Categoría: arte

  • O que se quiera escapar…

    … del encuadre que le buscamos.

    Cuando miramos algo, siempre es necesario encuadrar una parte interesante de lo mirado. La que más nos urge observar. Porque no se puede ver todo de un golpe. Se necesitan ir armando, con cuidado, los diversos retazos de realidad que estamos observando. Es como un puzzle, con el agravante de que no tenemos una foto delante,»para ir copiando». Se va montando el puzzle, mirando directamente la realidad.

    El arte de ver, ya antes de que podamos interpretar lo visto, requiere un ejercicio muy sensible de saber coger, que parte de la realidad te puede servir mejor, para una observación eficiente. No se puede «ver» al tun tun.

    En una rosa, por ejemplo, te puede valer un solo pétalo, pero , normalmente, si no los ves todos, de poco te sirve uno solo. Y eso vale para quien se acerca a ella basándose en su tacto y olor. Los tendrás que tocar todos.

    Es la capacidad de reunir las piezas lo que te permite concluir el puzzle. De nada vale que seas un especialista en coches, si solo tienes la mitad trasera del Ferrari. Viene a ser el famoso cuento de los ciegos y el elefante. ¡La visión completa es un conglomerado de visiones parciales!

    Es lo que necesitas, ese conjunto de visiones diferentes, a fin de cuentas, para hacerte un buen filtro, que te permita ver la realidad con un buen porcentaje de eficiencia. Y eso lo montas, sobre todo, en tu adolescencia. ¡Y, para eso, te ayudas con los filtros amigos!

  • Incluso si esa flor, parece que…

    … nos quiere deslumbrar.

    Porque sí, también somos algo ciegos, cuando es la propia luz quien nos ciega. Y por eso nos dicen que no miremos al sol directamente. Pero luego miramos directa y fijamente al famosete de turno, cantante o político, que nos deja estupefactos por un momento, o por toda una temporada. Haciéndonos perder la capacidad crítica de nuestros filtros propios.

    Adquiriendo así una ceguera temporal, que nos hará fans de ese personaje, aunque realmente no lo merezca. Y dejándonos con cierta dificultad, para admirar a otros personajes mucho más positivos. Como pasa con la ceguera parcial ante la flor, nos falta capacidad, como dijimos ayer, para ver los muchos matices que tiene lo que parece un solo color. O cuando nos cegamos para ver los matices que presenta el famoso de turno. ¡El guapo de la disco!

    La SAD (sociedad adulta dominante)es una experta en iluminar artificialmente a un ser humano que nos quiere vender como algo especial, algo así como la lavadora humana semiaveriada. Cuando ese fenómeno social solo es algo que venia de serie, pero fue perfeccionado en los talleres sociales del poder establecido. Que para eso paga a especialistas de todo tipo en disfrazar a un ser humano (el arte del disimulo), para que parezca algo interesante. O mucho peor, muy interesante.

    Es la función primordial de los focos que sobreiluminan al personajillo. Y, sobre todo, de los espejos humanos, que son los sicaaios dela SAD haciendo que sobresalgan cualidades del personaje, que no merecen ni ser tenidas en cuenta, en un análisis social de verdad. Esos son los peores filtros (ajenos).

    Es la publicidad, en su esencia más social y populista : convencerte de lo imposible. Porque así les conviene.

  • Y siempre estará abierta…

    … a tu curiosa mirada.

    Porque da igual que sea rosa «rosa»e» o rosa «blancae», ella siempre te motivará para que la mires en profundidad. Es decir, que la veas, con la atención puesta en ver los muchos matices que te está mostrando, incluso con no tener gran cantidad de colores .

    Es casi toda blanca, salvo el centro de la flor. Allí donde los insectos podrán encontrar el maravilloso néctar, que andan a buscar incansables. Y, ya de paso, llevarse el polen, que servirá para que la reproducción de la rosa sea un futuro prometedor.

    Porque, a veces, la cosas a ver están como invisibles. Algo parecido a lo que le sucede a la mujer, en una sociedad tan patriarcal como la que rige el planeta Tierra. Aunque el cuerpo (y la mente) de una mujer determinada esté presente, casi todos los machos, y buena parte de las mujeres (con SEMC), también presentes, harán como si no la vieran. Algo parecido a lo que sucede en el cuento del rey desnudo, pero a la inversa. Donde «se ve» que haya ropa inexistente, o hacemos que «no vemos» a la mujer presente. O solo vemos las cualidades que el poder nos manda ver.

    Y por eso es tan importante aprender a ver más allá de lo que miramos.

    Por ejemplo en una flor, que viene a ser el elemento fundamental para que esa planta que la produce, siga teniendo futuro. Y si fuera un árbol que da fruto comestible, como la famosa manzana de Eva, entonces nos permitirá disfrutar de ese resultado final. O más bien parcial, ya que el fruto no es más que un paso intermedio, para darle alimento a la simiente que lleva dentro. ¡Y todo eso también es ver!

  • Porque una flor es un conjunto de cosas visibles, que busca siempre…

    … ofrecerte lo mejor de sí.

    Y no nos cansamos de decir que el ver es como el leer, pero leer en profundidad. No pasar los ojos por encima de las letras, como hace parte del alumnado, cuando declara estar estudiando. O muchos adultos, cuando presumen de estar leyendo un libro.Y, además, no solo precisa un cierto esfuerzo, por tener que llevar los ojos o la nariz hacia el fondo del cáliz, sino por estar bien abierto a las posibles lecturas (relecturas) que, como andamos repitiendo, necesitan más atención.

    O puede que necesiten más emoción por nuestra parte. O, por lo menos, un motivo racional para buscar algo especial en esa flor. Como para leer un libro, se necesita querer meterse dentro de ella.

    Y es, en ese momento, cuando decimos que debe intervenir la memoria. Para traernos, a ser posible, el recuerdo de otras flores. Sean vistas anteriormente, o aquel texto, dónde se nos describían en aquellas insoportables horas de clase en Ciencias de la Naturaleza.

    Todas la sensaciones que se van acomodando en nuestra RAM deben ser organizadas adecuadamente, para que se trasladen bien organizadas en archivos a la memoria ROM (o MOP).

    De hecho esta flor suele acabar pisada por un montón de senderistas, que solo van mirando en horizontal y no se acuerdan de los consejos que se daban en clase, para caminar saludablemente, tanto para el caminante como para el camino, en nuestros paseos reales (y virtuales) por la naturaleza. Nunca te olvides de «la vertical».

  • Y ,¿por qué hablar de ceguera, cuando…

    … casi todos presumimos de videntes?

    Uff, esto se complica y mucho. Antes de meternos en cómo ver algo imposible de ver (salvo en sus manifestaciones externas), como es la energía, repasemos algo más simple, como es trabajar algo más a fondo el punto de vista. ¿Qué debemos y podemos ver, cuando miramos algo concreto, por ejemplo, una flor?

    Porque todos los videntes, olvidamos que existen seres humanos con un problema grave en su combinación vital de mirar y ver. Porque hay gente que no recibe las señales, que le tendrían que llegar a través de los ojos o, peor aún, no pueden organizar esas señales que le llegan, en los circuitos neuronales precisos. Y si son ciegos de nacimiento, aún peor, en cuanto que les cuesta mucho imaginar como es realmente el objeto que tienen delante. Por ejemplo si tratan de crear la imagen de una gata a la que están acariciando, si no vieron nunca una real, les será imposible acercarse a la imagen de una gata. Tal como la vemos los demás.

    Aunque no debemos despreciar la imagen que esa persona ciega consigue de la gata que estamos viendo, cuando la acaricia amorosamente. Ya que puede que sea mucho más real (más completa) que la nuestra. Realmente un ciego también tiene su punto de vista. Así que trabajemos mejor ese concepto. Seamos videntes o ciegos.

    Porque esa imagen que se forma en el cerebro de un no vidente, puede estar tan enriquecida, a partir de señales táctiles, que dejan en una porquería de imagen la que obtiene un vidente, incapaz, por ejemplo, de amar a los gatos. Ya puede ser un gato lindo y amoroso, dentro de un «orden felino», que, el vidente antigatos (o neutro), será incapaz de formar una imagen ni siquiera aproximada a la realidad de ese gato feliz, en el colo de la persona ciega.

    Y sí, es muy cierto que la ceguera del alma, que dicen algunos, es mucho peor que la ceguera de los ojos. Y más si tenemos en cuenta que con un sistema de electrodos adecuados, se podrían transmitir las señales que emite la materia que miramos, directamente a las neuronas que deben formar los circuitos precisos, para conformar la imagen final en el cerebro del ciego (de ojos). Algo más interesante que las putas gafas de realidad virtual, por cierto.

  • De hecho somos casi ciegos…

    … para ver algo vital : la energía.

    Resulta muy difícil ver algo material, si, como decíamos ayer, no tenemos archivadas una serie de imágenes (ROM/MOR), que nos sirven para darle contenido expresivo a lo que estamos viendo. O dicho más correctamente, a lo que estamos mirando, para intentar ver algo de lo que eso puede ser. Porque, por ejemplo, si es microscópico necesitaremos una lente (filtro especial?), que nos permita ver algo de esas dimensiones tan tan pequeñas.

    Así nos pasó con la cruz de ayer. O puede pasar con el conglomerado de barras de luz que aparecen en esta imagen. Que son de una exposición sobre el uso de la tecnología lumínica , para expresar sensaciones y emociones a partir de su observación «en vivo». Pero que nos vale como claro ejemplo de ver lo que es muy difícil ver. Hacer estático, en este caso, algo que es básicamente dinámico.

    Algo que, como bien dice la frase de la imagen, nos lleva a un punto de vista realmente muy difícil : intentar observar la energía. Algo que no se deja observar directamente, pero sí que se disfraza en múltiples formas de exponerse en público. En este caso con luces fluorescentes, que incluso parecen tener vida propia. Porque están variando constantemente, entre la posición de encendido y apagado. Podemos decir que tiene «como una vida/dinámica temporal».

    Eso, en cierto modo es lo que significa vital : que está en perpetuo movimiento, como la materia viva, que, solo para, cuando se ha transformado en materia muerta.

    Y la materia se hace viva, cuando tiene dentro una forma de hacer energía. Es como el barro bíblico, que necesitó ser insuflado por Yahvé (dicen), para convertirse en Adán.

  • Porque «lo visto» y grabado puede ser algo que no nos dice nada…

    … hasta que aprendemos a verlo.

    Porque igual que el modelo atómico anterior, aquí necesitamos tener algún conocimiento de Historia Sagrada, como se le llamaba hace tiempo, para conectar con una posible cruz cristiana.

    Y además, si tienes esa imagen en mente, es decir más Historia Sagrada, hasta puedes imaginar a Jesús cargando con ella camino del Calvario. ¿O no?

    O sea, ¿tenemos algo en nuestra memoria organizada y permanente (la que lamamos ROM del cerebro humano, por lucir nuestro saber tecnológico), que nos ayude en la visión de una realidad determinada? Aunque también le podíamos llamar a esa memoria tipo ROM, una MOP, porque hace algo de «mopa», cuando le toca barrer la RAM (memoria temporal y menos organizada o también memoria organizada no permanente, MONP… algo así, como la «mesa de trabajo» temporal). Es decir, cuando le toca deshacerse de ciertos datos, que parecen no coincidir con la posible realidad, una vez consultada la ROM/MOP. ¡Y hay que rehacer la visión!

    Aunque puede que si asimilamos la RAM a una mesa de trabajo, donde colocamos los folios y las carpetas de trabajo sin mucho miramiento, algo desorganizadas por las prisas del momento, tendríamos que llamar a esa RAM una memoria No Organizada y No Permanente, es decir, MNONP, algo más largo, pero fijando mejor ese detalle de cierto nivel de desorganización, que se debe dar en la RAM, comparada con la extrema organización de una ROM/MOP. Que, puestos a matizar, podemos llamar MOR, teniendo en cuenta que permanente y registrada vienen a ser lo mismo.

    Luego, lógicamente, puede estar la casa sin barrer, porque cada uno es como es. Y habrá gente capaz de tener una ROM/MOP/MOR tan desorganizada como la barra de un bar en hora punta. O, incluso, más, por no tener barman que la organice.

  • Porque la materia está ahí…

    … aunque nos cueste tanto verla.

    Porque está ahí para ser vista, pero hay que objetivizarla : hacerla real (material). Como el barro hecho hombre, eso que nos cuenta el Génesis abrahámico. Hasta que Yahvé ve al Adán, dándole forma a esa cantidad concreta de barro, podemos decir que Adán no existe. Solo es barro. Porque la materia es la que le dá forma a lo que ves. Y no interactúa directamente con tu mirada, con tus ojos, porque ella lo que hace es conformar «cosas», justo dentro de tu cerebro. Los rayos de luz que chocaron en sus partículas, en su exterior, te las manda reflejadas hasta las neuronas, en tu interior, que deben grabar esa señales luminosas. Dándole la forma precisa a esa materia reflejada.

    Pero esas cosas que vienen reflejadas del exterior, tienen que ser algo conocidas por él observador (memoria cerebral), por ejemplo haberla visto antes, o haber visto un tipo de materia que se le imite bastante. Algo que no pasa con el csao del Yahvé, porque es la primera vez que hace a un Adán y piensa en él (le da un alma). Antes no viera a ningún humano.

    Por ejemplo, en la imagen, tenemos algo que puede parecer un átomo con tres enlaces. Pero solo será capaz de ver «eso», si tienes alguna noción de Química. O, por lo menos, visitaste el Atomiun de Bruselas alguna vez.

    Y si la bruma te difumina demasiado la imagen, entonces es cuando estará ese cerebro «que tanto nos engaña», para ir sacando características de lo que ves, para que puedan ser comparadas con otras imágenes que tienes almacenadas en tus archivos neuronales correspondientes. Y, de esa manera, ir complementando las partes difusas del puzzle visual que estás observando.

    Porque si no has visto nunca un modelo atómico, entonces no puedes ver lo que realmente es eso que estás mirando. Algo redondo, esférico, de lo que salen «como tres tubos». Y, justo ahí, es donde entra a jugar su papel crucial tu ROM/MOP/MOR (Memoria Organizada Registrada).

  • No hay un punto de vista neutral, realmente, solo hay…

    … una intención/atención al mirar una determinada realidad.

    Y normalmente según quieras mirar, para ver lo real ou una burda imitación, por muy bien que esté elaborada (recordemos el filete del Cifra), así obtendrás una imagen, más o menos precisa de esa realidad que tienes enfrente. Todo va a depender de los filtros que uses, por ejemplo para tapar la basura que aparece en la imagen real (no manipulada), en una capital europea como es Bruselas. O bien usar algún filtro, que cambie sus características ópticas y nos dé una bonita imagen, especial para la estilosa revista X de lo que sea.

    Esto viene a ser otro ejemplo del uso del encuadre, del que hablamos usando al maestro Orson. Que no deja de ser una especie de filtro «no existente», para el que basta con manejar la cámara de modo conveniente.

    Por ejemplo en la imagen, puedes encuadrar la mitad de lo que se ve delante, y nos da una imagen típica navideña. Muy de la Bruselas turística. O encuadrar la mitad derecha, dando así una imagen de lo sucia que se puede hacer notar esa misma Bruselas. Muy turística sí, pero, en este caso, algo abandonada. Por lo menos en la época de mi visita (a la zona «europea» de la capital de Europa).

    En cada caso vemos una Bruselas diferente. ¿Con cuál imagen queremos quedarnos? Se trata del caso típico, cualquiera de ellas, de lo que se llama «media verdad». Por separado son una auténtica mentira. Solo juntas dan una idea real de como vimos ese «cacho bruselense» de realidad. Pegado para más inri a las GR Saint Hubert, una de las joyas turísticas de esa ciudad belga.

    Dos puntos de vista (o tres) diferentes, para una misma realidad. ¿Qué tal?

  • Porque todo punto de vista se determina…

    … por la intención del mirador.

    Porque a unos les gusta más mirar mujeres y a otros les mola mirar coches. Y a algunos mujeres en coche. Porque de nuestra curiosidad innata sale precisamente un tipo de pensamiento que busca un conocimiento. Porque queremos conocer una mujer o conocer un coche, en modo muy esquemático, pero real. Porque ese es el motivo de que exista nuestra capacidad genética de la curiosidad. Y por eso es vital que la hagamos madurar. Porque, ¿para qué queremos , si no, ser curiosos?

    Y esa curiosidad necesita una intención clara de usarla. No la tenemos de adorno. Sí, tenemos que ser curiosos, desde que nacemos, porque nos quedan una decena de añitos, para convertirnos en un preadolescente capaz de seguir siendo curioso. O, por el contrario, estar cansados de ser curiosos antes incluso de haber curioseado algo.

    Aprendamos del señor gato. Que no se muere por curiosidada, sino por faltarle la misma. O, como mínimo, por hacer un mal uso de ella. Porque la curiosidad necesita ir acompañada bastante atención (por lo que puede venir), pero, esa atención no vale de nada, si no va acompañada de su hermana la precaución.

    Tenemos que ser atentos, pero precavidos. Si faltan esas dos capacidades animales, entonces, es cuando el gato se sienta al borde del abismo y se va dejando caer casi imperceptiblemente. No es capaz de prever el efecto de la gravedad, o lo que puede salir del abismo, para arrastrarnos con él.

    No seamos puñeteros gatos, sin la atención/precaución que se necesita para seguir adelante.