
Y no hablamos de ser mujer.. porque eso ya viene marcado por un gen biológico determindo (meigas y BQ fóra!!!). Y, por ahora, muy muy potente.
Hablamos de lo que viene detrás del sustantivo mujer, o delante, si nos ponemos en modo anglosajón. Ser mujer…
Porque será ese gen social positivo o negativo el que acompañe al nombre mujer. Y será el que la califique socialmente, con su valor de fenotipo.Si es negativo, como dijimos en el caso de Marilyn puede ser fatal. Si es más positivo, como el de Katherine Herpbun ya existen más posibilidades de salir adelante. Aunque sea con un batallar constante contra el machismo que te rodea.
Porque la discriminación de la mujer es en cierto modo iniciada en el Edén, en su expulsión, pero esa versión es la abrahámica, para creyentes. Realmente empezó en las cuevas de la Prehistoria, cuando decide el poder masculino, que la mujer sea un apéndice de la cueva, para mantenerla limpia, de paso que cuida de la prole. Al menos , mientras no se compruebe fehacientemente que la mujer adulta prehistórica podía ser también cazadora.
En ese preciso momento que se le declara socialmente un apéndice, empieza el injerto de un gen social negativo, que ha mantenido atada a la mujer a una pata de la mesa de la cocina. Con pequeños descansos para ir a la cama del amo (de casa o del castillo).








