológica…

    Hablemos sobre límites. Los límites pueden ser muchos, pero nada de quedar en conceptos abstractos. Veamos algunos casos de esos límites que nos ponen, o nos ponemos… sean necesarios o no… sean en nuestro beneficio o que vayan a perjudicarnos.

    Porque de todo hay en la viña del señor… la naturaleza siempre fue una adicta a la diversidad. Y, lo repetimos a menudo, esa diversidad es precisamente el motor de la evolución. Sin ella solo puede darse una regresión, natural o artificial.

    Por ejemplo , se puede tener el número necesario y justo de cromosomas, para un desarrollo normal, ese que marca nuestro ADN. Pero el azar puede que haya intervenido en la replicación del ADN y nos proporciona un cromosoma de más. Es un muy triste ejemplo, aunque el reparto de suerte puede todavía acompañarnos algo, haciendo que nos toque un porcentaje bajo de Síndrome de Down.

    Entonces pasamos a ser un humano con límites. Solo eso!!! Alguien que no puede desarrollar todas las capacidades que le marcaría un ADN «normal». Entendiendo normal en sentido puramente matemático, una media en la población terrestre. Pero vayamos ya adelantando, que no debemos caer en el injertado social negativo, de considerar esa criatura un humano deficiente, porque solo es un humano diverso (diferente). Una vez nacido ya es un ser humano, capaz de defenderse en la vida, aunque sea con limitaciones.

    Pero, como hemos dicho, no hay quien nos libre de las limitaciones, entre ellas la de despreciar al nacido con Down. Porque TODOS estamos limitados : antes o después, sean físicas o mentales, naturales o sociales… simplemente son limitaciones que marcan unas fronteras, pero , de tal manera, que debemos, con ayuda, traspasar. Solo hay que aprender a pedirla… y a darla!!!

  • Los límites naturales y los sociales…

    Y, como llevamos diciendo, llegamos a un punto que es vital, para la buena maduración de un ser humano, sobre todo una vez nacido… pero que será importante, sea en la etapa de su vida que sea. Y porque, ya antes de nacer, su madre, debe ser muy consciente de la importancia que tiene este concepto : siempre hay límites.

    No solo en matemáticas hay límites. ¡Y qué pesados! Hay límites naturales y límites sociales, hay límites que se escogen libremente y hay límites que no se pueden elegir. Y se le llame normas, reglas, leyes, tradiciones, incluso consejos de adultos (amigos o no)… o lo que sea… todos son lo mismo, en esencia, un «jodido» límite humano.

    Y no hay que preocuparse de anularlos (spoiler : no se puede). Solo hay que saber dirimir si es un límite necesario o no. Si es un límite tomado con libertad o es un límite impuesto por la SAD. Dicho de otra forma, es vital saber quién pone los límites, para saber como actuar con ellos.

    Porque, una vez nacido, estás entre dos fuerzas que van a luchar por ti : tus padres y la SAD (sociedad adulta dominante). Tu madre ya bregó contigo (y con la SAD) durante el embarazo. Y, si no se «dejó» vencer, seguirá en la brecha. Tu padre puede que pasara del embarazo, pero, si no lo hizo, es que hará buen equipo defensor con tu madre.

    Enfrente está la SAD, con todas sus artimañas, para hacer de ti la pieza social que desea. Y desde luego va a poner toda la carne necesaria en el asador social…usando esos famosos (para nosotros) injertos sociales que, en vez de positivos, intentará que sean negativos. Y si no ha corrompido a tus padres biológicos, lo va a intentar con todos los agentes sociales que tiene a su disposición : resto de la familia, padres adoptivos, amigos de la calle o del internado, profesores del colegio, y autoridades varias (policías, médicos, entrenadores, políticos…). Pero, entre todos ellos, también es verdad que puede haber alguien que te ayude a madurar libremente. Hay que aprender a reconocerlo!!!

  • Pero todo se tiene que PENSAR…

    Hay que pensar en la libertad, en la nuestra y en la de los demás, ya que no lo hizo Sócrates… y hay que pensar en qué somos y lo que hacemos aquí (sea este aquí dónde sea). Porque esto segundo, sí que se lo pensó muy bien Sócrates, incluso nos enseñó la imperiosa necesidad de hacernos ese tipo de preguntas.

    Porque no podemos hablar de libertad, si antes no hablamos del sujeto que va a ser libre : si yo no existo, ¿para qué quiero mi libertad? Parece una pregunta bastante lógica, ¿no?

    Así que recién nacidos no estamos aún preparados para pensar tan fuerte, pero no cabe duda de que, si tenemos que aprender muy rápido algo, eso es a hacernos preguntas… por ejemplo, ¿Dónde narices está la comida? Y, una vez comidos, necesitamos buscar otras cosas, como son los mimos de mamá, porque eso también es un alimento vital. De nada vale llenar la barriga, si no llenamos también el corazón… o, dicho más científicamente, nada puede hacer la inteligencia racional sin la ayuda de una inteligencia emocional.

    Y dejemos por ahora, si las máquinas deben pensar o no, que ya llegará el momento de ponernos más profundos. Porque antes hay que aprender algo de matemáticas, como diferenciar entre uno y dos, o algo de filosofía, como aprender a hacer(se) preguntas…

    En esencia, en estes primeros días de vida debemos aprender dos cosas : la existencia de límites y, además, la forma de cumplir o no con ellos… es decir, saber los que son límites de verdad y los que solo son límites impuestos por los adultos (límites de mentira).

  • Una cuestión de LÍMITES…

    Qué sí, que el útero nos limitaba… y mucho… pero,¿ ahora, una vez nacidos, ya no vamos a tener límites?

    Empezando por los microorganismos que nos esperan en el canal del parto, o en el ambiente del paritorio… y pasando por el cariñoso cachete, que nos dará el médico si nos nota muy calladitos.

    Y todo lo que se nos viene encima, empezando por esa masa humana que nos acoge en su seno, con tantas ganas como le sea posible ejercitar. También ella está muy cansada y, sobre todo, no todas las madres biológicas pueden llevar cohetes afectivos preparados para la ocasión.

    Y por ahora te llega, ya que tú problema principal, y en cierto modo único (además de abrir los ojos), es que vayas percibiendo por donde pueden estar las fuentes de la vida, también llamadas tetas de mamá. Acabada la etapa de tubito directo, te toca aprender a mamar…

    Y lo mucho que te falta, aunque por ahora no necesitas filosofar sobre tu identidad o sobre tu libertad, como ser humano… para eso estaba ya Sócrates, aunque, eso de la Libertad, no parece que le preocupase mucho.

  • ¿Hacia DÓNDE vamos, realmente?


    La mirada perdida, del preadolescente… pero ¿cómo es la mirada del recién nacido?… una vez que es capaz de abrir los ojos… y aunque sea en el regazo de mamá.

    Si el feto no puede ver, ni siquiera mirar, ¿quién se encarga de mirar por él?

    Si el feto no sabe a dónde ir, salvo dar vueltas en la piscina amniótica, y eso de forma involuntaria ¿Quién controla la influencia del medio externo a través de la madre?

    ¿Cuánto de lo que viva ese feto es una preparación para el infante y el adolescente que luego será? Lo que nos lleva a… ¿Es realmente responsable su madre de todo este proceso previo al nacimiento?

    Y sin olvidarse del padre, claro… o de la otra madre. Pero también es preciso denunciar aquí esa proclama supremacista», de que lo que está en el útero es de la madre!!! Habría que empezar a hablar de los derechos del feto… aunque no sea la personalidad jurídica que se le da una vez nacido.

  • ¿Realmente salimos, o entramos en una CÁRCEL?

    Y sí, como dijimos ayer, antes de ver la influencia nefasta (y a veces positiva) de la SAD  (la “prisión” o la libertad) en las crías humanas, una vez nacidas, tenemos que volver a reflexionar sobre la extrema importancia de la madre en la etapa del embarazo.

    Porque ya dijimos que el útero (y la placenta) están diseñados para ser un entorno protector. No al 100%, pero casi.

    Pero también puede ser una jaula, algo carcelaria, para que una madre poco maternal experimente con nosotros, voluntaria o involuntariamente, y así llevarnos por la calle/útero de la amargura. 

    Como decimos últimamente, incluso antes de nacer.

    Porque las preguntas son de este tipo… ¿Qué cosas hace una madre, mientras está embarazada? ¿Cuáles son buenas para su cría y cuáles son nefastas (para ella y para la cría)? O también estas, ¿Si el feto aún no es un ser humano, quiere decir esto, que sigue siendo un simple apéndice anatómico materno, al que no hay que cuidar (y mucho)? ¿No se cuida el apéndice intestinal, cómo no cuidar a un embrión?