
… ofrecerte lo mejor de sí.
Y no nos cansamos de decir que el ver es como el leer, pero leer en profundidad. No pasar los ojos por encima de las letras, como hace parte del alumnado, cuando declara estar estudiando. O muchos adultos, cuando presumen de estar leyendo un libro.Y, además, no solo precisa un cierto esfuerzo, por tener que llevar los ojos o la nariz hacia el fondo del cáliz, sino por estar bien abierto a las posibles lecturas (relecturas) que, como andamos repitiendo, necesitan más atención.
O puede que necesiten más emoción por nuestra parte. O, por lo menos, un motivo racional para buscar algo especial en esa flor. Como para leer un libro, se necesita querer meterse dentro de ella.
Y es, en ese momento, cuando decimos que debe intervenir la memoria. Para traernos, a ser posible, el recuerdo de otras flores. Sean vistas anteriormente, o aquel texto, dónde se nos describían en aquellas insoportables horas de clase en Ciencias de la Naturaleza.
Todas la sensaciones que se van acomodando en nuestra RAM deben ser organizadas adecuadamente, para que se trasladen bien organizadas en archivos a la memoria ROM (o MOP).
De hecho esta flor suele acabar pisada por un montón de senderistas, que solo van mirando en horizontal y no se acuerdan de los consejos que se daban en clase, para caminar saludablemente, tanto para el caminante como para el camino, en nuestros paseos reales (y virtuales) por la naturaleza. Nunca te olvides de «la vertical».
¡Anímate!