Categoría: ciencia

  • Para SALIR del útero a toda prisa !!!

    Porque a velocidad no nos ganan una vez que queremos salir… y si “no queremos”… entonces vamos jodidos, tanto nosotros como nuestra madre. 

    El problema es como salimos… porque no toda salida es buena… y como dijimos el azar no tiene mucho que ver, pero algo sí. Por ejemplo influye algo en que, después de bañarse en la piscina amniótica durante nueve meses ,nos hayamos quedado mal colocados. 

    Porque , cuando el espacio no sobra, ya no es lo mismo que estemos orientados con la cabeza hacia la salida, o que estemos con los pies. Si estuviéramos saliendo de un campo de fútbol no estaría mal tener las patas para abajo, ya que no sabemos andar de cabeza…. Pero en el parto es muy fundamental, que primero salga la cabeza y luego el resto del cuerpo.

    Así que, además de desear que nuestra madre evitara la mala influencia de la SAD durante el embarazo, también debemos tener algo de suerte para salir de cabeza, para evitar que el cordón umbilical se enrolle en nuestro pescuezo.

    Así que sí, algo interviene el azar… aunque si el seguimiento médico se hace como es debido, no debería haber problema para tener un parto con buen final… Pero quién se puede fiar de algunos médicos???

  • Hasta que estamos A PUNTO…

    Para ir cogiendo forma humana y pasar a ser un feto. Pero… (decíamos ayer) no solo nutrientes vienen por el cordón umbilical, también vienen aportes no tan positivos… y algunos muy negativos.

    Por ahora fijémonos en los positivos… por ejemplo, los indicados en la imagen…

    Y empecemos por lo más importante… Una serie de genes biológicos tuvieron que encargarse de formar una cabeza para el feto, algo vital ya que en ella reside un órgano fundamental para la vida humana : el cerebro. Un cerebro que deberá contener la paarte ma´s simportante d enuetsrsso sistema anervioso… el ddirector de nuestsrso cuerpo. Y ese Sistema Nervioso contendrá además algo que no sabemos muy bien lo que es, ya que no se puede estudiar como el cerebro y su cráneo protector… Pero algo tiene que hacer el ADN para diseñar un determinado circuitado neuronal que “tenga “ eso que llamamos mente.

    Igualmente debe haber unos genes encargados de conformar la columna vertebral, tanto para permitir el ponerse de pie, como para completar el sistema nervioso central, que permite atender a todo el resto del cuerpo.

    Pero es que, además de cuerpo, existe la necesidad imperiosa de tener una función de relación, que permita controlar todo la actividad corporal,  a partir de ese SNC (cerebro y médula espinal), que decíamos antes. Y por eso hay genes específicos para que se muevan las extremidades, superiores e inferiores (pataditas) porque las va a necesitar una vez que nazca. Y no menos importante es el acto de chupar el dedo, ya que lo está preparando para ser capaz de mamar de la teta materna (acto reflejo en principio), así como establecer vínculos afectivos posteriores con la madre, gracias a esa sensación de placer que va adquiriendo al chupar el dedo. Desde luego es una preparación como es debido, nada puede quedar al azar. Aunque sea el azar quien pueda determinar algún que otro cambio, en este proceso tan tan complicado.

  • Y formamos UNA UNIDAD con nuestra madre

    En principio solo somos un apéndice materno… y si en la etapa de feto puede haber sus más y sus menos, sobre el sentido filosófico de ese concepto, “apéndice materno”, por ahora está muy claro que no somos más que una prolongación (muy importante) del cuerpo materno… tomando poco a poco conciencia (aún falta mucho para que la notemos) de que podemos acabar siendo independientes. No lo podemos sentir con nuestra mente, pero ya está ahí bien escrito, en nuestro ADN : ser libres.

    Y digan lo que digan los creyentes, sobre aportación de un alma imposible … o que el embrión ya puede estar imbuido de la gracia divina… todo eso son solo elucubraciones acientíficas sobre el misterio (sí, mucho misterio) de la vida… Porque el hecho de que de un ADN surja una vida, vegetal o animal, sigue siendo un gigantesco misterio.

    Lo que ya no es tanto misterio es el mecanismo biológico, por el cual el embrión (sus células) debe seguir nutriéndose… y, por otra parte, el hecho también claro de que ese mismo embrión empieza  a sufrir, para bien y para mal, los efectos de estar unido tan intimamente a su madre, a través del cordón umbilical.

    Porque lo bueno y lo malo va a viajar sin tregua alguna, por dentro de ese tubo al que llamamos “cordón”.

    Él nos agarra a la pared uterina, si no hemos quedado adheridos en alguna otra parte del cuerpo materno, pero también suministra todo tipo de nutriente, con oxígeno para respirar. Para que así pueda seguir creciendo nuestro cuerpo, y ya de paso, se vayan formando cierto tipo de células que formarán nuestro cerebro. Algo tan vital. Pero…

  • Pero nos vamos implantando gradualmente

    Y de paso vamos creciendo… aunque no seamos mucho más que un botón. En la imagen podemos observar esa parte final del proceso de implantación del embrión. Porque no somos un embrión, hasta que estamos ya bien adheridos a la mucosa uterina… hasta ese momento el grupo de células iguales no tiene más identidad que esa : ser un conjunto de células indiferenciadas.

    Lo que no quieta que todas ellas posean un ADN, donde hay marcados varios destinos diferentes para cada una de ellas, solas o en equipo. Y lo que no quita, que sigamos considerando a este embrión algo que no es una vida humana, ya que si bien tiene vida (son células unidas), su ADN no deja de ser el mismo que ya había en un espermatozoide y un óvulo… y ninguna de esas células (vivas) son seres humanos. Solo tiene «el proyecto» de un ser humano.

    Podemos decir que ni siquiera tiene algo parecido a una forma humana, por lo que no se diferencia en nada del embrión de una rana o de un elefante. En cierto modo, es algo parecido a cuando un ser humano, nacido macho, decide sentirse hembra y quiere que se le reconozca como mujer… sin haber sufrido aún el proceso de cambio (que puede darse) hormonal y mental, para ser lo más parecido a una mujer.

    Solo podemos decir por ahora, que las células que rodean la cavidad amniótica se van a ir diferenciando poco a poco, siguiendo el diseño marcado por el ADN de esas células. Dando así a esa especie de haba, que está como flotando en el líquido amniótico, pero fuertemente unido por un cordón umbilical a la pared uterina. Esa haba es el embrión “cogiendo forma” y la placenta es una capa que se forma para mantener bien guardado al embrión.

    Lo que sí, podemos ya notar, es que esas células iguales , ya van ocupando posiciones diferentes, en función de lo que les está dictando su ADN. Más en concreto los genes biológicos que forman ese ADN.

  • En principio somos muy poca cosa…

    O sea, podemos decir que casi ni somos.

    Pero no se puede despreciar el enorme «poder de la Fuerza» (SW) y menos la importancia vital del ADN.

    Ese ADN que llevan las células que están formando ese embrión, aunque por ahora no se distingan unas de otras… tiene dibujado el diseño de lo que vamos a ser en un futuro muy cercano (cosa de días).

    Es cierto que se halla en el intereior de unas células que, incluso juntas, no abultan más que un garbanzo… pero esas células indiferenciadas ya se van colocando de una forma determinada, con cierta orientación, una vez que se adhieren a la mucosa uterina.

    Y quien dirige este sofisticado proceso de colocación organizada en la pared del útero, es precisamente ese ADN que tienen en su núcleo. Ni más ni menos… ni menos ni más. Y no para ahí, porque una vez cogido el tranganillo de dirigir, ya va lanzado!!! Lo que está claro es que por ahora la SAD no pinta nada en las evoluciones del embrión.

  • ¿Cuándo empieza la INTERVENCIÓN social?

    Una buena pregunta, porque mucha gente no se preocupa de la manipulación social, hasta que ya está acabando la adolescencia… y entonces poco remedio tiene ya.

    Porque da igual lo que pensamos del útero, si nos protege o no… la realidad es que su protección es mínima, aunque su importancia sea máxima. De hecho, le costará resistir los fuertes golpes de un jodido maltratador de mujeres embarazadas. ¡Qué hay muchos!

    El peor problema, a estas alturas de estar recién concebido, reside en la dueña del útero… que es, por consiguiente, madre biológica de lo que está por nacer. Porque hemos sido concebidos y antes de “salir al mundo exterior”, la madre naturaleza (sea lo que eso sea) nos ha construido una especie de búnker, donde casi nada podría hacernos daño… si…

    Si la madre no fuera un ser humano, al que van a tentar demasiado, para que en vez de una buena madre (buscar un embarazo natural y libre), sea una madre pieza de la maquinaria social, quien trata de hacer de su hijo otra pieza más de esa misma maquinaria.

    Y así, tal como intenta mostrar la imagen, se dará durante el embarazo una fuerte lucha entre lo que manda el ADN del embrión, que lógicamente debe estar en consonancia con los dictados naturales del ADN de la madre, y lo que manda hacer la SAD, para manipularte ya desde la concepción. En algunos casos, claramente manipulado y, en otros casos, con objetivos ocultos… pero siempre, siempre, usando a la madre, para influir en el desarrollo de la cría humana, que está gestándose en su útero. Manipulan a tu madre, para poderte manipular a ti.

  • Y… ¿Si volvemos a EMPEZAR?

    Y empezamos con una idea NO cartesiana (el útero protector), porque ahora todo aquello de mirar y ver, de observar y pensar… ya nos queda algo sobrepasado. Salvo lo de pensar, porque, esa mala y necesaria costumbre, tiene que seguir viva hasta que nos apaguemos vitalmente. Pero ahora ya no partiremos del vacío anterior, ahora partiremos de las ideas cartesianas ya trabajadas, de esas que SÍ lo son, para reiniciar nuestras reflexiones sobre el comportamiento humano. Que a veces parece bastante simple, pero siempre, siempre, será muy complejo.

    Porque debe estar claro que el útero solo nos puede proteger parcialmente, ya que no es un búnker muy protector, solo un hogar donde esperar nuestro nacimiento. Dado que somos tan poca cosa, aún no tenemos ni siquiera identidad fetal, por lo que necesitamos que nos protejan a tope… pero el peligro de ser atacados es demasiado evidente, como para pensar (si pudiéramos hacerlo) que estamos seguros al 100%. Y es por un simple motivo : Ya, antes de nacer, los adultos interaccionan con el futuro ser humano que será el feto una vez nacido. Ya nacemos con una mochila, aunque esta sea muy pequeña.

    Lo que nos interesa ahora es que, mientras estás en el útero, ya desde que eres un embrión, con muy pocas células indiferenciadas, estás siendo influido por el comportamiento de tu madre biológica (directamente). Así que, en esta nueva etapa de las reflexiones que aquí desarrollamos, podemos empezar por analizar el comportamiento de un adulto, antes de pasar a repetir algunas cosas que ya dijimos sobre la cría humana, mientras tú estás dentro del útero. En tu primer hogar.

    Lo que sí cambia, es que ahora tenemos en la mente (del blog o de sus lectores) algunas ideas (cartesianas), que, hasta este momento flotaban un poco difusas. Nos faltaba apuntalar determinadas nociones, provenientes del campo de la Química y de la Biología… y eso también está.

    Puede que, a estas alturas de blog, ya asumamos mejor esas ideas que fueron quedando tiradas en los últimos días. Muy en especial sobre los cambios epigenéticos, que se pueden reproducir en el ADN de la criatura que se está formando en el útero materno. Ello nos permitirá seguir con los otros cambios que se darán después de haber nacido, aunque esos ya no tengan un origen directamente biológico, sino más bien un carácter fuertemente social.

  • La EVOLUCIÓN es diálogo…

    Y si dos cerebros dialogando es lo que permite evolucionar (uno solo no lo conseguirá), también podemos decir que, por la misma razón, al evolucionar tenemos más capacidad de diálogo. Y, por es motivo, viendo el mundo real, podemos decir que actualmente (dado el escaso diálogo que practicamos) podemos asegurar que estamos muy poco evolucionados.

    Ahora es cuando conviene recordar un dicho muy popular en el blog : somos los humanos actuales una versión de homo sapiens muy mediocre. Y no podemos decir que no haya motivos de sobra para explicar esta afirmación.

    Porque, adema´s, ele diálaogo de cerebros ya aavienee de muchcco anataes, mismsso d enuestsr apariiccón cocmco serses exisstnetes… ya didjimos que esin un cereebro que enoss piens enaoasotros, no adquirimos exixstsnecia aprorpia, por rmruchoq uee neustsrso cerebros ecaanse de peensar een un mismso.

    Necesitamos al otro para existir.

    Y solo del otro, podemos aprender lo que vamos a saber.

  • El DIÁLOGO es evolución…

    Resumiendo : Por un lado está un doctor (y su criada) colaborando en la recuperación del «pequeño salvaje»… y, por el otro, está una sociedad, más o menos extensa, empeñada en que Victor siga siendo un pequeño salvaje. Aunque decidan incorporarlo a la maquinaria social, como otras muchas crías humanas, que padecen de los injertos sociales típicos de la SAD.

    Con esta cría hay que usar menos injertos. Dado que la mayoría de genes biológicos han quedado profundamente escondidos en «el fondo» de las células, sin haber llegado a hacer acto de presencia en su mente.

    Una mente reducida a pequeños activos de instinto animal y ninguna capacidad para notar sentimientos, que le resultan inteligibles, incluso por simple intuición.

    Se trata pues de un combate amistoso, entre el cerebro «perdido» de Victor y el cerebro, bien formado, del doctor.

    Como dice el título de la imagen, un diálogo de cerebros, para conectarse de tal forma que el doctor consiga insuflar en el cerebro (mente) de Victor lo esencial para favorecer que entre en una adolescencia casi normal. Ya que el lo necesitará para luchar contra la SAD, en condiciones parecidas a otras crías humanas, que fueron criadas por mujeres.

  • Es una LUCHA constante…

    Y, como llevamos repitiendo constantemente, este proceso de reacomodación (readaptación positiva) de una cría humana, es un proceso de lucha constante… contra unos adultos con poder, que intentan lo contrario (evitar la readaptación). Pretenden que el chaval siga como está. Así se le podrá incorporar más fácil a la maquinaria social, en este caso de «perdedor», sin necesidad de mucho trabajo de reconversión social.

    Por un lado está una pequeña parte de la sociedad, aquí un doctor con conciencia humanística, que trata de favorecer (reforzar) la capacidad del gen biológico, por ejemplo la capacidad de hablar… y, por el otro lado, está el resto de la sociedad, representando al sector que tiene el poder de esa SAD, para neutralizar, incluso borrar esa capacidad de hablar, haciendo que solo pueda ejercer la capacidad animal de emitir sonidos guturales.

    Quieren que la criatura salvaje, siga estando salvaje, porque le tienen miedo a la educación (en general). Porque el proceso educador que desarrolla el doctor Itard es un camino de liberación, para evitar que nos conviertan en piezas de la maquinaria social.

    No es exclusivo de la liberación/superación de Victor, es lo que hace todo proceso educativo, no domesticador, al permitir que una cría humana pueda madurar de forma natural y libre. No mediatizada por la maquinaria educativa, realmente domesticadora de la SAD.

    Es simplemente aprender a ser libre. A que solo puedas recibir genes sociales positivos.