Categoría: arte

  • Porque si no lo dices, de adolescente…

    .. puede que NO llegues a adulta!!!

    Porque ese futuro que aguardabas, de ser una ama de casa feliz, por ejemplo, quedó truncado por un adulto violador. O un megamanipulador emocional.

    Que puede ser tu propio padre biológico (o adoptivo). O un familiar, que pasaba por allí. Incluso uno que se dice tu amigo y que te quiere ayudar a ser libre.

    La única ventaja, por llamarle algo, es que así te matas tú, pero no dejas que luego te mate un empedernido machista.

    Pero vaya consuelo.

    Hay mujeres que no pueden escoger, porque solo tienen la parte oscura del dilema. O sea, que a decir NO también se aprende!

  • Porque ser adolescente es (debía ser)…

    … poder ELEGIR tu futuro…

    Y sí ,somos un poco exagerados, cuando comparamos la pérdida de la adolescencia en la sociedad adulta dominante (SAD), de cualquier parte del mundo, con lo que le pasó a Natalie Wood en sus papel de cría humana que fue raptada por los nativos americanos.

    ¿O puede que no tanto? Porque los adultos parece que disfrutan haciendo que las adolescentes se tengan que enfrentar a un continuo dilema, para elegir lo que quieren ser: princesa o sierva, mujer libre o prostituta, decir que si a todo o ser una respondona… básicamente, vivir libre o vivir oprimida.

    ¿Cuál es el recorrido de una cría humana, cuando, si no pierde su infancia, es arrastrada a una pérdida de su adolescencia?

    Y no hablamos de perderla por el maltrato típico de unos padres biológicos o adoptivos (lo típicos «de acogida USA»), no. Hablamos del proceso de desposesión suavizada artificialmente, que se va dando en un adolescente, a lo largo de su proceso de maduración. Hablamos de no dejar que se haga adulto con naturalidad y libertad, sino de convertirlo en la pieza de la maquinaria social que la SAD desea.

    Los adultos tan liberales y blancos (o negros , o amarillos, o cobrizos…) van marcando el camino de toda cría humana, porque consideran que su tutoría adulta debe consistir en impedir que madure libremente. Ellos son los enemigos (algunos) de las Natalie Wood actuales y reales del planeta… por ejemplo en Afganistán o en Gaza. En las última olimpiadas de Paris 24 castigaron a una olímpica afgana, por mostrarse solidaria con sus compatriotas. ¿Dónde está el espíritu olímpico? Ni dejan que se exprese el gen biológico, que nos pide ser solidarios. ¿A qué ahora no exagero tanto?

  • Porque ser adolescente es vivir…

    … en una situación muy PRECARIA.

    Porque no es lo mismo ser Emma Watson, y salir de hacer magia (aunque sea en el cine), o ser la pequeña gazatí, que (no)se cansa de decirle que paren, a los adultos sionistas que tanto la machacan a diario. Y de pedir, ya de paso, que los ojos occidentales (y orientales) miren para Gaza. O que te peguen un tiro por no llevar velo, en el Irán del siglo XXI. Ya sin hablar de Afganistán.

    Porque Emma pudo tener una infancia normal, lo más natural y libre posible que una rígida sociedad británica permita. De adolescente solo le toca reafirmar lo que fue aprendiendo como niña.

    Pero la niña gazatí no ha podido ni siquiera tener infancia, entre otras cosas por esa sociedad británica, tan rígida y moralista, que permite que la infancia en Gaza sea un lujo no permitido. Y ya permitió en su momento, que se instaurara en Palestina un régimen sionista. Dispuesto no a convivir, sino a borrar del mapa a los semitas palestinos. Porque, curiosamente, también los palestinos son semitas. Pero falta mucha ciencia. Mucha.

    Y claro, ese niña no puede usar su derecho a decir No o Sí, en función de una pregunta determinada. Como por ejemplo, si quiere vivir. A esas crías humanas de Gaza no se les permite ni jugar a ser Hamlet. No pueden tener dudas. Como ya vimos con el niño tirapiedras del otro día.

    Pero las Emmas del mundo si tienen la posibilidad, aunque a veces sea escasa, de escoger la negativa, cuando le proponen ayudar a que la infancia gazatí no sea posible. Por ejemplo. Ellas pueden hacere de Hamlet o de magas, y ayudar, si se lo proponen, a las crías humanas más desfavorecidas del mundo, a sentir que tienen un futuro posible, aunque no sea muy probable.

  • Incluso, si eres una adolescente espabilada…

    … puedes hacer de Lolita.

    El no va más de las etiquetas sociales, esas que la sociedad adulta dominante (SAD) se ha inventado, para atacar a las adolescentes. Para hacerles creer que las ayudan a ser libres. Este del lolitismo, en concreto, es de los mejores genes sociales que la mente del macho ha descubierto, para normalizar la violación de una cría humana del sexo femenino.

    Algo que no parece recoger el libro, Lolita del Nabokov, pero que su versión hollywoodesca (como no!) convirtió en un gen ya imposible de neutralizar.

    Algo que se vio favorecido por un cierto adelanto en la maduración sexual de las crías humanas terrestres. Lo que no tendría que ser decisivo, si no fuera por el carácter fuertemente patriarcal de la sociedad del siglo XX. Que, además, sigue lastrada fuertemente por su adoración , en parte clandestina, de la sexualidad grecorromana.

    A partir de ahora, «A falta de amazonas, los indefensos adultos machos del planeta, iban a ser devorados, con grato placer, por auténticas pirañas sexuales, que andaban entre los 13 y 15 añitos.» Hollywood dixit.

    El machismo desaforado atacando de nuevo. Y favoreciendo, como no, que las preadolescentes, se tiraran de cabeza a la piscina del lolitismo, creyendo que esa agua las libraría. Aunque, para ser precisos, hay que hablar de que fueron empujadas. Los genes sociales nunca son adquiridos de forma natural y libre. Siempre están detrás los adultos injertadores.

  • Porque es en la adolescencia cuando se fabrican…

    … las herramientas de la vida adulta.

    Y por eso Aira Stark no se deja avasallar, ya desde muy pequeña. Lucha como los hombres, y más importante aún : tiene sus propias opiniones.

    Desde niña trata de saber hacer las cosas que hace un macho. Nada de «juegos de niñas».

    Porque va aprendiendo poco a poco, que por el hecho de ser mujer lo tiene muy crudo para llegar a ocupar un trono real. Sea el que sea. Porque ese tipo de juegos no es para «ellas». De hecho hasta jugar a las cocinas o hacer el amor en la cama, puede ser algo que no se le permite hacer salvo que el macho lo decida.

    Y por eso mismo, va construyendo sus herramientas. Ya en la infancia. Y luego en su atribulada adolescencia. No va a cejar en aprender con su pequeña espada, porque ve que es la que decide el diálogo entre los adultos (machos).

    Y no solo con las armas materiales. Va armando su mente, para poder negarse a pasar por el aro, cuando, sierva o reina, deba obedecer a un amo macho. Hasta estando ciega aprende con pasión, como interpretar las señales del exterior que entran en su mente. Sabe que necesita tener las herramientas adecuadas. Por ejemplo filtros mentales propios. Y simplemente para sobrevivir.

  • O te dicen que puedes ser una Greta Thunberg…

    … la típica protestona adolescente!!!

    O conformarte con seguir el camino marcado ayer, de princesa (o sierva de princesa), para así no desmerecer de los ojos del adulto macho dominante, que intenta hacerse pasar por tu tutor. O de los ojos de la hembra con Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, que nos va a decir lo mismo, pero disfrazado con otros ropajes más femeninos.

    Porque esa mujer, con SEMC, defiende con furor los supuestos derechos del macho, a ser el amo y señor de las mujeres. A ser el protector oficial, pero el maltratador real. Ese novio o marido que la matará, simplemente porque «era suya»!!!

    Y sin que nadie le pueda chistar al macho asesino, ya que es un derecho social adquirido. Es una costumbre, que se ha hecho una tradición.Es, ni más ni menos, un gen social, que le permite al macho, en una sociedad patriarcal, decidir lo que pueden hacer y no las hembras de su ecosistema. Y ese gen social está en la mente del machista y en el de la hembra portadora del SEMC. En uno como gen activante, y en la otra como gen neutralizante.

    Y, ante esa situación, dice NO una adolescente como G. Thunberg. Simplemente, porque no está dispuesta a que le digan lo que debe decir o hacer. Si protestar o no protestar, si hay que pedirle permiso al macho dominante, para restablecer el equilibrio energético del planeta, que ese mismo macho ha desestabilizado. O si debe hacer lo que ella piensa es necesario, para restablecer ese equilibrio, que ese mismo adulto ha trastocado.

    Y es que, por ese motivo (para no protestar) le injertan un adn social negativo, en su etapa de cría humana, que le impide cumplir con la orden genética de su ADN : regenerar el ecosistema, una vez que se ha ido degenerando. Porque lo han ido degenerando, precisamente, esos mismos adultos machos dominantes, que ahora le quieren cerrar su boca adolescente. En este caso tendríamos un ser humano que iba para Greta y se quedó en Conformista.

  • Por ejemplo, te dicen que de adulta…

    … puedes ser (o no) una PRINCESA.

    Aunque uno de tus hijos se pase al lado oscuro. O, por el contrario, dicen que te «tocará» ser la sierva de esa princesa. Que incluso te puede tener esclavizada.

    Ese es el gran problema de tener un adn social u otro. Algo que va mucho más allá de tener una personalidad principesca o servil. El gen social, dejemos la palabra etiqueta, del que hablamos aquí, no marca como el biológico, pero puede tener tanta intensidad, o incluso más, si tenemos en cuenta que el injerto inicial se va actualizando a cada poco tiempo.

    Según la edad, y según las circunstancias sociales del ambiente, ese gen social puede acabar teniendo mucha más raíz mental que la marca genética de tu ADN. Puede decirse, que hay cierta propensión a que los genes sociales sean más fácilmente injertados.

    En cierto modo podríamos comparar ese modo de actuar de los genes sociales, con los midiclorianos de la saga Star War, solo que en vez de estar metidos en tu cuerpo (y hacerte jeidi), se van introduciendo en tu mente, a lo largo de tu maduración como cría humana. Y te van convirtiendo en adulto libre o en determinada pieza de la maquinaria social. Son mucho peores que las peores bacterias.

    Y, según lo propenso que seas a esa intrusión mental, responderás con más atracción o menos por las ideas que ese gen social te quiera inculcar. Esta propensión a aceptar esas piezas de código ajenas a tu ADN, es lo que te irá adaptando a un tipo de futuro más natural (genético) o más artificial (social). No olvidemos que desde siempre hemos mantenido que lo llamado mente humana, no es otra cosa que una prolongación virtual del ADN.

  • Para que te sientas una Blancanieves…

    … que debe esperar a su príncipe azul!!!

    Y si eres una princesita pobre, también puedes esperar a tu príncipe pobre. O incluso, si te portas muy bien, puede que se enamore de ti un auténtico príncipe azul. ¿Por qué no?

    O, al menos, que te compre.

    Porque a lo largo de la Historia no solo se compraba a las mujeres en la plaza, donde vendían esclavos. También los nobles que detentaban el poder establecido, se intercambiaban a sus hijas, para establecer uniones políticas que mantuvieran el status quo. Eran pura mercancía para conseguir/mantener parcelas de poder.

    Y así se fue manteniendo esa costumbre, ahora ya con los burgueses. Las familias adineradas se unen entre ellas. Como lo hacen las mafias, cuando quieren conservar zonas de «ocupación civilizada».

    Algunas feministas radicales le protestan a la Disney, por mostrar un beso no consentido, casi una violación (?). Pero pasan por alto el hecho claro de que la mujer se vende para una boda o, incluso, como concubina en pleno siglo XXI. Y lo más grave es, que muchas son violadas todos los días, simplemente por el hecho de estar casadas.

  • Porque dejar la infancia es…

    … ponerte en constante PELIGRO.

    Aunque seas maga, como la amiga de H.P.

    Porque no hay magia que valga, para neutralizar la invasiva intervención del mundo adulto en el mundo de las crías humanas. Esas que debían estar bien protegidas desde que nacen!!!

    Se necesita un gran esfuerzo de aprendizaje, para construir una serie de filtros mentales propios, que te ayuden evitar la manipulación que los adultos dominantes te quieren hacer. Incluso a través de tus propios compañeros adolescentes. Esos que se dejan más fácilmente atrapar en los filtros ajenos, que les vende/regala la SAD. Filtros que solo ayudan para que aprendan más rápido, a ver la realidad tal como le conviene a esa SAD.

    Pudiste perder la infancia… sin amigo imaginario (porque esto o porque lo otro…), sin padres que protegieran de verdad (biológicos o adoptivos)… pero perder la adolescencia ya sería una catástrofe irreparable, porque te dejaría amputada para entrar en tu etapa adulta.

    Sin una adolescencia completa, natural y libre, serás una adulta incompleta, muy poco natural y muy poco libre. Acabarás siendo una pieza de la maquinaria social dominante, peor o mejor adaptada.

  • Porque ser adolescente…

    … es algo muy muy importante.

    Es algo de lo que dependerá todo tu comportamiento cuando entres en la etapa adulta.

    Serás un adulto distinto, muy muy diferente, si entras con la adolescencia perdida, aunque sea parcialmente, o la «lleves» contigo a full. Esa mochila bien cargadita de herramientas, que tanto mentamos por aquí.

    No se puede ser un adulto completo, si no te has armado como es debido, cuando tenías que madurar libremente, para recargar tu capacidad de regeneración social. Entre otras.

    Nos estamos repitiendo, con la entrada anterior, pero es que la pérdida de la adolescencia es demasiado importante, como para no agotar la paciencia que aún nos queda, como educador de crías humanas.

    Aquí no vale ser Harry Potter, para hacer dos pases de magia y llegar a adulto, como si no hubiera pasado nada (malo). En la sociedad real, si te pasa algo malo, eso te otorga un trauma tal, que ya nunca dejarás de pagar la factura que la SAD te ha endilgado. En la adolescencia no hay varitas mágicas, por mucho entusiasmo y falta de reflexión que le eches.