Categoría: arte

  • Porque el HABLA no son simples sonidos… INARTICULADOS

    Porque esas letras que ponemos en las casillas del crucigrama, para formar las palabras que buscamos, requiere un esfuerzo casi titánico para ser aprehendidas en el periodo de aprendizaje pertinente.

    Luego ya parece más sencillo, pero nunca lo fue.

    Y la inteligencia precisamente es eso. No es la capacidad de hacer chistes o montar frases de exposición pública ante los demás. La inteligencia es la capacidad de recuperar con precisión, los conocimientos que hemos almacenado correctamente (de forma inteligente) en nuestra memoria.

    Si nos fijamos bien, la inteligencia tiene mucho más que ver con la entrada del conocimiento que con su salida.

    ¿De qué nos vale ser inteligentes, para decir lo que queremos decir, si no hemos sido capaces de almacenarlo de forma que su extracción y montaje de sus expresión sea lo más eficiente posible? Nos damos cuenta ahora del completo y profundo significado del concepto comprensión? A que, incluso, hasta les puede sonar mejor la palabra archivo ZIP (comprimido, no comprendido), a los que desprecian las comparaciones del cerebro humano con el cerebro electrónico. O las también famosas redes neuronales. Sin olvidar que están a años luz de distancia, como conglomerados cerebrales.

  • Y es realmente NECESARIO… el lenguaje???

    Visto lo visto con la nuevas generaciones, puede que les parezca superfluo.

    En el fondo también les pasa a los viejos, a los que podíamos llamar reincidentes en la segunda infancia de la vida humana. Cuando el lenguaje va perdiendo sentido, pero no por sí mismo, sino por la demencia senil que, muy poco a poco, nos va invadiendo en esa etapa.

    Es cuando el escaso uso del lenguaje profundo y complejo, propio de la adultez, nos devuelve a zonas lingüísticas del estilo guaguau de los perros, por ejemplo. Es cuando empezamos a usar pocas palabras, y no muy bien expresadas… y va siendo importante el abandono de la pasión por comunicarse. Es entonces que pasamos a ser carne de cañón sin pólvora.

    Así es como hay que interpretar la frase que le dice el personaje de Régula a su hermano, ya algo «perdido». Cuando ella le quiere aleccionar a seguir con la mente clara, porque ve como el señorito amo se aprovecha del precario uso de su inteligencia, reduciéndolo a un simple bufón.

    Es cuando nos convertimos en simples perros de compañía, al servicio del poderoso señor, que tiene el control de las tierras y de los siervos de la gleba que en ellas malviven. Eso lo explica muy bien la peli Los santos inocentes del tándem Delibes/Camus.

  • ¿Dónde está, entonces, la esencia… del SER HUMANO?

    ¿Quizás en su maravillosa capacidad para comunicarse, mediante un lenguaje articulado e inteligente?

    ¿O será mucho decir, para que lo pueda entender un ser humano versión normal de homo sapiens?

    O sea, esto que tratamos de hacer aquí, de forma virtual entre quien escribe este blog y quien lo trata de leer… ¿será un enésimo ejemplo de lo que hizo el primer ser humano, con inteligencia mínima, intentando transformar sus gruñidos en simples y complejas palabras? Si hasta las religiones hablan de la palabra de su dios.

    Alguien debía estar muy aburrido hablando con las piedras, o a veces con los perros y decidió hacer algo para mejorar la comunicación humana : un alfabeto.

    Menos mal que algunos seres humanos no se rendían, ni se rinden, fácilmente.

  • Porque la base real de la HUMANIDAD está… en otra parte!!!

    Si Descartes nos dijo que nos pensamos individualmente, y aquí añadimos el pensamiento colectivo, la necesidad de pensar en el otro (como mínimo), tendremos que concluir en algo muy claro : la necesidad de comunicarnos.

    ¿Cómo nos vamos a enterar de que otro ser humano existe, si no somos capaces de establecer algún tipo de contacto, que pueda concretar nuestra existencia real?

    Por lo tanto es necesario establecer un proceso de comunicación con el otro (ser humano) al que pensamos y que, lógicamente, en paralelo nos debe pensar a nosotros. Todo eso aparte de que consigamos un diálogo profundo entre los posibles yos de nuestra mente.

    Y una vez establecida una frase que unifique el sentir de nuestros diferentes yos, es cuando la podemos echar afuera y dejar que la reciba ese otro ser humano al que hemos conseguido definir como existente «a nuestro lado»… o a kilómetros de distancia, en la actual época de internet.

    Aunque no olvidemos nunca, que si es difícil saber si existe realmente una persona que está a dos metros de nosotros, mucho más difícil será hacerlo con una que está a dos mil… y que puede ser solamente virtual.

  • Porque esos objetos… nos HABLAN

    Dicen sobre todo algo de quién los usaba. De quién podía ser y de quién sería realmente. Y más si era una cría humana, a la que le cortaron las alas.

    Y sí, no son mudos, lo que puede pasar es que nosotros queramos ser ciegos.

    Para algo este blog ha machacado mucho, en sus inicios, la necesidad vital de diferenciar el ver del mirar.

    Como no escuchar, siendo un ser humano normal y corriente (no abducido), al zapato infantil, que nos habla de la existencia de una importante cría humana, que lo ha usado o estuvo a punto…

    Que nos puede incluso insinuar, dado dónde lo recogemos, que pudo sufrir un naufragio, no tan famoso como el del Titanic, pero, para él, muchísimo más importante.

  • O, más modernamente, en un simple… OBJETO!!!

    Decía un tal Quevedo que aquella persona era un hombre a una nariz pegado… tú puedes quedar representado por el paraguas que siempre te acompañó.

    Como pasaba en Hirosima, que solo podía encontrarse, como resto de vida, algún objeto destrozado, fuera un coche de juguete o un coche de verdad.

    Y es que, como bien explica un tal Marcuse en El hombre unidimensional, acabamos siendo un simple objeto… que pasa a simbolizarnos y, lo que es peor, a veces, a anularnos dimensionalmente.

    Nos hace una caricatura de nosotros mismos, cuando no una simple frase, palabra, e incluso un punto, en la descripción de nuestra propia realidad.

    Es cuando llegamos a notar esa sensación que decía el Kundera, sobre la insoportable levedad del ser. O, en modo más gráfico, nos habla un Kafka de como nos mudamos en un puto insecto indefinido.

  • Pero TODOS estamos… ENCADENADOS!!!

    Hablamos estos días de aristócratas, de jefes de bandas callejeras, de obreros, de campesinos… podíamos hablar de todo tipo de ocupación que puede tener el género humano (físico y mental)… siempre que no esté situado en plazas con poder… de los diferentes niveles de poder, desde el pico más alto, hasta las zonas más bajas de la montaña.

    Todos, incluso ellos estamos encadenados, solo que ellos se consideran más libres, porque el Poder les permite cierta flexibilidad de movimientos. Pero todos estamos en una Plaza de Tiananmén terrestre. Las cadenas no tienen que ser visibles. Recordemos el inicio del blog.

    Pero hasta el más poderoso está sujeto al Poder, porque, como intentamos explicar en las páginas dedicadas a Juego de Tronos, el Poder solo admite adictos.

    Es como la heroína, que te ha enganchado por el cerebro y ya no te suelta nunca más.

    Hasta tu muerte.

  • O, aún peor… un CAMPESINO !!!

    Decimos «peor», porque, para algo, son los descendientes de los siervos de la gleba. Nada les pertenecía, ni siquiera su vida, pues era todo propiedad del señor feudal.

    Si el obrero está proscrito de la realidad social (la que deja hacer cosas)…. el campesino ya no digamos. El obrero nació con la sociedad industrial, sus pinitos como operario los hizo como aprendiz del artesano, en el burgo, pero el campesino viene de mucho antes, desde la noche de los tiempos.

    Sigue siendo lo más parecido al esclavo de la antigüedad.

    Al campesino ya no hay que proscribirlo, porque, como la mujer, ya viene proscrito desde que nace.

    El campesino, por nacimiento, no tiene ni derecho a tumbarse sobre el heno que ha cortado. Podemos decir que, como la misma hierba, sus cuerpos salen del fondo de la tierra.

  • O al jefe de… una BANDA DE BARRIO

    Porque en todas partes se juega al Juego del Poder. Y en lugares más abiertos, en según que cosas, como son los barrios periféricos, hay una incesante lucha por el poder. Del tipo que sea… pero siempre que sea poder!!!

    Si ayer hablábamos del cambio sociopolítico que observa el Príncipe de Salina… viendo como su aristócrata sobrino se hace un simple burgués, pasando además a ser yerno del inculto Calogero, nuevo alcalde que representa a la burguesía que aflora… Ahora tenemos, en la peli de la imagen, a un jefe pandillero, que es reemplazado por un aspirante, que se ve con fuerzas y maniobra para deponerlo.

    Y eso que Rusty James era hermano del anterior jefe… pero, como pasa con el Príncipe y sus sobrino trepa, no llega con tener buena base en saber, para poder mantener el poder. Hay gente que sabe conquistarlo, porque consigue los apoyos necesarios, sean históricos (caso italiano) o sean sociales (caso del Rusty, con la entrada de la droga en los arrabales de los pueblos USA).

    Lo llevamos repitiendo sin cansarnos un momento : hay que saber adaptarse.

    Y menos mal que aquí está su hermano para ayudarle, como ya vimos el otro día.

  • Y hasta se puede castigar a… un ARISTÓCRATA

    Porque también el aristócrata puede ser un incomprendido. Un total inadaptado.

    Por muy buena cuna que tenga el noble, si la SAD del momento ha cambiado hacia otras coordenadas sociales, entonces también a él lo pueden hacer un proscrito. Aunque, en este caso, suele intervenir bastante la propia voluntad del «proscrito» aristócrata .

    Por ejemplo en el cambio social que sufre Italia, durante el siglo XIX, entre la estructura social monárquica y la republicana.

    Es el caso del Príncipe de Salina (El gatopardo), que ve como todo se desmorona a su alrededor, pasando del orden monárquico/aristocrático (borbónico) al «desorden» (en principio y según su punto de vista) parlamentario/burgués.

    Ni su ADN ni su adn social, bastante positivo en su caso, le ayudarán en la transición político social que le ha tocado vivir. Porque los valores positivos que tenía injertados se han convertido en valores negativos, con la llegada delePoder Burgués. Igual que pasó en la Revolución Francesa. Fenómeno histórico del que suponemos sacó la frase que se le atribuye (ver imagen). A fin de cuentas era un aristócrata muy ilustrado.